Grysboks, unos perfectos desconocidos

Todavía recuerdo como si fuese ayer la primera vez que tuve la ocasión de leer acerca de los pequeños antílopes africanos o Tiny Ten en el libro El corazón del cazador africano, publicado por el afamado safarista Peter Flack en 1999. Éste dedicaba uno de sus capítulos a estos curiosos animales y concluía con un párrafo que se me quedó totalmente grabado en mi memoria:

«En mi opinión, sin importar como, los Tiny Ten representan de lejos un mayor reto cinegético que los cinco grandes. Estos son mucho más difíciles de cazar y requieren mayores niveles de habilidad, paciencia y perseverancia».Me imagino que, como toda opinión, habrá algún experimentado cazador que pueda considerar esta sentencia totalmente inoportuna o injustificada, pero lo que no es menos cierto es que, tal y como está concebida actualmente la caza en África, no creo que le falte mucha razón a su afirmación.

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