WWF lamenta que se cierre el caso del lince tiroteado en 2011 cerca de Doñana

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WWF discrepa de la resolución de la Audiencia provincial de Sevilla de archivar la causa del lince muerto por disparos en julio de 2011 en la finca Quemas, de Aznalcázar, en el entorno de Doñana (Sevilla).

La organización, que ha ejercido la acusación particular en el procedimiento,  considera que había elementos de prueba suficientes contra el cazador imputado para que se hubiera pasado a la fase de juicio oral. WWF también muestra su profunda decepción ante la intervención de la Fiscalía de Medio Ambiente de Sevilla, por pedir primero el archivo de la causa y oponerse después al recurso de WWF  para evitar ese archivo.
WWF considera decepcionante que se cierre el caso del lince muerto por disparos en el entorno de Doñana en 2011, ya que existe algo más que una ‘posibilidad racional’ de que el cazador imputado haya participado en el delito. En concreto, la organización recuerda que sólo cinco personas tenían derecho a cazar en la finca donde murió el lince esa temporada de 2011 y que de éstos, sólo dos cazaron en las fechas del suceso. También está probado que  los cartuchos encontrados muy cerca del cadáver del lince habían sido disparados con la escopeta de uno de estos dos cazadores. Estos indicios, junto con otros, a juicio de WWF eran elementos de prueba suficientes para que este cazador hubiera sido enjuiciado.
En este sentido, WWF felicita al  SEPRONA de la Guardia Civil y a la Unidad Forense de Apoyo (UFOA) de la Consejería de Medio Ambiente de Andalucía por su trabajo. En especial, por la reconstrucción pericial que muestra la localización de dichos cartuchos como esencial para determinar el punto aproximado de disparo con mucha certeza.
WWF no entiende cómo se puede archivar el asunto a pesar de que está probado que el sospechoso de tirotear al lince se encontraba en la zona cazando y que el otro cazador que estaba ese día en la zona escuchó dos disparos consecutivos y luego se cruzó con el sospechoso. Las pruebas balísticas demostraron  que el lince recibió dos disparos inmediatos y que la dispersión de perdigones en el cuerpo del lince era similar a la que se producía al disparar los dos cañones de la escopeta del imputado.
Luis Suárez, responsable del programa de Especies de WWF España, ha manifestado: “Estamos profundamente decepcionados con el archivo del caso del lince tiroteado cerca de Doñana. No se ha tenido en cuenta suficientemente la pluralidad de pruebas de indicios conseguidas”. Y añade: “La conservación de una especie en peligro crítico de extinción como el lince ibérico es responsabilidad de toda la sociedad y eso incluye a la administración de justicia, y sobre todo debe suponer un mayor interés e implicación de la Fiscalía especializada en delitos medioambientales”.
La organización espera ahora que, una vez cerrada la vía penal, la Junta de Andalucía proceda con el correspondiente procedimiento administrativo y tome las medidas que la ley le permite en los terrenos cinegéticos afectados.

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