Francia protesta contra la presencia de osos en el Pirineo

Imagen del oso Goiat, en el Bajo Arán, durante su viaje en dirección a Francia (CONSELH GENERAU D'ARAN).
Imagen del oso Goiat, en el Bajo Arán, durante su viaje en dirección a Francia (CONSELH GENERAU D’ARAN).

Francia ha subido el tono en las protestas por el programa de reintroducción del oso en los Pirineos. En menos de dos meses se han convocado en ese país (en Tarbes Touluse y Luz-Saint-Sauveur) tres manifestaciones –algunas con la participación de Unió de Pagesos– en las que ganaderos y agricultores de esa zona del Pirineo francés han vuelto a expresar su frontal oposición a la presencia de plantígrados en su territorio, publica lavanguardia.com.

Convocatorias que han coincidido con la liberación –en el Pallars Sobirà– de Goiat, el oso al que se ha encomendado la misión de romper con el monopolio sexual de Pyros y que ha protagonizado varias incursiones en Francia. Y también con la denuncia en Tarbes, la semana pasada, de un pastor de Gedres que reclama una indemnización por la muerte de más de un centenar de sus ovejas, fallecimientos que achaca al ataque de un oso. Los animales se despeñaron por un precipicio y el ganadero sostiene que se asustaron por la presencia de un plantígrado. Las autoridades francesas han abierto una investigación para comprobar la veracidad de este ataque, sin precedentes a ambos lados de la frontera por el elevado número de bajas de ovejas denunciado.

Las voces contra el programa de reintroducción de los osos en los Pirineos franceses jamás han dejado de escucharse desde 1997, cuando se soltaron en ese país, muy cerca de la frontera con Val d’Aran, los primeros ejemplares traídos de Eslovenia. La beligerancia de los ganaderos contra el oso en Francia ha dado unos resultados imposibles de imaginar al otro lado de la frontera. Las protestas obligaron al Gobierno galo a cambiar de estrategia. En ese país se había previsto liberar, en los últimos seis años, al menos diez ejemplares para garantizar el éxito del programa de reintroducción. Los planes fueron abortados, sin embargo, en el 2010, cuando el Ejecutivo francés se vio superado por las protestas y anunció que no se iba a liberar ni un ejemplar más en su territorio.

Francia tiene un historial negro de bajas de osos en su territorio. Varios ejemplares han muerto en ese país, en los últimos años, en extrañas circunstancias. Una realidad que explica que a los técnicos encargados de la reintroducción de la parte catalana y española no les haga ninguna gracia que Goiat, liberado en el Sobirà a primeros de junio, se haya movido de la zona donde fue soltado y haga visitas al país vecino. La presencia de este ejemplar –el primero que se libera en los últimos diez años en los Pirineos– en suelo francés sólo ha hecho que reavivar una llama que nunca se ha apagado en ese país. Las bestias no entienden de fronteras y los franceses ya sabían de antemano, por lo tanto, que aunque su país se haya comprometido a no liberar más osos en su territorio, los plantígrados que habitan en la zona catalana pasan sin problemas a sus dominios.

Si los ánimos se crisparon ya cuando se conoció la liberación de Goiat en Catalunya, el ambiente se encendió aún más cuando este animal se plantó, hace unas semanas, en un jardín a las puertas de un pueblo de la zona de Luchon. El descaro del oso propició una manifestación días después en Tarbes para exigir la retirada de toda la colonia de plantígrados de los Pirineos y el primer fin de semana de julio se convocó una nueva manifestación en Toulose, a la que asistieron representantes del sindicato agrario Unió de Pagesos. Los organizadores de esos actos no descartan nuevas protestas en las próximas semanas al estar convencidos de que la presencia del oso en los Pirineos acabará con la actividad de los ganaderos. La semana pasada hubo otra multidudinaria concentración en Luz-Saint-Sauveur tras la denuncia que achaca al oso la muerte de un centenar de ovejas.

Publicado en lavanguardia.com.

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