Unións pide que se dé categoría de plaga a los daños de jabalíes

Los jabalíes continúan haciendo de las suyas y causando destrozos cuantiosos en sembrados de maíz de la zona. Unións Agrarias exige a la Xunta que dé la categoría de plaga al problema en atención al notable número de animales en la zona y a los daños causados, según publica lavozdegalicia.es.

Pide al mismo tiempo que realice con la mayor urgencia posible la valoración de los daños que cada día denuncian los ganaderos de la zona y que se hace frente cuando antes también al pago por ellos.

Román Santalla señala, en representación de Unións, que valoran las actuaciones realizadas por los cazadores en Dozón el fin de semana, pero creen que esa batida no acaba con el problema que afectada a las comarcas de Deza y Tabeirós-Terra de Montes y sobre todo a zonas como Dozón o la parroquia lalinense de Castro de Cabras.

Los daños, dicen, arruinan a familias enteras «que ven como o forraxe que esperaban para darlle de comer as vacas todo o ano están perdidos». Una situación a la que añaden «a dramática situación que viven os gandeiros» con precios -en el caso de la leche- que son ruinosos.

Unións pide de nuevo a la Consellería de Medio Ambiente que actúe cuanto antes para intentar dar una solución al problema considerando que «é un problema gravísimo». Santalla se hace eco de los daños que los jabalíes están causando en distintas fincas de la zona.

Resembrar para intentar asegurar el cultivo

Paciencia y resignación es lo que les hace falta a ganaderos como Rubén Reboredo que no da hecho a hacer frente a los daños que los jabalíes causan a sus cultivos. Suma entre cinco y seis hectáreas de terreno distribuidas en varias fincas en la parroquia lalinenses de Castro de Cabras y en las que sembró maíz.

Explica que «outros anos entraban nalgunha finca e destrozaban un cacho, pero este ano fixeron unhas desfeitas brutais». Se queja de que «non hai maneira» de mantener el cultivo y explica que todos los sembrados están afectados en mayor o menor medida. Calcula que será entre una y dos hectáreas la zona de terreno en la que no quedó ni un solo grano sembrado.

Para ir paliando los daños realizaron varias resiembras por regos, en algunos casos de forma manual, y ahora está a la espera de volver a resembrar todo, aunque resulta que «o mellor o único que facemos é repoñerlles comida» por si vuelven a tomarla con sus fincas y de nuevo dejan títere sin cabeza. De momento, ya denunció a Medio Ambiente.

Publicado en lavozdegalicia.es.

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