Normas básicas de la ACCCMG ante la apertura de la mayor en Galicia

batida mujeres galicia
Desde la Asociación de Clubes e Cazadores de Caza Maior de Galicia (ACCCMG) queremos recordar a la gran familia de la caza de Galicia que, en estas primeras salidas al monte, conviene revisar bien todo el papeleo y estado del material.
El primer día es un día de ilusión donde veremos a nuestros compañeros de nuevo y disfrutaremos de una forma sostenible de los aprovechamientos que la administración competente nos permite, por una parte, y que la naturaleza nos regala, por otra.
Qué decir que ya no sepan nuestros compañeros y compañeras de la caza social: cazad con prudencia, nuestra actividad es una de las que menos accidentes graves provocan; pero, cuando ocurren, son de los que más alarma social generan. Nosotros lo sabemos, pero el resto de la sociedad quizás desconozca que estamos ante un colectivo muy maduro.monteros
Los cincuenta mil gallegos y gallegas que cazamos hemos sido pioneros en el uso del chaleco de seguridad, años antes de que fuese obligatorio por ley, si eso no es madurez, que venga Dios y lo vea.
Parece que nos acompañarán unas temperaturas bastante buenas para ser el primer día de caza, no pidamos, de todos modos, excesos a nuestros compañeros perrunos, todavía bajos de forma. Pensemos que, aunque la mayor parte del monte gallego es propiedad privada, debemos de poner de nuestra parte todo lo necesario para compartir un espacio que también utilizan otros colectivos. Todos tenemos derechos; nosotros, también, y por eso pagamos impuestos y tasas especiales para ejercer nuestra natural y humana pulsión venatoria.
Este es un año especial, la Asociación de Caza Maior de Galicia se siente orgullosa de haber culminado un duro proceso de varios años intentando convencer a la administración, sindicatos y otros agentes cinegéticos que el rumbo de excesiva presión que se nos imponía sobre el jabalí, nos podría llevar al desastre.
Este año, con el recorte de casi mes y medio en la temporada, no notaremos ningún milagro, pero es la primera piedra para recuperar la especie a unos niveles sostenibles. En nuestra mano está cuidar nuestra naturaleza y no dejar de atender, por otra parte, las justas preocupaciones de los agricultores. Cierto es que ya se les está ayudando con alimentaciones disuasorias, batidas sin muerte, esperas en los daños a ejemplares de pequeño porte, etcétera.
Buena suerte, hermandad, prudencia y que la naturaleza premie vuestro respeto hacia ella con sus frutos.Imagen 055

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