Diez consejos para disfrutar de nuestro perro en estos días de caza en media veda

Foto: Mikel Torné
Por Ignacio R. García/ Veterinario
En estos días ha empezado la media veda y con ella también comienza la actividad de caza con nuestros fieles compañeros. Sin duda larga ha sido la espera, tanto para nosotros como para ellos, siendo las ansias de campo nuestro mayor deseo de disfrute.
Pero antes de madrugar y comenzar nuestras marchas por los campos, hay tener en cuenta una serie de consejos que no solo os harán disfrutar más plenamente de las jornadas actuales, sino más especialmente de las futuras en compañía de vuestro compañero, vuestro perro.

Primero.- Antes de iniciar la actividad de caza de una nueva temporada, conviene observar bien y detenidamente a vuestro compañero. Aprovechar para realizarle una revisión veterinaria (vacunaciones, desparasitaciones,  etc…), son convenientes no sólo tenerlas al día, sino que es la excusa perfecta para que al menos 15 días antes del inicio cinegético nuestro veterinario le haga un chequeo completo a la salud de nuestro perro. Eevidentemente ante cualquier signo de enfermedad, malestar o molestia hay que retrasar unos días cualquier salida hasta su restablecimiento, pues en caso contrario no haremos nada más que agravarle lo que inicialmente puede ser una ligera afección.

Segundo.- Revisar toda la documentación concerniente a nuestra mascota, tanto su cartilla veterinaria –al día de vacunaciones y desparasitaciones– como también su identificación correspondiente y, especialmente, es recomendable comprobar la documentación del seguro de responsabilidad civil que cubra la actividad con nuestro perro. Una simple revisión a todos estos documentos nos evitará molestos encuentros con la autoridad competente.

Tercero.- Al poner rumbo al coto, el transporte de nuestra mascota ha de hacerse siguiendo las pautas establecidas en la legislación vigente, pero también deberemos observar tanto nuestra propia seguridad como el bienestar de nuestro perro. No lo llevaremos en el interior de la cabina sin tener redes separadoras, y en caso de realizar paradas con él dentro, no olvidaremos proporcionar la suficiente y necesaria ventilación que garantice la integridad de nuestro compañero de forma satisfactoria. Especial importancia toma este consejo a la vuelta de la caza o en las paradas que realicemos para comer con los compañeros de cuadrilla.

Cuarto.- Es importante que al inicio de la campaña nuestro perro esté correctamente desparasitado, especialmente por vía interna, siguiendo el protocolo que nuestro veterinario haya establecido. Por lo que respecta a la colocación de collares externos o pipetas, en ambos casos los colocaremos como máximo diez días antes del inicio de la temporada, a fin de que su efectividad sea máxima al inicio de las salidas cinegéticas.

Quinto.- No hay que olvidarse del agua, tanto al inicio como en el transcurso y especialmente al final de la jornada. Un bidón de cinco litros por perro es fácilmente manejable, pudiéndolo dejar en nuestro vehículo a la sombra mientras estamos cazando. En el campo, con una botellita también garantizamos que no privamos del preciado líquido a la boca de nuestro compañero sediento.

Sexto.- Tener siempre a mano un botiquín específico para atender las necesidades que pudieran tener nuestro perro. En él incluiremos curas para heridas, desinfectantes y agua oxigenada para inducir al vómito en caso de ingestión de sustancias extrañas, no ocupa espacio y nos puede ser de gran ayuda. Es recomendable consultar con vuestro veterinario, y en la mayoría de las ocasiones él mismo os ayudará a confeccionar este pequeño botiquín.

Séptimo.- Ya sé que no se hace, pero no está de más recordarlo. No conviene eviscerar las piezas en el campo, y en caso inevitable, jamás –y en caso de duda aún menos–, jamás debemos dárselas a nuestros perros. El listado de problemas puede ser infinito y muy caro para todos.

Octavo.- Llevar algunas golosinas para nuestro perro y dárselas ante buenas posturas, cobros o muestras es una forma de fortalecer no solo los vínculos con nuestro compañero sino de mejorar su actividad cinegética, el primero en saborear las cosas bien hechas siempre seremos nosotros.

Noveno.- Después de cazar, el aseo se hace obligado. Como ya comentamos en un artículo anterior, aprovecharemos este momento para revisar la integridad de nuestra mascota, curar pequeñas heridas y eliminar restos en sus oídos, ojos o extremidades. Además, dándole una reparadora y refrescante ducha contaremos con una barrera contra los indeseables bichitos tras nuestra jornada campera. No está de más aplicarle una crema hidrante a sus almohadillas, que en estas épocas de calor tanto sufren.

Décimo.- Ya en casa, llega el momento de darle una comida reparadora a nuestro perro, pero siempre en su justa medida, sin abusar de preparados caseros. Lo mejor es el pienso especialmente programado para ellos, y ya al final podemos darle una última golosina que servirá como cierre a otra inolvidable jornada de caza con nuestro mejor compañero, nuestro perro.

Deja un comentario