Entregados los Premios 2014 del Real Club de Monteros

 

Premios Real Club de Monteros 2014 Foxá

El pasado miércoles 10 de junio se celebró la entrega de los premios anuales del Real Club de Monteros, correspondientes al año 2014. El lugar elegido para esta ceremonia fue  el Club Financiero Génova, que presentaba un salón superado en su capacidad, teniendo que habilitar mesas extras, debido a la excelente acogida que tuvieron estos actos, entre socios y amigos de los premiados.

Una vez terminada la cena el presidente del Real Club de Monteros, César Fernández de la Peña, hizo una breve exposición sobre los ideales y objetivos del Club, como la preservación de la autenticidad de la montería española, recordando una vez más que nuestro lema es «Venari non est occidere», una frase que bien puede compendiar nuestra visión de la caza y que estuvo presidiendo estos actos. Aprovechó la ocasión para felicitar a Mariano Aguayo Álvarez, por su reciente consideración como socio honorífico del RCM, y a Javier Barcáiztegui Rezola, conde del Llobregat, como ganador del Premio Mingote 2015.

En este instante, el presidente pasó la palabra a Jaime Fernández Gasset, tesorero del Club, quien dio lectura del acta del acuerdo por el que se nombraba al galardonado en esta edición 2014, con el Premio a la Personalidad Venatoria.

En primer lugar refirió como, el pasado 8 de abril de 2015, reunido el Jurado, conformado por los miembros de la Junta Directiva del RCM, José Antonio Rein Duffau, Jaime Fernández Gasset, Ramón Estalella Halffter, Santiago Segovia Pérez, Miguel Angel Perlado Sotodosos, Pablo Fernández Gasset, Felipe Torroba Maestroni, Julián Coca Borrego, Eduardo Trigo y Sierra y Ramón Menéndez-Pidal y Eiras, presididos por César Fernández de la Peña, acordó por unanimidad, una vez estudiadas las diversas candidaturas presentadas, conceder el Premio a la Personalidad Venatoria 2014 a José Madrazo Ambrosio «por su larga trayectoria como cazador internacional del más alto nivel ético, poseedor de las más extensas y laboriosas experiencias de caza de montaña por los cinco continentes, amante de los retos para conseguir la pieza más difícil, y garante de la conservación de especies en serios problemas de extinción».

Acto seguido se hizo entrega de esta distinción al interesado.

Tras este momento, Rafael Castellano Barón, conde de Priego, en su calidad de secretario, ofreció la lectura del acta del Jurado del Premio Literario Jaime de Foxá, que decidió conceder este galardón en su edición del año 2014, al prestigioso cazador y escritor, Juan Luis Oliva de Suelves, «articulista y escritor, por la calidad de su prosa unida a la originalidad de su obra y la capacidad de observación demostrada en sus viajes de caza». El jurado de este premio es diferente del de los otros dos premios del Club y está designado a tal efecto. En este caso está compuesto por Íñigo Moreno de Arteaga, marqués de Laserna, como presidente, Rafael Castellano Barón, conde de Priego, como secretario, formando el resto del jurado Juan Delibes de Castro, Pablo Capote Urosa, Julián Coca Borrego, César Fernández de la Peña, como presidente del Real Club de Monteros, y Juan José Viola Cardoso, como galardonado en la edición del 2012. Moreno de Arteaga, como presidente del Jurado, efectuó la entrega del premio.

Inició el uso de la palabra él mismo, quien celebró que dos grandes amigos suyos hubieran recibido este honor. Comenzó glosando los méritos alcanzados por José Madrazo, expresando que «pocos reúnen tantos méritos como Pepe Madrazo para el premio a la Personalidad Venatoria, quien ha impreso la suya en los cinco continentes y en casi todas las montañas del mundo y si no son la totalidad es porque algunas carecen de la entidad suficiente para que él deje en ellas su huella». La relación de distinciones que atesora el premiado y que fueron enumeradas exhaustivamente, resulta fantástica. No olvidó reseñar las también innumerables actividades de Pepe Madrazo en el ámbito de la conservación.

En cuanto a Juan Luis Oliva, le describió como un inquieto e indagador cazador, amante de los viajes y de la vertiente cultural de los mismos, ya que «es renacentista en el interés por su entorno, piensa que la caza no se detiene en la acción de cazar y debe continuarse en el estudio de sus circunstancias».

Sin embargo, quiso hacer especial hincapié en virtudes creativas con la pluma, haciendo una breve descripción de sus obras, de una de las cuales comentó que en ella «se muestra como un viajero curioso, en la onda de Bernal Díaz o Stanley, y sus observaciones abarcan lo mismo la naturaleza que la sociedad que encuentra, la cacería como la historia de los pueblos».

A continuación tomó la palabra Oliva de Suelves, quien agradeció la concesión de esta distinción, explicando que, al principio de sus afanes escritores, sus miras estaban centradas en editar obras que tuvieran una misión eminentemente didáctica, y en las que su sentido de la ingeniería tuviese una plasmación en la práctica de la caza de alta montaña. También comentó sus experiencias como asiduo articulista, y la evolución que vivió posteriormente, profundizando en el campo en el que sus obras ganaban en profundidad literaria.

Para cerrar el acto José Madrazo, comenzó por congratularse porque otros miembros de la Cofradía Culminum Magister le acompañaran en esa velada, y cómo no, por estar presente en la entrega de otro premio del RCM a su amigo y compañero en la misma, Juan Luís Oliva. Afirmó sentirse muy honrado y orgulloso de recibir esta consideración, de una institución«que tiene como lema ‘Venari non est occidere’, y que defiende las buenas formas y la tradición en la caza, alguien que honra la pieza cobrada con dignidad, alguien cuyo credo es el homenaje al animal abatido en noble lid y el sometimiento a las normas, es alguien a quien respeto sobremanera y de cuyo aprecio me siento honrado».

Deja un comentario