WWF libera una imperial radiomarcada para vigilar el uso ilegal del veneno

águila imperial Luna © WWF

WWF, con el apoyo con la Fundación Biodiversidad, del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, y con la colaboración de GREFA y de la Junta de Castilla-La Mancha, inicia el seguimiento científico de un águila imperial en Ciudad Real.

Con este marcaje se pretende reducir la incidencia de cebos envenenados sobre especies amenazadas y en peligro de extinción, como el buitre negro, alimoche o águila imperial, especie de la que apenas existen 500 parejas en el mundo y todas se encuentran en nuestro país.

El objetivo de este nuevo marcaje es mejorar el conocimiento de la especie y agilizar la actuación en caso de envenenamiento gracias a la información transmitida por el GPS que se le acaba de colocar. La acción se enmarca dentro del proyecto ‘Lucha contra el veneno: acciones clave que está desarrollando WWF con el apoyo de la Fundación Biodiversidad.

Hoy se ha procedido al marcaje de Luna, una hembra de este año que fue localizada enferma y desnutrida este verano cerca de su nido en Campo de Montiel y que ha sido curada en el Centro de Recuperación de Fauna ‘El Chaparrillo’, dependiente de la Consejería de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural de Castilla-La Mancha.

Este es el segundo ejemplar de águila imperial que se marca con emisor y se libera dentro de este proyecto de WWF España. El otro marcaje tuvo lugar en verano, en el término municipal de Sevilla La Nueva con otra hembra de águila imperial llamada Sara. También se está realizando el seguimiento vía satélite a dos buitres negros, Peñalara, que frecuenta las provincias de Segovia y parte del sur de Madrid, y Escobalón, que sobrevuela la zona limítrofe de Madrid con Ávila. El otro centinela es el alimoche Xouba, que se encuentra en esto momentos en sus cuarteles de invernada en África.

WWF subraya que todas estas especies están muy amenazadas por los envenenamientos y que estos marcajes con emisores permiten su continuo control, así como una rápida localización en caso de incidencia, facilitando la intervención de los agentes de la autoridad.

Durante los últimos años se están marcando ejemplares de distintas especies de grandes águilas,  buitres, milanos y otros carnívoros amenazados, como el lince ibérico, para su seguimiento,  lo que ha permitido detectar y sancionar graves casos de envenenamiento o disparo. Por ello actúan como verdaderos centinelas de la presencia del veneno en sus áreas de campeo.

Estas acciones estratégicas con actores clave para mejorar la eficacia de la lucha contra el veneno en España se centran en impulsar algunas de las herramientas más reconocidas por su eficacia para combatir el uso ilegal de cebos envenenados. En concreto, la mejora de la formación de los técnicos responsables de la aplicación de la normativa disponible, el desarrollo de las patrullas caninas para la detección de los cebos envenenados o el seguimiento de especies muy sensibles a los envenenamientos, como el buitre negro o el águila imperial ibérica.

Además de Luna, la Consejería de Medio Ambiente de la Junta ha procedido a la suelta de La Manchega, otro ejemplar de imperial rescatada por el SEPRONA este verano y que ha permitido localizar el nido más nororiental de Ciudad Real.

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