Suleiman markhor, cazando en Pakistán

7 markhor de suleiman pakistan recechoNos encontrabamos en Quetta, Pakistán, provincia de Balochistan. Corría el mes de noviembre de 2014. Soy un cazador pakistaní, de Bostan, aunque vivo aquí, en Quetta, donde curso mis estudios universitarios y el lugar donde comienza nuestra aventura.

Aunque la temporada de caza del markhor de Suleiman (Capra falconeri jerdoni) comprende de noviembre a marzo, el primero es uno de los mejores meses para la caza de esta especie de maravillosos cuernos rectos.

MarkhorMi tío, Nuserullah Khan, y yo nos disponíamos a salir a cazar un markhor de Suleiman en nuestra zona habitual de caza, junto a unos amigos también cazadores, Abid, Shadab y Fareed Kakar.

Tras debatir alguna fechas, finalmente el grupo decidió que el día 15 de noviembre sería el idóneo para salir a la caza. También el meteorólogo predecía que el tiempo sería bueno para subir a las montañas.

Así, ese mismo día, a las 15:00 horas, recorríamos los comercios de Quetta para comprar todos los víveres necesarios para nuestra aventura. De esta manera comenzaba este viaje entre amigos, desde la ciudad de Quetta a nuestra aldea de Bostan.

Bostan está a una hora aproximada de camino desde Quetta, aunque apenas les separa unos 38 kilómetros de distancia.

Mi tío, Nuserullah, estaba esperándonos en Bostan, en nuestra casa de invitados, donde pasaríamos todos la noche.

Allí tomamos té y cenamos tranquilamente, y a las 21:00 horas comenzamos a preparar las mochilas con los víveres: agua, bebida fría, panes… los prismáticos, las armas y munición, y demás cosas necesarias para salir a las montañas tras este precioso animal.

Las 04:00 fue la hora prevista para levantarnos. Tomamos el desayuno y, a continuación, mis primos Feroz Khan y Ayaz Khan nos acercaron con el coche, a unos veinte minutos de Bostan, el mejor lugar para comenzar a ascender a la montaña. Desde allí nuestra aventura continuaría a pie.1 markhor de suleiman pakistan rececho

Justo llevábamos quince minutos de ascenso cuando vimos el primer markhor. A simple vista, vimos que era una hembra con una cría. Decidimos esperar un poco por si había la posibilidad de que algún macho adulto apareciese con ellos. Pero no hubo suerte, estaban solos, así que continuamos subiendo. Transcurrieron dos horas más de ascenso hasta que coronamos en la cima del Zarri. Cuando alcanzamos la cima, empezamos a ver algunos markhors con los prismáticos. Pero no había ninguno próximo a nosotros.

Decidimos hacer un descanso y tomar un poco de té negro. El tiempo estaba fantástico y el lugar para cazar era, sin duda, el mejor.

Retomamos el viaje de nuevo hasta llegar a la cima del monte Kayee. Allí decidimos tomar el almuerzo, eran las dos de la tarde y era hora de recuperar energías. Durante la comida y el descanso estuvimos charlando para planificar como íbamos a continuar con nuestra cacería, de manera que fuese lo más efectiva posible. Preguntamos a mi tío qué zona sería más probable para encontrar buenos trofeos de la forma más rápida, ya que hasta ahora no habíamos tenido mucha suerte. Mi tío insistía en que el lugar en el que nos encontrábamos era el mejor, sin duda. Sólo había que tener paciencia.

Un trofeo de altura

2 markhor de suleiman pakistan recechoEl ascenso en estas montañas es bastante duro. El markhor vive en altitudes casi extremas, por encima de los 3.000 metros. Debido al agotamiento que sentíamos, decidimos hacer noche allí mismo. Abid se encargó de buscar un lugar por allí cerca que estuviese protegido para dormir. Precavido, se llevó sus prismáticos al cuello. Al momento, llegó lo más rápido que pudo hasta nosotros. Venía nervioso. Había visto, a lo lejos, algunos markhors, entre los que había tres machos trofeo.

Mi tío y Abid fueron tras ellos. No estaban excesivamente lejos de nosotros. Fareed, Shadab y yo decidimos esperar, dando vistas a los taludes de enfrente, lugar estratégico por el que pensamos que los markhors podrían pasar en su huida, si mi tío y Abid delataban su presencia.

Después de un rato de espera vimos algunos, entre los que iba un buen trofeo, pero estaban demasiado lejos, entre 500 y 700 metros de distancia. Nos mantuvimos inmóviles por si se aproximaban y había posibilidad de disparar el macho trofeo.

Estábamos observándolos cuando oímos el sonido de un disparo. Rápidamente, me puse en contacto con mi tío por el teléfono móvil y nos comunicó que había disparado a un gran markhor, ¡ a 460 metros de distancia! Mi tío nos indicó que nos acercásemos al lugar en el que se encontraban. Así que los tres nos pusimos en marcha.

Tardamos cuarenta minutos hasta que los encontramos sentados, exhaustos por el camino recorrido y la altitud a la que nos encontrábamos. Les ofrecimos la poca agua  que quedaba en ese momento en la cantimplora que nos había abastecido durante todo el día. Después de beber y recuperar un poco el aliento, mi tío desenfundó su cuchillo y le señaló a Fareed el lugar en el que había visto caer al markhor. No debía de estar muy lejos.6 markhor de suleiman pakistan rececho

A los cinco minutos Fareed disparó de nuevo. Llegamos al lugar y comencé a rastrear la sangre. Estábamos apenas sin fuerza. Localizamos al markhor, sentado, en un lugar recóndito y bastante peligroso para acceder. Aún estábamos separados por bastantes metros cuando me vio el animal y comenzó a huir. En ese mismo momento mi tío disparó de nuevo y esta vez el markhor sí se desplomó.

Fui el primero en llegar hasta él. Todos nos felicitamos y abrazamos. Tomamos algunas fotos y comenzamos a desollarlo rápidamente, porque la noche se nos echaba encima. Cuando llegamos al campamento, apenas se veía ya. Íbamos sedientos a morir, porque en la cantimplora que llevábamos no había quedado ni gota de agua. Cuando llegamos nos bebimos toda el agua y las bebidas.

Conseguimos descansar algo y a las 02:00 horas comenzamos el descenso. Debíamos evitar el calor de la mañana, porque ya no disponíamos de nada fresco con lo que saciar nuestra sed.

Caminamos y caminamos y, finalmente, a las 00:07 llegábamos con nuestro trofeo, felices, a casa.

¡Lo habíamos logrado! CyS

  Por Mussawir Khan Kakar      

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