¡Qué futuro!: el león africano, el rey destronado

5 leones copy licinia machado

El león, el rey de los animales salvajes por excelencia, es muy bien conocido y muy temido por todos. Su aire majestuoso y su arrogancia, combinados con su fuerza y su nobleza, hacen de Simba el soberano absoluto del continente negro. ¡África no sería África sin el león!

Escuchar su rugido en la noche africana es una experiencia inolvidable, todo parece temblar a nuestro alrededor y el hormigueo que sentimos por la espalda es la prueba, grabada en nuestro código genético, del temor que el hombre siente  por la fiera desde el principio de los tiempos. En Angola, un hermoso dicho indígena dice: «Cuando el león ruge, la tierra tiembla y el corazón de los hombres también, pero… sin miedo no hay coraje». A pesar de haber sido cazado por el león, el hombre también lo caza desde siempre como prueba de su valentía.

1 leones copy licinia machadoEn muchas tribus africanas cazar un gran felino era la ceremonia de iniciación de los guerreros, en el que el niño dejaba de serlo y pasaba a ser hombre. A partir de ese día, sus padre empezaban a reconocerlo como un valioso guerrero, después podía colocar su escudo o su lanza en la puerta en la puerta de la cabaña de cualquier muchacha joven de la aldea y reclamarla como su esposa.

El mayor felino africano

La caza de un león ya no tiene estos honores para la gran mayoría de nosotros, pero sigue siendo un hito en la vida de cualquier cazador. La conquista de un gran trofeo de león es, probablemente, uno de los hechos más difíciles en la carrera cinegética de los que cazan en el continente negro.

Describir a un león no deja de ser un poco absurdo. Se trata del mayor de los felinos africanos. Los machos adultos pesan cerca de doscientos kilos, puede medir más de un metro, a la altura de los hombros, y el largo total pasa de los tres metros. Las hembras son más pequeñas, no pasan de los ciento cincuenta kilos y raras veces miden más de dos metros y medio de largo. Como el gran depredador que es, caza de todo, desde minúsculas aves hasta elefantes… incluido al hombre.

Los leones viven, normalmente, en grupos que van desde dos hasta treinta individuos, los mayores están  formados por varias hembras de cría, algunos machos jóvenes y el macho dominante, el verdadero dueño y señor. Las leonas son las que cazan casi siempre y son unas auténticas estrategas en el arte de la emboscada.

Los machos tienen una espectacular y característica melena que va desde el color dorado claro, pasando por el castaño, hasta el negro. Un león con una gran melena siempre fue uno de los grandes trofeos más deseado por los cazadores, aunque en el pasado el peso o la longitud de la nariz a la punta de la cola también eran referencias para evaluar a un león. Hoy en día, para los libros de récords, lo que cuenta es el tamaño del cráneo… y tal vez ésta sea la mejor forma de evaluarlo, como veremos más adelante.2 leones copy licinia machado

Sus zonas de caza

Actualmente, los países más solicitados para cazar leones son Tanzania –que tiene de un tercio a la mitad de los leones africanos– o Zambia o Zimbabue –que, una vez más, es uno de los países con los mejores programas de conservación de la vida salvaje, permitiendo la caza del león como una forma de gestión de la especie, y con determinadas zonas con exceso de ejemplares–.

En Botsuana, que cuenta con los mejores trofeos de león, se cerró la caza de la especie en 2008 y no está previsto que se vuelva a permitir. También se pueden cazar en Mozambique, Namibia o en Sudáfrica. Aquí su caza es bastante controvertida debido a lo que se ha dado en llamar canned lions o animales criados en cautiverio que después se sueltan en áreas cercadas con mayor o menor antelación para ser cazados. No vamos a entrar en polémicas sobre esta práctica, pero no nos perece que esta sea la mejor forma de cazar un león, aunque sea legal. El Safari Club Internacional, SCI, inscribe estos leones en su Record Book en un apartado distinto.

Existen también otros países que están muy poco solicitados para la caza del león, pero que su caza está permitida, como es el caso de la República Centroafricana.

El león se conserva en veintiocho países africanos, pero, infelizmente, en números cada vez más reducidos. Varias organizaciones mundiales relacionadas con la fauna y la caza estiman que existen entre treinta y cuarenta mil leones en estado salvaje. Su abate, por los daños que provoca en el ganado doméstico, la utilización de venenos y la disminución del hábitat, han disminuido sus números de forma drástica en los últimos tiempos.

3 leones copy licinia machadoEstado de conservación

El próximo año será revisado el estado de conservación del león por CITES, la Convención Internacional para el Comercio de Especies en Peligro. Esta organización cuenta con 175 estados asociados y decide el estado de conservación de las especies de flora y fauna, incluyéndolas en anexos distintos según su grado de conservación, amenaza o supervivencia. Será en ese momento cuando se decida si el león se mantiene en el anexo II, o sea, especie amenazada pero que permite su caza controlada de acuerdo con unas cuotas establecidas por el propio CITES, o pasará al anexo I, considerado como especie en peligro de extinción y prohibiendo de forma inmediata su caza.

Algunas organizaciones conservacionistas pretenden prohibir la caza del león como un intento de salvar la especie. Aunque sus intenciones sean buenas, por desgracia esa no es la mejor solución, porque acabará siendo el fin de la especie fuera de los parques naturales.

El conservacionismo

Uno de los mejores ejemplos de las consecuencias de la prohibición de la caza del león se encuentra en Kenia –el país de Elsa, la leona de Born Free o Nacida Libre, la primera película que vi en el cine y la serie de televisión que alimentó mi imaginación infantil africana cuando esperaba ansiosamente las tardes del sábado para ver sus episodios en la TVE, ya hace más de cuarenta años–.

Fue por esa época, en 1977, cuando fue prohibida la caza en Kenia, pero los leones siguieron disminuyendo debido a la falta de espacio, falta de presas para comer, y la persecución a al que les sometieron los pastores de ganado. Lauren Frank, una bióloga de una organización conservacionista para la protección de los felinos, llamada Phantera, dice que el número de leones de Kenia pasó de 2.800 en 2004, a menos de 2.000 en la actualidad, y que seguirá disminuyendo entre cien y doscientos leones por año, previendo su extinción en poco más de diez años.

Esta conservacionista también admite en uno de sus artículos, aunque de forma muy superficial, lo siguiente: «Según las políticas actuales, la población local no recibe ningún beneficio monetario proveniente de la vida salvaje. No reciben dinero de los de fondos procedentes del turismo y otra fuente potencial de dinero de la vida silvestre –la caza de trofeos se paga a un precio altísimo– ha sido prohibida por la influencia financiera de los lobbies conservacionistas ingleses o americanos».

“Aunque sus intenciones sean buenas, por desgracia esa no es la mejor solución, porque acabará siendo el fin de la especie fuera de los parques naturales”

If it pays, it stays!

En el África rural, a día de hoy, los leones continúan provocando estragos en los rebaños de ganado y, a veces, llegan a atacar y matar a las personas. La caza, a menudo, ha servido para poner fin a estos ataques y por medio de los fondos que genera, compensar las pérdidas de ganado. Puede parecer una contradicción, pero para que sirva el león como especie, se le tiene que poder cazar de forma controlada.

4 leones copy licinia machadoSi no fuera así, la poblaciones locales diezmarían muy rápidamente a los leones de sus zonas por medio de métodos rápidos y simples: no hay nada más fácil que envenenar un cadáver de un animal y esperar a que los leones se alimenten con él. Pero es que, además, los leopardos, las hienas, el caracal, el serval, los chacales y otros predadores y necrófagos, también morirán envenenados.

Una expresión muy común en África dice: « If it pays, it stays!» (lo que se paga, continúa existiendo). Puede ser una perspectiva no muy romántica, pero es un pragmatismo bastante realista. La sensibilización de las poblaciones locales a través de campañas bien hechas, y sobre todo a través de compensaciones económicas, es esencial para que esas poblaciones se empeñen en la conservación del león. Y los cazadores, que garantizan un valor económico al león, contribuyen en esa tarea.

Existe ahora una nueva amenaza para la conservación del león y es el comercio de sus huesos. Hasta hace muy poco tiempo, los pueblos orientales utilizaban los huesos de los tigres para fines ‘medicinales’, pero como ahora éstos escasean, todos los ojos se han vuelto a los huesos del león. En África, en particular en Angola y Mozambique, hay un enorme número de orientales, sobre todo por la presencia de empresas de construcción chinas. No es cuestión de generalizar, pero cada vez necesitan y buscan huesos de león… que se los proporcionan los furtivos.

Conciencia cazadora

Aunque esta situación todavía pueda no constituir una gran amenaza, es probable que lo sea, sobre todo si lo que genera la caza legal no es suficiente para pagar las brigadas antifurtivismo y combatir el comercio ilegal de especies amenazadas o en peligro de extinción.

También los cazadores tenemos que adquirir nuevos compromisos para que el león sobreviva como especie. Como ya dijimos, un león con una gran melena es un excelente trofeo, pero tal vez no sea ése el que debamos cazar.

“Los cazadores tenemos que adquirir nuevos compromisos para que el león sobreviva como especie. Como ya dijimos, un león con una gran melena es un excelente trofeo, pero tal vez no sea ése el que debamos cazar”

Los machos llegan a la edad madura a los cuatro años y es cuando pueden luchar por el dominio sobre el grupo. Cuando expulsan a los rivales, una de las primeras cosas que hacen es matar a los cachorros para que las leonas entren en cela y poder cubrirlas, perpetuando así su legado genético. Estos leones serán los jefes del grupo durante dos o tres años; si los cazamos antes de ese momento, serán sustituidos por otro macho que volverá a matar a las crías, perdiéndose esas camadas.Lusitania portugal sci logo

A pesar de que un león de cuatro a seis años está en su auge y presenta su melena en todo su esplendor, sólo debemos cazar leones que hayan sido expulsados de los grupos y que están en la última etapa de sus vidas. Probablemente, no serán un trofeo tan espectacular, pero así también estamos contribuyendo a la conservación de la especie. La actual forma de homologar un trofeo de león, como ya se ha dicho, es por la dimensión del cráneo, por eso se ajusta mucho más a la realidad que estamos viviendo.

Sin comunidades locales implicadas en las preservación del patrimonio natural de sus zonas o sin generaciones venideras de cazadores más informados y mejor formados, el león está condenado a desaparecer de muchas zonas del continente negro.

De los ‘cinco grandes’, aparte del rinoceronte, el león es el que merece las mayores preocupaciones de los conservacionistas. Nos toca a los cazadores, como verdaderos guardianes de la naturaleza, hacer que el león vuelva a rugir en la noche africana. Aún estamos a tiempo… para que África no deje de ser África. ¡Buena caza! CyS

Por João Corceiro, presidente del SCI Lusitania Chapter.  Fotografías Licinia Machado

Deja un comentario