Castilla y León sancionará a los cotos que usen reclamos ilegales para cazar codornices

La Junta de Castilla y León sancionará a los cotos que utilizan los reclamos ilegales para la caza de la codorniz ante la detección, por parte de agentes del Servicio Territorial de Medio Ambiente en Burgos, de un preocupante aumento de utilización de reclamos electrónicos para atraer artificialmente y posteriormente cazar codornices en diversos acotados de la provincia en el ecuador de la temporada de caza, conocida como media veda.

 

En cotos de caza de las localidades burgalesas de Iglesias y Pedrosa del Río Urbel sorprendieron a cuadrillas cazando al amparo de estos dispositivos, y en Cabañes de Esgueva pillaron a un guarda particular de un coto manipulando uno de estos artefactos. En este último caso, el presunto infractor se resistió a la acción de los agentes medioambientales, por lo que fue necesaria la asistencia de agentes del SEPRONA de la Guardia Civil de Huerta de Rey.

La media veda tiene una notable importancia en Burgos. En esta provincia se cazan anualmente más de la mitad de todas las codornices de Castilla y León y más de la cuarta parte de todas las que se cazan en España, representando una fuente económica de gran interés en las zonas rurales.

El Servicio Territorial de Medio Ambiente ha detectando a lo largo de este año un peligroso aumento de estas prácticas ilegales, que atribuye por una parte a la especial climatología que ha provocado un generalizado retraso en el ciclo reproductivo. Se utiliza sobre todo cuando algunas poblaciones de codorniz se encuentran aún en celo, por lo que son más vulnerables a estos aparatos que usan grabaciones de cantos nupciales de estas aves. Por otra parte, tampoco se descarta un peligroso “efecto dominó”, por el que algunos cotos instalan estos aparatos como reacción a la instalación en cotos vecinos y así contrarrestar sus efectos, en una especie de pugna por atraer codornices.

La Junta recuerda que la utilización de reclamos electrónicos para atraer y concentrar piezas de caza en lugares concretos de un coto es una práctica prohibida por la normativa en materia de caza y conservación del patrimonio natural, además de representar una actitud antideportiva por quien la lleva a cabo y contraria al mantenimiento de los equilibrios ecológicos. Además, es insolidaria con los demás cotos, al desaparecer de ellos ejemplares en beneficio de los cotos infractores.

Ante la creciente sofisticación de estos aparatos y la consiguiente dificultad de descubrir a quien los instala y manipula, los agentes medioambientales derivarán a los titulares o arrendatarios de los acotados donde se encuentren estos artilugios las correspondientes denuncias, ya que son los responsables del mantenimiento del coto en buenas condiciones para la práctica de la caza, pudiéndose llegar a la suspensión administrativa del aprovechamiento cinegético en el coto en el que se detecten.

Foto: © Juan Bécares. SEO/BirdLife

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