Jabalíes maricones

La estulticia de algunas de las ideas que surgen de las ‘preclaras’ mentes del ecologismo y animalismo más radical,

además de provocar la sonrisa o la carcajada, por su ignorancia, su idiotez y su gilipollez más supina, también generan un cierto repelús, un escalofrío que te lleva a pensar que, si son capaces de esto, ¿de qué no serán capaces por conseguir llevar a cabo sus delirantes elucubraciones…?

Vaya por delante –que algunos se la cogen con papel de fumar– que el adjetivo ‘maricones’ está dedicado, en este caso concreto, únicamente a los pobres guarros, que quedarán en semejante estado de llevarse a cabo una de las ‘genialidades’ que estos insignes eruditos pretenden imponer, y que, a continuación, pasamos a comentar. Que nadie, por favor –incluidos ellos, si alguna vez llegaran hasta sus manos estas líneas– interprete otra acepción distinta a esta aclaración porque, con mala leche, se estará equivocando de cabo a rabo.

La ‘inteligente’ ocurrencia ha surgido de una organización de ‘genios’, Libera –distinguida en otras ocasiones con el Nobel a las putadas más retorcidas contra el medio ambiente, como la suelta de visones en las granjas de Galicia, por la que alguno fue a la cárcel–, que ha salido ‘en los papeles’, concretamente en lavanguardia.com, por pretender controlar las poblaciones de jabalíes en Cataluña mediante su esterilización… ¡Sí, no se restrieguen los ojos que no están soñando!, (pesábamos, al leer la noticia, que era capándolos, pero no, han ido a más).

Esta organización de ‘salvadores de la humanidad’, ha salido en apoyo de otro iluminado –el alcalde de Sant Martí de Sarroca (Barcelona), Antoni Ventura–, al que no le ha salido de ahí dar permiso a la sociedad de cazadores local para hacer batidas de control de la sobrepoblación de guarros por daños en la agricultura y, sobre todo, por accidentes de tráfico. ¡Lástima susto que no se lleva en una curva!, (¡susto, eh, que aquí no le deseamos mal a nadie por muy tontolhaba que sea¡). El argumento peregrino que defienden es el de buscar ‘soluciones éticas’ que aborden el problema del crecimiento de las poblaciones y que, por supuesto, ¡faltaría más!, que esa ‘ética de las soluciones’ no incluya la caza. Nos atreveríamos a incitarles a que los controlen a besos, que suponemos ‘muy éticos’, pero no queremos dar ideas… por si acaso.

Y es ahí, en esta tesitura, ‘tan ética’ ella, en la que la portavoz de los Libera, una tal Rosi Carro, ha propuesto la esterilización de nuestros queridos jabalíes. Primero argumenta que la caza no sólo no contribuye a reducir las altas densidades (elemental si no se dan los permisos correspondientes, como así lo asegura la Federació Catalana de Caça), para, después, concluir que no sólo no las reduce sino que las aumenta, en base a un estudio científico realizado el pasado mes de diciembre por el Consorcio del Parque de Collserola, del que extraen unas conclusiones ‘científicas’ dignas del mismísimo genio creador de la Teoría de la Relatividad: «Para regular la población de jabalí en Collserola habría que evitar las fuentes de alimento urbanas y, también, reducir la población de jabalí más selectivamente, es decir, no matar a todos los jabalíes que se encuentren». ¡Eureka, que hubiera dicho Arquímides de Siracusa! Nos gustaría saber el coste en euros de dicho ‘estudio científico’ para llegar a estas conclusiones ‘tan científicas’.

Por todo esto, y aplicando la ética, su ética, concluyen que la mejor forma de gestionar las poblaciones de jabalíes, evitando la deshonestidad de la caza, no es otra que aplicándoles la nueva vacuna anticonceptiva que están desarrollando la Generalitat, la Diputación de Barcelona y la Facultad de Veterinaria de la Universidad Autónoma de Barcelona, un proyecto pionero, en el que también participan el el Parque Natural de Sant Llorenç del Munt y los municipios de Matadepera, Vacarisses y Terrassa, ampliando unos estudios que ya existían en Inglaterra y Estados Unidos. Ver para creer…

Aparte de unas cuantas preguntas, la primera imagen ‘científica’ que se nos pasa por la imaginación –que de ésa tenemos más que ellos– es la de cientos, o miles, de miembros, y miembras, de Libera, corriendo por el monte, jeringuilla en mano, detrás de los cochinos tratando de pincharles… ¿en los güevos? ¿O se la van a poner en un plato con bellotas y salsa romescu para que se la tomen para sopar? Queremos creer que, por descontado, no se hará rifle en mano, de dardos, claro, porque eso ya se escaparía de su ‘ética’, ¿se imaginan a la Rosi rifle en ristre (¡de dardos, no sean mal pensados!) recechando macarenos por los sopiés o las cuerdas de la Sierra del Monsant…? ¿Igual los esterilizan en batida o montería? ¿Harán falta rehalas…?

No sabemos a cuanto ascienden los euros del proyecto y su puesta en práctica pero así, a bote pronto, nos imaginamos unos cuantos cientos de miles… Claro que, ya ha dicho, la chica esta, que hay que acabar con los «importantes ingresos económicos derivados de matar animales a través de su caza en los cotos de caza privados», claro, la situación económica de la Generalitat está en condiciones de abarcar estos proyectos ‘científicos’ y todos los que se les pase por el arco del triunfo… a costa de las penurias que están sufriendo unos cuantos de miles de sus ciudadanos y sobre las costillas de los impuestos de todos, ¿no hay otras prioridades a las que hacer frente? ¡Ah, no, que el voto radical es clave para sus ansias…!

Y, por otro lado, estos… especímenes, ¿han visto alguna vez un jabalí en su vida?, ¿se han planteado cómo se regenerará una especie estéril?, ¿han pisado alguna vez en su vida algo más que un charco en un parque…? Les íbamos a proponer otra solución, ¡preservativos!, pero… ¡todo el mundo callado!

Claro que la culpa no es de ellos… ¿o sí?

One Comment

  1. Buenas preguntas, seguro que esos iluminados, “sí, digo iluminados” ya que con sus inútiles ideas y nulo servicio a la sociedad , consiguen vivir del cuento.
    Cuan inútil me siento por no saber vivir sin trabajar a brazo partido , para poder pagar los impuestos que estos especímenes despilfarran sin ton ni son .

Deja un comentario