Encuentro de esperistas en el X Aniversario de la WebTíoLuna

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En la lluviosa mañana del 28 de abril de 2012, se dieron cita más de setenta aficionados a las esperas cochineras en Malpica de Tajo (Toledo) con motivo de celebrar el décimo aniversario de la Webtioluna.com.

Como decimos, por la mañana del citado día empezaron a llegar a Malpica de Tajo,  desde las más lejanas localidades de España, un nutrido número de aficionados a las esperas al jabalí que, a través de la Web Tío Luna, han ido consolidando su afición con el intercambio de opiniones, experiencias y aventuras en pos del cochino montaraz, lo que se ha traducido en unos verdaderos y sólidos lazos de amistad.

Se les entregaron las acreditaciones con los sugestivos nicks que utilizan en el foro de la web, aprovechando algunos de ellos para adquirir diversos libros que tratan sobre los aguardos y otros recabando de sus autores, muchos de ellos presentes, las dedicatorias de esas mismas obras que ya se empiezan a considerar clásicas en el tratamiento de esta emocionante modalidad de caza mayor.

A las rondas de cervezas precedió una comida de hermandad donde, entre otros acérrimos esperistas, pudimos ver a varios de esos cazadores que tiene escritas obras sobre el aguardo. Allí estaban José María Baranda, Leopoldo de Castellví, Félix Díaz del Campo, Pedro Moreno Morgado, Emilio Laso y el propio Alfredo Martín, Tío Luna, anfitrión de todo el evento al cumplirse los diez años de la creación de su página web.

En la sobremesa hubo un sorteo de estupendos regalos relativos a su afición donados por las empresas del sector. Al término de la comida se hizo entrega del título de Joven Esperista al bravo Adrián Campillo que, de esta forma, toma el sendero marcado por su padre Fernando. El documento iba firmado, además de por el padre, testigo del lance, por los espereros de la vieja guardia y colmillo retorcido.

Los cazadores se trasladaron al Salón de la Casa de la Cultura, donde tuvieron el inmenso placer de escuchar dos charlas sobre su afición, desarrolladas por dos aficionados de categoría. La primera, titulada El esperista y su difícil legalidad fue expuesta por Carmen Basarán Conde, montera consumada y maestra de las esperas, abogada y experta en temas legales cinegéticos, quien consiguió cautivar al auditorio al hacer ameno un tema que, de entrada, pudiera parecer árido y frío. La segunda, con el título de Las enseñanzas del campo fue desarrollada por Félix Díaz del Campo, esperista, cetrero, escritor y magnífico fotógrafo, quien logró emocionar al público con su exposición sobre el mundo que rodea por la noche al aguardista, acompañada por unas preciosas fotografías hechas por él mismo.

Con una cena de despedida, donde se hicieron votos por la futura Asociación de Esperistas y por los próximos encuentros de los Cazadores de la noche, acabó una entrañable jornada que viene a consolidar aún más si cabe, la unión de todos los que practicamos la caza, para defendernos de los acérrimos y viscerales ataques con los que nos acosa cada vez con más fuerza la sociedad urbanita.

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