Japón: municipios en apuros por la sobrepoblación de ciervos

Los municipios japoneses que han estado protegiendo a las poblaciones de ciervos como un recurso turístico ahora se encuentran luchando con la forma de gestionar la sobrepoblación de estos animales que se ha originado, publica thejapanneews.com.

Las poblaciones de venado en sitios declarados Patrimonio Mundial de la UNESCO y sus áreas circundantes –como la isla de Miyajima, donde la capilla de Itsukushima se encuentra en Hatsukaichi, prefectura de Hiroshima; y el bosque primitivo Kasugayama, en la ciudad de Nara– han sido causantes de algunos problemas, como apropiarse las bolsas de comida de los turistas y dañar los árboles.

Algunos municipios han comenzado a tomar medidas, como la restricción de la alimentación de los ciervos y su captura para reducir el tamaño de las poblaciones, pero no es fácil resolver el problema porque estos animales son reconocidos como un símbolo del turismo en algunas áreas.

El uso de ondas ultrasónicas

El bosque primitivo Kasugayama en la ciudad de Nara constituye la mayor parte de la isla, con una zona residencial situada en el noreste. Según los residentes locales, la isla estaba habitada por sólo unas pocas docenas de ciervo al final de la Segunda Guerra Mundial. La población aumentó cuando los isleños decidieron explotar el ciervo como recurso turístico y comenzaron a criar los animales en un recinto, pero un tifón destruyó las vallas y los ciervos comenzaron a vagar por las zonas residenciales.

Los problemas comenzaron poco después. Si bien no hay estadísticas precisas, cada año se reciben numerosas quejas de turistas a quienes los ciervos quitaron su comida o comieron sus billetes. Como resultado, el gobierno municipal de Hatsukaichi decidió prohibir la alimentación de los ciervos en 2008. Se instalaron señales de prohibición de la alimentación en 16 lugares de la isla, y se retiraron las fotos de los ciervos de los folletos turísticos de la ciudad.

Sin embargo, no hay sanciones para los que se salten la prohibició, y algunas personas siguen alimentando a los animales. En la actualidad, alrededor de 250 ciervos se pueden encontrar regularmente en la zona residencial de la isla.

El gobierno municipal ha estado utilizando ondas ultrasónicas contra los ciervos como un elemento de disuasión para proteger las pertenencias de las personas.

Nara designará una zona de caza

La población de ciervos en el parque de Nara ha aumentado a 1.200 ejemplares desde los 500 que había en el año 1957, cuando fueron considerados como un bien natural nacional. Dado que el aumento de la población ha intensificado los daños a los cultivos locales y en el bosque primitivo Kasugayama, patrimonio mundial de la UNESCO, los ciervos comen las yemas de los árboles jóvenes, impidiendo su crecimiento, el gobierno de Nara, para hacer frente a esta situación, decidió dividir la ciudad en cuatro zonas y crear un área donde se permitirá la caza de ciervos a partir de abril; hasta entonces, la mayor parte de la ciudad permanecerá designada como zona de protección de los ciervos.

 

Científicos de la zona han afirmado que los ciervos que habitan en lugares turísticos no son animales domésticos ni mascotas, y no hay leyes que especifiquen cómo se debe interactuar con estos animales semisalvajes, por lo que las partes interesadas tienen que discutir el tema y crear reglas basadas en las circunstancias particulares de sus regiones para atajar los conflictos que surjan por el exceso de población cervuna.

Fuente: The Japan News

 

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.