Intoxicación por venenos

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Por Ignacio R. García / Veterinario

Las intoxicaciones por venenos que nuestros perros se pueden ver afectados son de dos tipos fundamentalmente; la estricnina y los raticidas.. La eficacia de la acción de los venenos depende siempre de la dosis suministrada y de esta cantidad afecta a la aparición de los síntomas y nos enmarca el periodo de tiempo donde la actuación sanitaria es básica para salvar la acción de etas sustancias. La estricnina es un poderoso inhibidor de la contracción muscular que llega a generar la parálisis muscular, que al afectar a la musculatura del diafragma provoca la muerte por asfixia de los animales que lo ingieren de forma eminentemente rápida. Los raticidas o rodenticidas son sustancias empleadas en el campo para el control de ratas y otros roedores, mediante el empleo de cebos, su mecanismo de acción es favorecer la anti coagulación, es decir, impiden la actuación de la coagulación sanguínea, de forma que provoca la aparición de hemorragias espontaneas, sus característica es que este mecanismo de acción aparece tras largos periodos de ingerir el venenos, de forma que estos roedores no asociasen la ingestión de los cebos envenenados con la muerte de los animales que los ingieren.
La acción de estos venenos se generan por dos formas; La primera de ellas, es la ingestión directa de cebos envenenados, se emplean cebos apetecibles (los conocidos chorizos y salchichas de la muerte), o bien una segunda  a través de la ingestión de animales que previamente hubieran ingerido este veneno, tal es el caso de lagomorfos u otros animales silvestres que entran en contacto con estos venenos.
Si bien la acción de la estricnina es muy rápida pudiendo empezar los síntomas de parálisis, incoordinación y dificultad respiratoria en apenas 25 a 50 minutos de la ingestión del veneno, en el caso de los raticidas , la aparición de la sintomatología puede diferirse en varios días e incluso semanas. El decaimiento súbito o progresivo, la palidez y la presencia de sangre en vómitos, heces u orina son signos que deben alertarnos de que algo ocurre y nos debe señalar el desplazamiento inmediato a la consulta veterinaria.
Lo que debemos hacer en caso de sospecha de la ingestión de un veneno, es sin género de dudas el desplazamiento inmediato a una consulta veterinaria y la recogida de la muestra de la que sospechemos estar envenenada de forma que preserve su contenido y evite nuestro contacto con dicha sustancia sospechosa para depositarla en la consulta veterinaria y en caso de confirmación facultativa del cuadro de envenenamiento la interposición de la correspondiente denuncia.
Si la posible ingestión de l posible veneno se ha producido en un tiempo inferior a dos horas, es conveniente el provocar el vómito, siendo un método muy eficaz la ingestión forzada de agua oxigenada al 3 % en una cantidad aproximada de una cuchara sopera por cada 10 kg de peso de nuestro perro. esta acción la podemos repetir a la media hora de la primera toma. Si nuestro perro ve alterada su consciencia de forma aunque sea parcial no debemos provocar el vomito ya que el entrada de material digestivo en las vías respiratoria es muy probable, pudiendo provocar la asfixia de nuestro perro. Si el veneno administrado fuera del tipo de ácidos o lejías la provocación del vomito estará contraindicada. Tampoco el empleo de leche a modo de elemento de dilución ya que podría favorecer la asimilación del producto más que su dilución.
Tras este escaso recurso de primeros auxilios, debemos realizar de forma urgente el traslado a un centro veterinario.

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