Los cazadores pagan lo justo por los puestos de caza de Etxalar

Una única mejora de 73 tantos (730 euros, con el tanto o punto valorado en diez euros) para un seto de los considerados “de malvices”), 16 puestos adjudicados en el mismo precio de salida y cuatro que se quedaron desiertos fue el flaco bagaje de la subasta de las palomeras que el Ayuntamiento de Etxalar posee en el collado de Yarmendi y se celebró el sábado con la habitual asistencia.

La licitación, la más famosa de las que tienen lugar en la cuenca del Bidasoa, transcurrió sin pena ni gloria, quizás porque los cazadores llegan a acuerdos previos u optan por dedicarse a verlas venir o porque prefieren reservar fuerzas y cartera para el reglamentario sexteo durante el que se pueden mejorar las adjudicaciones provisionales.

El salón de plenos municipal fue testigo de la tradicional ceremonia, con el alcalde Miguel Mari Irigoien en la presidencia, asistido por el concejal Asier Maia, la secretaria Izaskun Gortari y el veterano guarda municipal Joxe Anjel Goienetxe,  quien lleva la voz cantante. De sus acostumbradas preguntas de ¿hay quién cubra? y ¿hay quién mejore?, la segunda sobró en dieciséis ocasiones y la primera en cuatro por puestos por los que nadie quiso pujar.

Así, los más valorados, el 8 y el 11 se quedaron en los 3.270 euros de salida, igual que el 9 y el 10 en 2.230 euros, el 3, el 5 y el 7 en 2.210 y el 4 y el 6 en los 1.720 euros iniciales. Por el 20 y el 21 se pagaron los 1.660 de la tasación inicial y únicamente por el 12 hubo la movida que lo llevó de 1.660 a los 2.390 euros, y todo lo restante se quedó como estaba, a su precio o sin puja alguna.

Al final, las pujas cubiertas y provisionalmente aceptada totalizaron los 31.915 euros que no llegan a los 34.250 de la tasación inicial que había previsto el Ayuntamiento de Etxalar, lo que, ni de lejos, equivale a decir que las cosas se quedarán así con el periodo de sexteo que es reglamentario. Ese sexteo de posible mejora finaliza el próximo viernes al mediodía, y en ese plazo es posible ofertar pujas superiores por las adjudicaciones provisionales de ayer, y la posterior y definitiva subasta se queda para el martes, día 12 de septiembre, a las 19 horas.

En cualquier caso, la economía del Ayuntamiento de Etxalar hace ya muchos años que no depende de los resultados de la subasta y dispone de otras vías de financiación de más relevancia. Antaño, el acto constituía todo un espectáculo por los “piques” que se suscitaban entre los cazadores, con el comprensible jolgorio y diversión de los curiosos que acudían a presenciarlo, y los corporativos etxalartarras frotándose las manos de contento, pero con la crisis todo eso pasó a la historia.

Pero esta subasta de puestos de caza, que no tienen que ver con la caza con redes salvo que dependen de su funcionamiento, último reducto a este lado del Pirineo, traen sabor de otoño y de palomas.

Fuente: noticiasdenavarra.com

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