Calores abulenses

Octubre, en Ávila, más que otoño, parece verano, la falta de lluvia y tanto calor, están dejando amarillento y mudo el campo.
Empezaron monterías y ganchos en nuestros pueblos serranos, los cazadores cuidamos el monte con afición y trabajo, en ocasiones, sin buen resultado; otras veces el final no es amargo, cuando todo sale bien y cumplen los guarros.
Mucho ánimo a esos grandes rehaleros, a veces olvidados y poco considerados, que con sus valientes rehalas alegran y dan color a las manchas, sudando con estos calores la gota gorda, entre piornos, jaras y chaparras.
Revolconas, judías, carne guisada o churrasco a la brasa son delicias culinarias que en las cacerías abulenses casi nunca faltan.
Son cantidad de pueblos los de estas serranías que gracias a estas modestas cacerías aumentan su economía, y es que la caza, a día de hoy, da mucha vida…

Por Eugenio Collado 

Deja un comentario