El exceso de jabalíes es un foco de enfermedades para los humanos

jabalíes

Investigadores de la Universidad de Castilla-La Mancha han publicado un artículo en la revista Transboundary and Emerging Diseases en el que se asegura que la explosión demográfica de jabalíes y cerdos salvajes en diferentes partes del mundo puede resultar en una mayor exposición de los humanos a los patógenos zoonóticos de estos suidos, siendo, en principio, los cazadores y quienes manipulen estos animales los más expuestos a contagiarse.

Francisco Ruiz Fons, director de la investigación, ha resaltado que enfermedades como la encefalitis japonesa, la hepatitis E, la enfermedad originada por el virus Nipah y algunas patologías ocasionadas por enterobacterias como Escherichia coli, Salmonella spp. o Campylobacter spp., pueden afectar a los humanos a nivel mundial, contagiados por los jabalíes, pues el aumento de los asentamientos humanos en zonas seminaturales, las actividades al aire libre, los cambios socioeconómicos y de hábitos alimenticios, pueden incrementar la tasa de exposición a enfermedades transmitidas por los jabalíes.

Como es difícil de evaluar si este contacto frecuente podría causar epidemias humanas o brotes de enfermedades emergentes, es imprescindible una la vigilancia epidemiológica a fondo, afirman los investigadores.
Ruiz Fons ha señalado que se conocen “numerosos casos” de transmisión de enfermedades de jabalí a humano, como  la hepatitis E en Japón o los casos anuales de triquinosis que se producen en numerosos países, incluida España, por comer carne de jabalí mal cocinada y que no ha pasado una inspección veterinaria, explicando que este tipo de casos “no suelen darse a conocer al público en general porque son situaciones particulares que afectan a cazadores o consumidores de caza, pero son casos registrados porque se originan en países con buenos sistemas de salud pública”.

Frente al aumento de la densidad de jabalíes, incrementan su papel como reservorio y transmisor de enfermedades al ser humano, Ruiz Fons afirma en una entrevista dada a ABC, que, entre otras medidas, “sería recomendable regular la practica de alimentación artificial que algunos gestores y sociedades de cazadores emplean para mantener suficientes piezas para la temporada de caza, y aumentar los cupos de caza existentes, ya que el jabalí no tiene prácticamente depredadores (lobo en Europa y Norteamérica)”.

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