El macho montés en Andalucía

20120426-recechos-apertura
Por Pedro Hafner

Andalucía, tierra de bellos paisajes y ásperas serranías repartidas por toda su geografía, es, hoy por hoy, la comunidad que cuenta con los mayores efectivos de cabra montés en nuestro país, hasta el punto que la mayor parte de las cordilleras montañosas que la componen están habitadas por las monteses.

Intentamos ofrecer, a través de estas líneas, un pequeño monográfico que permita a nuestros lectores valorar y conocer un poco mejor las características y distribución de este bello y único animal que habita nuestras sierras.

Las cabras montesas que habitan en Andalucía son del género Capra pyrenaica hispanica, y tienen algunas diferencias morfológicas respecto a sus congéneres de Gredos, que son de la variedad Capra pyrenaica victoriae. Los machos de Tortosa-Beceite, así como los de toda la zona del Maestrazgo turolense, también pertenecen a la variedad Capra pyrenaica hispanica, presentando también diferencias ostensibles, sobre todo en la cuerna, con nuestros machos andaluces.

Aunque no hay una diferenciación oficial y con base científica entre los tipos de trofeos que podemos encontrar en Andalucía, sí podemos observar unos ecotipos, o adaptación al medio, que producen distintos tipos de cuernas y pelajes en zonas muy cercanas entre ellas.

A nivel de organizaciones, o de entes que regulan las mediciones de trofeos, sólo el Safari Club Internacional (SCI) reconoce dos subespecies en Andalucía, denominadas macho montés del sureste y macho montés de Ronda. Asimismo reconoce otras dos más, que son el macho montés de Gredos y el macho montés de Beceite. Recientemente, la Junta Nacional de Homologación de Trofeos de Caza (JNHTC), que utiliza el sistema de medición del Consejo Internacional de la Caza (CIC), ha tomado una acertada decisión que, aunque no distingue dos tipos de trofeos de macho montés en Andalucía, sí hace una división con un baremaje diferente para tres zonas geográficas distintas, y una de ellas es Andalucía, lo cual es un gran paso para valorar de una forma más justa estos trofeos que, por regla general, son de mucho menor tamaño que los obtenidos en otras zonas de España. Más tarde pasaremos a ver estos distintos tipos de sistemas de medición y sus baremos.

Consultando los catálogos de homologaciones de la JNHTC de las tres últimas décadas es donde realmente podemos apreciar la gran cantidad de trofeos homologados en Gredos, Batuecas, Beceite, etcétera… y los pocos trofeos homologados en Andalucía, sobre todo en las categorías plata y oro. Señalar que entre los 20 primeros machos monteses del escalafón se encuentran varios trofeos andaluces procedentes de una renombrada finca privada situada en la confluencia de las provincias de Granada y Jaén, lo cual es una muestra de la gran calidad que se podría conseguir en determinados tipos de terrenos con una adecuada gestión. Lo que es indudable es que tenemos en Andalucía miles de hectáreas de terrenos abiertos que, por sus características, los machos monteses que los habitan jamás llegaran a desarrollar el mismo tamaño de cuernas que se producen en Gredos o Beceite.

Macho montés del sudeste
Este tipo de macho montés se extiende por toda la zona oriental de Andalucía, teniendo prácticamente presencia en todos los macizos montañosos de las provincias de Granada, Almería, Jaén y zona oriental de la provincia de Málaga. Las cordilleras más representativas en las que habita esta variedad son el macizo de Sierra Nevada, en su parte granadina, Sierra de Lújar, Sierra de los Guajares, Sierra de las Albuñuelas, Sierra de Loja, Sierra de la Contraviesa, Sierra de Huétor y Sierra de Baza, todas ellas en la provincia de Granada. Por otro lado, la Sierra Nevada almeriense, Sierra de Gador y Sierra de Filabres, en la provincia de Almería, las Sierras de Cazorla, Segura, Las Villas, Sierras de Castril y de la Sagra, Sierra Mágina, en Jaén y, por último, las agrestes Sierras de Tejeda y Almijara cuya vertiente sur se encuentra en la provincia de Málaga, correspondiendo la cara norte a la provincia de Granada.

Los núcleos originales de estas poblaciones nacieron con la sostenibilidad y la gestión ejercida por el antiguo ICONA en la creación del Coto Nacional de Caza de Cazorla, y las Reservas Nacionales de Caza de Sierra Nevada y Sierras de Tejeda y Almijara, creados en 1960, 1966 y 1973 respectivamente.

Este morfotipo se diferencia de sus primos del norte de España básicamente en una menor corpulencia, siendo la media unos 65-70 kilos, en un macho adulto, frente a los 85 kilos del macho de Gredos. Las zonas oscuras del pelaje, especialmente pecho, paletas, parte de la zona ventral y cuartos traseros,  aunque llegan a tener un color negro muy intenso en los meses invernales, ocupan una porción más pequeña que en los machos de Gredos, donde en machos muy viejos llegan a ser casi melánicos por completo.

Probablemente, es en los machos del sudeste donde se da la mayor variedad de formas de cuernos. Los hay veletos y abrochados, con cierta similitud a los de la Serranía de Ronda, abiertos y con las puntas con tendencia a tirarse hacia abajo, algunos, especialmente en las Sierras de Cazorla, con forma de lira, muy similares a las cuernas de Gredos, y, por último, los llamados acarnerados, denominación usada por su similitud a la forma de los carneros o muflones, que son los que menos abundan, totalmente cornigachos con una curvatura muy acentuada, que suele dejar una distancia entre puntas de entre 15 y 35 centímetros, y donde, en los machos muy viejos, de más de 15 años, incluso pueden a llegar a juntarse las puntas de los cuernos en los casos más extremos. Es sorprendente la diferencia que puede haber entre la forma de la cuerna de trofeos obtenidos en la Sierra de la Almijara, situada por encima del conocido pueblo de Nerja (Málaga) con un trofeo abatido en la Serranía de Ronda, cuando son poblaciones que distan poco más de 100 kilómetros entre ellas.

El trofeo de los machos del sureste puede llegar a alcanzar las mismas medidas de longitud que los trofeos de Gredos y Beceite, e incluso superarlos en casos excepcionales, pero es en las bases de la cuerna donde hay mayores diferencias, siendo éstas menores y no superando habitualmente, salvo muy raras excepciones, los 24-25 cm en ejemplares muy sobresalientes, mientras que los grandes machos de Gredos se meten en muchos casos en más de 28 cm de bases. Por regla general, los medrones de este tipo de macho suelen ser bastante lisos y de sección aplastada, excepto en los de la zona oriental de la provincia de Málaga donde tienen una base más redondeada.

Macho montés de Ronda
Este tipo de macho, también popularmente llamado rondeño, se distribuye por todo el macizo del Parque Natural de la Sierra de las Nieves, en la provincia de Málaga. Otras sierras malagueñas cercanas que albergan poblaciones de macho rondeño son Sierra Prieta, Sierra de Alcaparaín, Sierra Cabrilla, Sierra Blanquilla, Sierra de la Alpujata, Sierra de Ortegicar, Sierra de Mijas, Sierras de Huma y, por último, Sierra Bermeja y Sierra Crestellina. Más hacia el este llega hasta las Serranías del Torcal de Antequera, y al otro lado de la autovía A-45, en el Puerto de las Pedrizas, encontramos otras poblaciones de cabras en la Sierras de los Camarolos y del Jobo, llegando a verse incluso algunos machos con forma de cuerna totalmente rondeña también en Sierra Tejeda, más hacia la zona oriental de la provincia de Málaga.
Esta variedad de macho ha tenido como corredor natural hacia el oeste todo el macizo de las Sierras de Grazalema, ya en la provincia de Cádiz, formado por las sierra de Líbar, Sierra del Pinar, Sierra del Endrinal, Sierra de Zafalgar y, más hacia el noroeste, la Sierra de Líjar.

Es tal la expansión de estos caprinos que ya se han producido avistamientos en las sierras que se encuentran entre Olvera y Morón de la Frontera, ya en la provincia de Sevilla.

El núcleo original de estas poblaciones, en lo que a aprovechamiento cinegético se refiere, tuvo lugar en la formación del Coto Nacional de Caza de la Serranía de Ronda, promovido en 1948 por el Ministerio de Información y Turismo, pasando más tarde a integrarse en la red de reservas nacionales de caza gestionadas por el antiguo ICONA.

Morfológicamente es el más pequeño de los cuatro tipos de machos diferenciados en nuestro país. Fruto de una adaptación al medio y a inviernos más benignos que en otras zonas de la Península, se diferencia principalmente por las escasez de manchas negras en su pelaje, teniendo los ejemplares adultos de más de ocho años la misma distribución de manchas que, por ejemplo, un macho subadulto de cuatro o cinco años de las zonas de Granada y Almería. El pelo es más corto, con una crin menos abundante, y menor anchura occipital en el cráneo. La mayoría de los trofeos suelen ser veletos, es decir, con tendencia a alzarse, muy rectos, con muy poca o nula curvatura y bastante cerrados, con una forma muy similar en algunos casos a la de los íbices de los Alpes. Los medrones tienen una sección más cilíndrica y, por regla general, más rugosos y marcados que los machos del sureste de Andalucía. Aunque se han cazado algunos grandes machos en las Serranías de Ronda y estribaciones, un macho de 60 cm de cuerna ya constituye un excelente trofeo, costando por regla general muchísimo trabajo alcanzar medidas de más de 65-70 cm de cuerna. Las bases también son las más estrechas de las cuatro variedades, no superando normalmente los 22 cm.

Saber valorar estos trofeos
Comentar que la empresa pública medioambiental Egmasa y la Consejería de Medio Ambiente han hecho un gran trabajo en las áreas de caza que gestionan, potenciando las poblaciones de estos machos y consiguiendo grandes resultados cinegéticos en los últimos años.

Es importante para el cazador de rececho saber valorar este tipo de trofeos, que a veces, por ser mucho menores de tamaño que sus ‘primos’ de Gredos o Beceite, y por desconocimiento, no son tenidos en consideración. Estos machos durante muchos años han sido considerados por parte de los recechistas españoles como ‘el patito feo’ de los machos monteses, cuando realmente se trata de trofeos espectaculares que pueden ser recechados en marcos de incomparable belleza. No me parece justo que, por poner un ejemplo, un cazador norteamericano sea capaz de valorar más nuestros diferentes tipos de machos que nosotros mismos.
El macho montés es una especie endémica que debemos cuidar y potenciar, viniendo cada año cazadores de todo el mundo a cazarlo a nuestro país. Aunque la demanda por parte de cazadores extranjeros ha contribuido a encarecer esta especie cinegética, cada vez son más los aficionados españoles los que se animan a buscar un permiso para recechar un macho. Hay un sinfín de posibilidades de optar a un trofeo cazando animales representativos, selectivos o bien hembras, a unos precios muy razonables.

Diferentes tipos de homologación
Mucho se ha debatido sobre los dos tipos de fórmulas de homologación más empleadas, y sobre su idoneidad. Hoy por hoy, el sistema CIC es el más extendido en nuestro país.

El sistema de medición SCI se caracteriza, entre otras cosas, por ser muy objetivo, valorando únicamente medidas y no valorando características que podrían ser más subjetivas, como la envergadura, curvatura, etcétera, que sí se valoran en el sistema CIC. Si nos lo planteamos, ¿por qué debería obtener más puntos de belleza un trofeo de macho montés con más puntos de inflexión (curvatura de la cuerna) y más envergadura? Este tipo de criterio puede otorgar, en igualdad de medidas, una ventaja de más de seis puntos por ejemplo a un macho de Gredos sobre un viejo macho rondeño, con su típica cuerna recta y cerrada.

Por otro lado, hay un aspecto muy importante que sí observa el CIC en su fórmula de medición para el macho montés, que es premiar la edad con más puntos. Este criterio, en mi modesta opinión, es básico, pues valora la obtención de animales viejos.

JUNTA NACIONAL HOMOLOGACIÓN DE TROFEOS DE CAZA (MEDICIÓN CIC)
Como decíamos, a partir del 1 de enero del 2012 han entrado en vigor los nuevos baremos por zonas geográficas, distribuidos de la siguiente forma:
• BAREMO NORTE
Oro >230. Plata de 220 a 229,99. Bronce de 205 a 219,99.
Provincias de Ávila, Burgos, León, Salamanca, Segovia, Zamora, Cáceres –norte del Tajo–, Madrid, Lugo, Orense, Asturias, Tarragona, Castellón y Teruel.
• BAREMO MEDIO
Oro > 225. Plata de 215 a 224,99. Bronce de 205 a 214,99.
Provincias de Valencia, Alicante, Murcia, Albacete, Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara, Toledo, Cáceres –al sur del río Tajo– y Zaragoza.
• BAREMO SUR
Oro >220. Plata de 210 a 219,99. Bronce de 195 a 209,99.
Provincias de Málaga, Granada, Almería, Jaén, Cádiz y Sevilla. 
A los machos monteses cazados en fincas cercadas se les aplicará el Baremo Norte.
A los machos cazados con anterioridad al 1 de enero de 2012 se les seguirá aplicando el criterio anterior.

SAFARI CLUB INTERNACIONAL (MEDICIÓN SCI)
El SCI contempla desde hace muchos años cuatro tipos de baremación, con las siguientes características:
• RONDA
Bronce: 56 puntos. Plata: 61 7/8 puntos. Oro: 65 6/8 puntos.
• SURESTE
Bronce: 63 puntos. Plata: 69 2/8 puntos. Oro: 74 6/8 puntos.
• BECEITE
Bronce: 69 puntos. Plata: 75 3/8 puntos. Oro: 80 1/8 puntos.
• GREDOS
Bronce: 70 puntos. Plata: 75 5/8 puntos. Oro: 80 1/8 puntos.

{imageshow sl=26 sc=1 /}

Deja un comentario