En el punto de mira: torre balística Zeiss ASV Long Range

Punto de mira

Parten estas letras de una invitación motivada, simplemente, por la sorpresa de un cazador que no alcanzaba a creerse que había conseguido tirar tan lejos con tanta seguridad. Y es que siempre el recechista pasa la etapa del miedo a la distancia, a ese cálculo de la caída que pueda salvar ese momento crítico del tiro en la lejanía. La opción del acercamiento, aun siendo obligada, tiene sus límites, límites que deben exprimirse, pero que cada vez se alargan más.

El cazador actual es más técnico, más exigente con su nivel de tiro y menos con el de ‘cazador’. No son éstas, sin embargo, letras para entrar en la discusión del planteamiento ético, sabiendo seguro, usted, mi espanto ante este tema. Como habrá comprobado en alguna otra ocasión, no soy yo quien se atreva a plantearle la crítica; la filosofía me viene grande, mis consejos sólo alcanzan al plano técnico, usted seguro ya es suficientemente responsable como para saber lo que está bien y lo que no. Marco sólo un límite, aquel que habla de falsear nuestra capacidad echando mano a la técnica. Conseguir tirar y matar fuera de nuestras posibilidades, simplemente porque el equipo salva esa limitación, es mentirnos a nosotros mismos, es engañarnos, quedando el reto en una simple burla.

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