La petición de prohibir la caza de trofeos: un gran ejemplo de desinformación

La secretaria de Estado de Asuntos Económicos de Holanda, Sharon Dijksma, pidió recientemente una prohibición internacional de la caza de trofeos, por ejemplo, de leones y elefantes. Dijksma informó al Parlamento, en una carta fechada el 26 de octubre, que ha iniciado la investigación sobre la viabilidad de tal prohibición global. Dijksma también buscará que las Naciones Unidas reconozcan la caza furtiva y el comercio ilegal de la vida silvestre como un crimen internacional.

El Consejo Internacional para la Caza y la Conservación de la Vida Silvestre (CIC) es de la firme opinión que, si bien la idea de reducir la caza furtiva podría ser bien intencionada, su propuesta es seriamente defectuosa y crea confusión y malentendidos. En primer lugar, no ha quedado claro si la prohibición propuesta se aplicará a todos los animales salvajes o sólo a las especies amenazadas. Su referencia a salvar animales “icónicos” de la extinción es simplemente una táctica para ganar el apoyo del público; sin embargo, carece de fundamento científico y está, simplemente, fuera de lugar. Hay multitud de especies que no son icónicas que necesitan mucha más atención.

En segundo lugar, para colocar la caza legal de trofeos legal en la misma negativa categoría que la caza furtiva y el comercio ilegal de vida silvestre parece ser una difamación intencional sobre la citada caza legal de trofeos de caza. Las Naciones Unidas y  CITES están a la vanguardia en lo que se refiere a prohibir y combatir el furtivismo y el comercio ilegal de vida silvestre, y las organizaciones de caza son aliadas activas y eficientes de la ONU y de CITES en esta batalla.

Las declaración de Sharon Dijksma afirmando que la agricultura, como una opción de uso de la tierra, podría ser una solución para detener la caza furtiva está profundamente equivocada. Una de las principales consecuencias de la aplicación de estas propuestas sería que a los países en desarrollo se les negaría su derecho a decidir cómo quieren gestionar sus poblaciones de vida silvestre. Las comunidades rurales pobres podrían sufrir la pérdida de los ingresos necesarios a través de la utilización de la vida silvestre y el sustento de innumerables familias rurales sería destruido. Además, ha sido reconocido por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), del que los Países Bajos es un Estado miembro, y muchas otras organizaciones involucradas en la conservación de la naturaleza, que si la vida silvestre pierde su valor económico adquirido a través de la caza, los animales destruirían cosechas, posiblemente matarían a la gente, y la caza furtiva podría incluso aumentarse, ya que los cazadores no tendrían ninguna razón para aplicar medidas o luchar contra la caza furtiva. Las prohibiciones comerciales causaron que en Zimbabwe y Sudáfrica aumentara la caza furtiva de elefantes y rinocerontes, porque la demanda de marfil y cuerno de rinoceronte sigue siendo la misma.

El CIC aconseja a todos los políticos a buscar información contrastada y basada en la ciencia para obtener un entendimiento más profundo de las implicaciones globales de tendría la prohibición de la caza. El CIC está dispuesto a ayudar facilitando todo tipo de información y expresa su esperanza de que el estudio de viabilidad será preparado con la asistencia de la UICN, autoridad reconocida de forma global en la conservación de la naturaleza.

 

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