Caza chica. La menor en Extremadura… misión imposible

 

Caza chicaTradicionalmente se ha identificado a Extremadura con la cacería. Su situación geográfica, con un clima suave la mayor parte del año y su inmejorable ecosistema, hacían de esta región un paraíso para cualquier persona que practicase la caza, sea mayor o menor.

Con una abultada presencia de aves de paso, unas en verano, otras en invierno, y con magníficas tiradas de tórtolas en prácticamente cualquier rastrojo o sembrado de girasol, que con su fulgurante volar entre las encinas hacían las delicias, también en el plato, de los tortoleros, que salían al campo con la ilusión de una nueva temporada después del parón de la veda.

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