ABEC: “GOB demuestra su incoherencia al pedir que no cacen el tord amb filats a coll”

Los cazadores de ABEC afirman que el Grupo Ornitológico Balear (GOB) “demuestra su incoherencia” cuando pide que no cacen el tord amb filats a coll en la finca pública de Son Real, donde hay unos 35 colls, por los que el cazador paga una tasa de 150 €.

En la finca de Son Real se practica desde noviembre a enero la caza del “tord amb filats a coll”. Esta modalidad es considerada por la legislación vigente como un arte tradicional de caza y la misma ley dice bien claro que la administración deberá velar por su preservación. Además, se trata de un arte selectivo donde el cazador suelta las aves de especies no cazables que accidentalmente se puedan coger, no genera ningún peligro al medio ni a otras personas del entorno y ninguna clase de residuo.

En Mallorca hay documentada esta modalidad de caza desde el siglo XVI y en Son Real es practicada por personas del entorno, muchas de ellas de avanzada edad que la han ejercido toda la vida. “Esta modalidad no pone en peligro la supervivencia del tordo, y ningún estudio científico lo dice”, indican desde la Asociación Balear de Entidades de Caza (ABEC), que defiende la caza social, tradicional y sostenible, es decir la no deportiva, no entendiendo “la quimera del GOB en contra de esta modalidad kilómetro cero que es la caza de los cazadores humildes, la popular, la que sirve para hacer un arroz brut o unos tordos con col”.

Si Mallorca tuviera pocos problemas medioambientales lo podrían entender los cazadores, pero, así como están las cosas, “nos parece una pérdida de energía considerable”, sostiene esta asociación.

Las fincas públicas, “de las que se piensan ser propietarios algunos ecologistas salva patrias”, cuando se declararon reservas de caza perdieron una parte importante de los usos tradicionales y, con ellos, las personas del entorno que habían empleado los recursos del medio de una forma sostenible durante generaciones. “Por el contrario, los urbanitas de turno lo celebraron como una victoria: ¡habían expulsado al colectivo de los cazadores!”, añaden desde ABEC.

Pero con este colectivo, y en especial los de las artes tradicionales como los de la caza del tord amb filats a coll, de los perros de caza, de cabritos con perros y lazo, … las fincas públicas tradicionales dejaban de serlo para pasar a ser otra cosa: un espacio para nuevos usos más agresivos que los tradicionales: grupos de excursiones, bicicletas de montaña o corredores.

“Hoy nos quejamos, el GOB y ABEC, que los núcleos urbanos bajo la presión de iniciativas como el turismo vacacional, es desbordado, expulsan a los vecinos de siempre, a los negocios de siempre para reorientarse a nuevos públicos. Pero nos cuesta ver que en el medio rural desde hace 20 años los usos tradicionales son expulsados en beneficio de usos dirigidos al público NO Km 0.”

Los cazadores de ABEC esperan que la Consejería de Medio Ambiente en la finca pública de Son Real mantenga la práctica de caza del “tord amb filats a coll”, “y tal vez introduzca otras modalidades de caza que hoy no se practican.  Eludiendo la participación en este proceso de despersonalización del medio natural que algunos defienden”.

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