Por que debes asegurar tu perro

Ignacio R. García Gómez.

asegurar-perrosSin duda alguna la pregunta de asegurar nuestra mascota, nos la hemos hecho varias veces y sin duda la respuesta ha sido única. Por imperativo legal. El real decreto 287/2002, de 22 de marzo. Por el que se desarrolla la Ley 50/1999, de 23 de diciembre, sobre el régimen jurídico de la tenencia de animales potencialmente peligrosos nos obliga a tener una cobertura de responsabilidad civil de nuestra mascota. La citada Ley establece las características de los animales que merecen la consideración de potencialmente peligrosos, tanto los de la fauna salvaje en estado de cautividad, en domicilios o recintos privados, como los domésticos. No obstante, con respecto a estos últimos, remite al posterior desarrollo reglamentario la relación concreta de las razas, tipologías raciales o cruces interraciales, en particular de las pertenecientes a la especie canina, que por sus características morfológicas, su agresividad y su acometida, puedan suponer una amenaza para la integridad física y los bienes de las personas.

Pero más allá de la responsabilidad civil de la tenencia de una mascota catalogada como potencialmente peligrosa, creo necesario observar las distintas coberturas que debemos valorar a la hora de contratar una póliza de seguros para nuestro animal de compañía.

En primer lugar, esta la cuantía de la cobertura de responsabilidad civil, valorándose positivamente que esta sea superior a los 180.000 euros, en especial por que esta valoración supone la media de cobertura de las indemnizaciones supuestas en caso de un siniestro que desencadene una indemnización superior. Una cobertura por encima de 350.000 euros tampoco supone un valor añadido y sin embargo la prima a pagar por el propietario asciende a unos valores que no compensa esta elevación de la cobertura de la indemnización por responsabilidad civil. Por tanto y a modo de ejemplo debemos cubrir un rango estimado en torno a los 250.000 euros en responsabilidad civil.

La segunda cuestión a valorar son los valores de cobertura añadidos a la responsabilidad, y entre estos destaca claramente la cobertura sanitaria en caso de un accidente de nuestra mascota.

Son varios los productos aseguradores que se ofrecen en el mercado y sin grandes diferencias en sus coberturas, desde la cobertura por accidente de trafico a atropellos y otros traumatismos hasta la exclusión de enfermedades infecto-contagiosas, son aspectos a valorar en la cobertura de nuestra póliza, si bien un tema a valorar es la cuantía de esta cobertura.

Los gastos veterinarios suelen estar cubiertos en la mayoría de las pólizas existentes en el mercado si bien lo que adolecen la practica totalidad es la de valorar en el momento del siniestro, el valor real de nuestra mascota. La mayoría de los productos, dan como valor de nuestra mascota, la de la compra de un cachorro de raza similar. Ni siquiera la valoración se realiza sobre la raza especifica de nuestro animal, sino amplían el abanico a razas similares, lo que supone en muchos casos importes agravios comparativos.

Pero lo que no deja de sorprender es la falta de una actualización permanente del valor de nuestra mascota con aspectos tan relevantes como el coste de sustitución y especialmente el lucro cesante. El coste de sustitución equivale a la inversión que hemos realizado en nuestro animal desde su adquisición al momento del siniestro, y esta inversión supone una cuantía nada despreciable, en tanto que supone esfuerzos y gastos aplicados en el desarrollo de nuestra mascota. El lucro cesante por el contrario es la perdida de beneficios que obtenemos de nuestra mascota por el hecho de haber sufrido un siniestro y la falta de esta valoración supone una más que destacada perdida de valor de nuestro animal. La valoración afectiva es invalorable y queda enmarcada en nuestro elemento afectuoso, pero su imposibilidad de valoración económica no supone su olvido y su desconsideración y por tanto debemos solicitar de nuestro seguro, herramientas que nos permitan la revaloración o en su caso, depreciación de nuestra mascota cuando así suponga o se necesite. Por todo esto la valoración de nuestra mascota por la compra de un cachorro de raza similar es a todas luces más que deficiente.

Otro aspecto relevante a tener en cuenta es la posibilidad de la inclusión de los gastos veterinarios derivados de intervenciones quirúrgicas causadas por traumatismos y/o accidentes. En este punto son escasas las pólizas que incluyen una cobertura universal, centrando su actuación en la exclusividad del padecimiento de accidentes entre los que se excluye el envenenamiento. La cobertura más amplia es la mejor opción ya que nuestras mascotas se enfrentan a peligros de forma diaria y una cobertura de este tipo nos genera confianza y tranquilidad. Sin embargo, una cuestión a valorar es la de que en numerosas ocasiones nuestro veterinario desconoce el grado de cobertura de nuestras pólizas, lo que supone la perdida de coberturas por su NO reclamación. A modo de consejo incluyamos los datos de cobertura en la información de la ficha clínica de nuestro animal, a fin de garantizar su cobertura en un momento estresante y de gran confusión que supone el accidente de nuestra mascota.

Valores adicionales de cobertura de robo, extravió y de informaciones adicionales dan realce a nuestra póliza, pero se trata de valores prácticamente universales en todas las pólizas existentes, resaltando la necesidad de la ampliación del valor de tasación de nuestra mascota en el momento del robo, ya que en la actualidad se viene a ¡cubrir no valores superiores ala 80 % del valor de un cachorro de raza similar. Exijamos la tasación real como valor de contratación de nuestro seguro ya que de esta forma garantizamos un retorno de nuestro sacrificio que si no es total por la perdida del valor afectivo si al menos satisfaga de alguna manera el padecimiento o la perdida sufrida.

A modo de conclusión, aseguramos nuestra mascota, no por un imperativo legal sino por un valor real de nuestra mascota que suponga la satisfacción de un retorno que a modo económico venga a satisfacer en algo la perdida y lo que es mas importante nos genere un ambiente de cierta tranquilidad en los momentos de disfrute de la compañía de nuestra mascota.

Deja un comentario