Un cazador es atacado por un oso mientras dormía en un bosque de Idaho

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Un cazador que dormía en un bosque de Idaho (Estados Unidos) se despertó al notar que algo le tiraba del pelo. Fue entonces cuando escuchó la respiración del oso…

Stephen Vouch, de 29 años, se tocó la parte de atrás de la cabeza y notó que estaba mojada. Cuando se dio cuenta de que el plantígrado le estaba mordiendo la cabeza, gritó. “Tenía sujeta mi cabeza y esto fue lo que me despertó”, afirmó el cazador el pasado miércoles, que había viajado con unos amigos a una remota zona para cazar carneros bighorn (en Idaho, la oportunidad de cazar un bighorn es difícil, pues a cada cazador sólo se le permite abatir uno en su vida).

Su grito sorprendió al oso negro, que saltó y golpeó la lona bajo la que dormían. La carpa cayó, enredando al animal y a los cazadores en torno a las 2:00 am del viernes. Uno de los acompañantes disparó al oso con una pistola del calibre.45  y éste trepó a un árbol cercano. Vouch, que sufrió algunos cortes que no revestían gravedad, finalmente disparó y acabó con el animal.

El cazador Stephen Vouch habla con periodistas en el departamento de Caza y Pesca de Idaho, en Boise, mientras describe el ataque de un oso negro que sufrió en la cabeza mientras dormía en un campamento en Idaho.
El cazador Stephen Vouch habla con periodistas en el Departamento de Caza y Pesca de Idaho- (Foto AP/Keith Ridler)

Los cazadores del grupo le hicieron unas curas y después descendieron por un río, el sábado, pues aunque llevan suministros médicos para emergencias, como no tenían un teléfono por satélite, tardaron hasta el lunes en lograr atención médica, y como Vouch sólo tenía cortes en la cabeza fue curado y dado de alta.

Funcionarios del Departamento de Caza y Pesca de Idaho estiman que el oso tenía entre 3 y 7 años y pesaba entre 90 y 125 kilos, y afirmaron que no están claros los motivos por los que el oso entró al campamento, ya que los cazadores tenían la comida almacenada correctamente. Una posibilidad es que el oso pudiera haberse acostumbrado a buscar alimento de los pescadores de salmón que acuden en verano a la zona, o que nunca se hubiera encontrado con gente y, por curiosidad, mordisqueara lo que parecía ser piel, pues, según este Departamento, si el oso hubiera tenido intención de matar, el ataque habría sido mucho más violento.

El Departamento de Caza y Pesca de Idaho ha comentado que ha sido un año difícil para los osos, ya los incendios forestales y la sequía han hecho que sea una temporada excepcionalmente mala de bayas, una fuente de alimento clave para los plantígrados.

Esta es la segunda ocasión este año en que alguien es atacado por un oso negro mientras duerme al raso en Idaho. La anterior víctima fue un bombero que descansaba tras participar en la extinción de un fuego cercano.

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