La FAO lanza una iniciativa para frenar el furtivismo para obtener alimentos

La FAO lanzó este martes una iniciativa que busca ayudar a países de África, el Caribe y el Pacífico a frenar el furtivismo de fauna silvestre, conservar su riqueza natural y fortalecer los medios de subsistencia y seguridad alimentaria de la población.Según la FAO, el nivel de caza y pesca ilegal en los países seleccionados es a menudo insostenible, afectando a las poblaciones de fauna silvestre en bosques y sabanas. Afirmó además que muchos países ya se enfrentan a una “crisis de la carne de caza”. Por ejemplo, el programa estima que en la cuenca del Congo se consumen anualmente unos 4,6 millones de toneladas de carne de fauna silvestre, lo que equivale a cerca de la mitad de la carne de vacuno producida en la Unión Europea.

Entre los países participantes en el proyecto figuran Chad, la República Democrática del Congo, Gabón, Guyana, Madagascar, Malí, Papúa Nueva Guinea, República del Congo, Senegal, Sudán, Zambia y Zimbabue.

Si este tipo de furtivismo para obtener alimentos no se reduce a niveles sostenibles, no sólo se perderá la biodiversidad, sino también un gran número de familias sufrirán niveles crecientes de inseguridad alimentaria, advierte la FAO.

El programa, de 45 millones de euros financiado por la Unión Europea, contribuirá a la conservación y uso sostenible de la vida silvestre en bosques, sabanas y humedales, regulando la caza de fauna silvestre y aumentando la oferta de productos cárnicos de manera sostenible.

El Fondo trabajará con las autoridades nacionales para ofrecer a las comunidades rurales fuentes alternativas de proteínas, como pollo, ganado o el cultivo de peces. Al hacerlo ayudará a desalentar la captura ilegal de especies en peligro de extinción, apoyará su recuperación y se reducirán los riesgos en materia de inocuidad alimentaria que puede conllevar el consumo de carne silvestre sin controlar.

Esta es la primera vez que abordamos de forma conjunta estas dos cuestiones: la conservación y la seguridad alimentaria”, aseguró por su parte el comisario europeo de Cooperación Internacional y Desarrollo, Neven Mimica.

Además, se ayudará a los gobiernos a desarrollar políticas proactivas y fortalecer los marcos legales para reducir el consumo de carne de animales silvestres a niveles sostenibles sin comprometer la seguridad alimentaria de las personas que dependen de este tipo de actividad no regulada.

“El proyecto protegerá especies, conservará la biodiversidad y mantendrá el rol ecológico clave de la vida silvestre. Esto ayudará además a garantizar bienes y servicios ecosistémicos que son esenciales para el sustento de las comunidades más pobres del planeta”, declaró Jose Graziano da Silva, el director general de la FAO.

Sin embargo, la FAO ha reconocido que en los lugares donde la producción ganadera se ve limitada por condiciones climáticas desfavorables, o donde la carne importada no está disponible o resulta inasequible, la población seguirá dependiendo de los animales silvestres para alimentar a sus familias. Aunque medidas como reconocer los derechos consuetudinarios de tenencia de la tierra pueden alentar a la población a participar más en la conservación de la vida silvestre en sus tierras y evitar la caza innecesaria.

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