La disminución del número de sables preocupa a las autoridades de Kenia

Las poblaciones de antílope sable de Kenia han sufrido en las últimas décadas una alarmante disminución, hasta el punto de llevar al Servicio de Vida Salvaje de Kenia (KWS) a constituir un grupo de trabajo para buscar soluciones a número cada vez menor de ejemplares de esta especie.

El pasado 14 de mayo Charles Musyoki, científico adscrito al KWS, anunció la creación de este un grupo de trabajo para la conservación del sable en el marco de un seminario de tres días que, con el objetivo de formular una estrategia de conservación hacia el antílope sable, se celebró en la Universidad de Pwani, en Tanzania, patrocinado por el Banco Mundial.

Durante su alocución Musyoki expuso la grave situación de la especie en Kenia. Sólo en este país su población ha decrecido «considerablemente» en los últimos 30 años, y ya sólo es posible encontrarla en la Reserva Natural de Shimba Hills. El número actual de sables en esta zona es de unos 75 ejemplares, mientras que en 1960 en esa misma zona se contabilizaban 265 individuos.

El sable ha llegado a este delicada situación debido a una combinación de factores entre los que se cuentan epidemias, la acción de depredadores, hambrunas provocadas por sequías, pérdida de hábitats y degradación del espacio por la competición entre especies.

La creación de este grupo de trabajo se contempla como un paso en el reconocimiento de las amenazas a las que se enfrentan la población de sables en la citada reserva natural. No en vano, este antílope se encuentra en el listado prioritario de especies nacionales en peligro en Kenia, y por parte del KWS existe un gran interés en que pueda desarrollarse una estrategia de conservación nacional para conducir todos los esfuerzos hacia la conservación de las especies.

El doctor Musyoki aseguró que ha pedido al grupo de trabajo durante la ronda de proceso de planificación que estudie «la posibilidad de establecer áreas adicionales para la conservación del sable complementarias a Shimba Hills». Además de esta medida, el científico subrayó que la estrategia de conservación del sable contempla otras áreas de actuación como la gestión ecológica, la implicación de las comunidad local, el refuerzo de la seguridad, o la consideración de medidas legales y políticas.

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