Ingestión de excrementos por un animal

coprofagiaPor Ignacio R. García / Veterinario

La coprofagia, es el término científico que recibe la ingestion de excrementos por un animal. Esta situación además de ser ciertamente desagradable para los propietarios de los animales que lo sufren, suponen un síntoma de un cierto desequilibrio. este desequilibrio puede deberse no sólo a causas orgánicas sino también a trastornos de comportamiento que también ha de ser valorados de forma conveniente.
Los expertos categorizan la coprofagia en tres modelos bien diferenciados, en un primer término esta la autocoprofagia, como situación en la que el perro ingiere sus propios excrementos, la coprofagia intraespecifica, cuando el perro se come los excremento de otros perros y por último la coprofagia interespecifica, cuando nuestro animal ingiere las heces de otra especie.
El porqué de esta desagradable situación debemos centrarla en primer lugar en que se trate de un síntoma de una patología mas importante, la insuficiencia pancreática, la pancreatitis, las enteropatías (enfermedades intestinales), el síndrome de mala absorción o dietas muy ricas en grasas son patologías que generan esta coprofagia.
Una vez diagnosticada y solucionada la causa originaria de esta conducta puede suceder que nuestro perro permanezca en esta  situación y se deba varias situaciones:
En una primera situación, el perro nos observa nuestra recogida de las heces en la calle. Nuestro perro puede intentar copiarnos en una conducta denominada alelomimética y se come al heces por copiar nuestra recogida. Debemos siempre distraer a nuestro perro en el momento de recoger sus heces.
En segundo término, nuestro perro copia comportamientos de otros peros con los que ha estado en contacto y haya adquirido esta acción por sumisión. debemos romper esta situación con empleo de bozales que le impidan acceder a las heces, reforzar con premio su alejamiento de los excrementos y en caso de fracaso la puesta en las manos de un profesional etólogo veterinario.
Y en ultimo termino y quizás una situación muy repetida, es la de presentar un desequilibrio nutricional, normalmente derivado de una dieta escasa en fibra, y que por ello se refuerza la búsqueda de dicha fibra en las fuentes más cercanas.
No debemos olvidar que además de ser una acción ciertamente desagradable para el dueño, supone un elevado riesgo de adquirir infecciones y parasitaciones de alto riesgo no solo para con la salud de nuestra mascota, sino que este contagio sea también vehículo de trasmisión para otros animales de su entorno y especialmente para los humanos que conviven con esta mascota.
Consejo: No dejarse recomendar por remedios caseros o consejos inútiles por muy experimentados que nos lo hagan saber, la visita al veterinario es OBLIGADA y NECESARIA. Nadie como un profesional para valorar la situación y establecer las mejores medidas para su erradicación.

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