Andrés Gutiérrez Lara envía a los cazadores federados su programa electoral

Andrés Gutiérrez Lara, candidato a la presidencia de la Real Federación Española de Caza, ha enviado una carta a  los cazadores federados en la que expone los motivos por los que se presenta a la reelección para este cargo, al tiempo que hace un análisis de las líneas básicas de su programa electoral. 

 

Una vez conformada definitivamente la Asamblea General de la RFEC, que culminará con en la elección del presidente de la Real Federación Española de Caza, tras haberlo pensado detenidamente, quiero hacerte llegar mi decisión de presentarme como candidato para un nuevo mandato. Antes de adoptar esta decisión lo he pensado detenidamente porque hay muchos factores personales y familiares que pesan en un momento como éste tras toda una vida volcada en el mundo federativo. Pero, una vez más, ha desequilibrado la balanza mi ilusión por concretar, por hacer una realidad tangible de cara al futuro toda una serie de proyectos que hemos iniciado en los últimos tiempos. Proyectos que, lógicamente, no se podrán llevar a cabo sin el apoyo de toda la estructura federativa, sin el decidido compromiso de todos y cada uno para lograr que se plasmen en la realidad más inmediata. 

Hoy en día, nos acucia un gravísimo problema: la crisis que azota nuestro país y que tanto dolor está causando en millones de familias. Por ello, debemos actuar con tranquilidad, imaginación e inteligencia. 

Creo firmemente que podemos consolidar lo que está en marcha y abrir nuevas vías de actuación. Es por lo que solicito tu colaboración, a la vez que te hago llegar las líneas básicas de mi programa, con el fin de que las estudies y que ello te permita adoptar la decisión que estimes más adecuada el día de la votación a la presidencia de la RFEC. 

Lógicamente, todo esto está abierto a cualquier sugerencia, a cualquier iniciativa, a cualquier aportación que quieras realizar. Mi idea es formar un equipo unido y operativo con ganas de trabajar y que aporte todo lo necesario para lograr un futuro mejor para el mundo federativo de la caza en nuestro país. Sin olvidar que hoy en día ya casi nada se decide a nivel nacional, sino que estamos integrados en una estructura supranacional, en la que la mayoría de las decisiones vitales para el futuro de la caza se toman a nivel europeo. 

Mucha es la importancia que para mí tiene la caza en nuestras vidas y grande el honor de escribiros tras tantos años de ejercer de cazador. Por haberme dado la oportunidad de conocer y escuchar a viejos y jóvenes cazadores, para transmitirme una visión de la caza actual, por lo que estoy enormemente agradecido. 

Como candidato, creo que tengo que “mojarme” y reflejar lo que personalmente siento y pienso en relación a nuestra actividad. Creo, es mi deber, pero también mi voluntad, corresponder con estas líneas, que tratan de aportar experiencia, como visión de la caza, pero, sobre todo, espero que muestren con claridad que hay cazadores en este país que quieren y aman la caza, y están dispuestos a luchar por ella. Que están dispuestos a afrontar retos, aportar ideas y dar la cara allí donde haga falta por la caza y por los cazadores. No es una actitud graciable es, sencillamente, cuestión de supervivencia propia y una herencia para el futuro de los nuevos cazadores. Intentaré ayudar y contribuir a ella mediante estas pocas líneas, que deseo sea de tu interés. 

Para proponer antes hay que analizar. Como bien sabes todo problema requiere un análisis de causas. Éstas son las que paso a diseñar y mostrarte, desde el convencimiento de que es sobre los cazadores sobre quienes se cierne el problema principal. Somos los que estamos en auténtico peligro de extinción: 

LA ADMINISTRACIÓN.- La Administración, la política, el funcionariado haciendo leyes restrictivas, limitadoras, prohibitivas, productoras de furtivos o cazadores fuera de la ley, porque parten del supuesto de la culpabilidad colectiva. Propiciando y actuando como moneda electoral, para dar satisfacción a esa parte de la sociedad que, por desconocimiento, no es partidaria de la caza. Ocupan, progresivamente, espacios naturales destinándolos a otras actividades ociosas, que muchas veces son de gran impacto ecológico y con mucha menor aportación a la renta de los habitantes implicados, constituyendo una red de protección donde ya es muy difícil o imposible cazar. Salvo raras excepciones y no precisamente por parte de cazadores, sino de otros colectivos que, por serlo, tienen ese privilegio, gestores, guardas, ingenieros. El llamado “cazador profesional”. Este hecho ignora no sólo al cazador foráneo de a pie, sino al que de siempre pobló esas tierras y permitió que hoy día las disfruten otros. Las restricciones de usos en estos espacios son motivos de rechazo para las poblaciones locales, que tienen más derecho que nadie al disfrute -regulado- de sus tradiciones. Su peligro está muy claro: nos piden responsabilidad, pero nos quitan capacidad de gestión y decisión sobre la propia caza. 

PROTECCIONISTAS RADICALES.- Unos movimientos bien conocidos, cuyo objetivo es, sencillamente, sustituirnos en el uso de lo que es natural, en la medida en que formamos parte de ello, tergiversando nuestra actividad mostrándola al resto de la sociedad como dañina para el medio. Tienen, porque han sabido ganárselo, el apoyo social suficiente, los medios, las subvenciones y una virtud innegable: su organización fluida, flexible, activa y presente en cualquier asunto. Además del favor político circunstancial e influyente. Han sabido adaptarse al conflicto y, a su vez, utilizarlo. 

Su objetivo: el cazador de a pie, más numeroso, nada organizado y tan sólo ensimismado en lo que la caza le preocupa. Víctima propiciatoria de esa táctica, a exterminar, cuando toca, poco a poco, sin estruendos, sin resistencia, sin oposición frontal, porque no existe esa organización, ni siquiera esa identificación inequívoca del enemigo ecologista radical a abatir por parte de los cazadores. Ellos sí tienen un plan. 

 

A continuación, paso a exponer lo que a mi humilde entender debemos hacer, partiendo de la base que todo es mejorable. 

Como punto de partida, hay que separar los cargos de responsabilidad. Para ello, es necesario tener una Junta Directiva con competencias suficientes para poder desarrollar satisfactoriamente su cometido, que no sería otro que lo encomendado por los Órganos de Gobierno de la RFEC. Deberán formar un equipo compacto y trabajar plenamente coordinados. 

La Actividad Federativa se dividirá en dos grandes ÁREAS claramente diferenciadas. Para conseguir este objetivo, que os propongo, es necesario abordar una serie de adecuaciones en el articulado de nuestros Estatutos, pues como de ellos se deduce en su Capítulo II, Funciones y Competencias, y en especial en el apartado de Competencias Propias Art. 7 apartados del 1 al 13, se establece la doble función: Deportiva y de Defensa y Fomento de la Actividad Cinegética, sin perjuicio de lo que dictaminen reglamentariamente las CCAA dentro de sus competencias. 

ASUNTOS CINEGÉTICOS: Responsable de la actividad cinegética, tanto de caza mayor como menor en sus diferentes modalidades, así como los elementos que las conforman. 

ASUNTOS DEPORTIVOS: Competiciones, Reglamentos, Comisiones deportivas y Colegio de Jueces. 

Para un funcionamiento eficaz de la RFEC, se pondrán en marcha diferentes departamentos y se potenciaran los existentes planificando las acciones y actuaciones a corto, medio y largo plazo garantizando el orden y control. 

Potenciar la imagen de la RFEC y generar valor añadido a la tarjeta federativa mediante ventajas y beneficios tangibles para los federados. 

Responder con inteligencia y solvencia a los cambios propuestos por el CSD que afectarán de forma sustancial al modelo federativo actual, de manera que podamos consolidar a la RFEC como una federación deportiva de primer nivel, tanto en el ámbito nacional como internacional. 

ASUNTOS ECONÓMICOS: Tendrá las funciones de control y fiscalización interna de la gestión económica-financiera, patrimonial y presupuestaria, así como de contabilidad y tesorería. 

RELACIONES INSTITUCIONALES: Encargada de las relaciones con los partidos políticos y grupos parlamentarios tanto en el Congreso como en el Senado. 

RELACIONES CON EL ICAE: Es imprescindible una fluida y constante relación con la Intervención Central de Armas para solucionar cuantos problemas puedan surgir que perjudiquen a nuestro colectivo. 

ECOLOGÍA Y CONSERVACIÓN: Será la responsable de informar y denunciar cuantos aspectos atenten contra el Medioambiente en deterioro del territorio donde desarrollamos nuestra actividad. No podemos quedarnos impasibles ante el deterioro del medioambiente y nuestras especies. 

No cabe duda, que el tema de la conservación y protección de la naturaleza está hoy más de actualidad que nunca. Por todas partes se leen artículos, se escuchan conferencias y se crean asociaciones sobre esta materia. Entre el conjunto de hombres y asociaciones que han tomado como bandera el liderazgo proteccionista, han surgido los proteccionistas a ultranza. Los que pretenden conservar a cualquier precio. Los que atacan sin piedad a los cazadores demonizándonos con injurias sobre el veneno. Exigiendo el cierre de cotos sin darles oportunidad de defenderse. Inundando la prensa nacional e internacional con alegatos cada día más vehementes y falaces en pro de una defensa trasnochada e insolidaria de la naturaleza. 

En los Estatutos de la Real Federación Española de caza se recoge la defensa y protección de la naturaleza entre las tareas a desarrollar. Actuemos, pues, en consecuencia. Es necesaria una visión de conjunto, lo más completa posible y actualizada, por ello con el concurso de ecólogos, zoólogos, biólogos, paisajistas del patrimonio natural actual, la Federación tiene la oportunidad de dejar oír su voz, con enorme fuerza, desde una perspectiva diferente. Una nueva visión y mostrando a todos que existe un colectivo importante como es el de los cazadores que tiene enorme interés en la protección de la naturaleza. 

FEDENCA: Nuestra Fundación goza de un grandísimo prestigio, responsable del Gabinete Técnico. Encargada de los estudios, investigación, informes, publicaciones, etc. Vivimos en una época en la que para defender nuestra actividad son imprescindibles los estudios contrastados y serios. Los argumentos nos lo dan los estudios científicos, que han de llevarse a cabo de una manera consensuada, dotándoles de los elementos adecuados para llevarlos a buen fin: elementos materiales, económicos y humanos. 

En la actualidad tenemos abiertos muchos frentes: perdiz roja, reclamo, silvestrismo, migratorias, semillas, etc., que hacen de nuestra Fundación la herramienta primordial que nos facilite la defensa total de nuestras tradiciones y, se podría decir, hasta de la CAZA. 

Para ello es necesario un Patronato activo. Es imprescindible aprovechar todos los recursos, tanto en el ámbito nacional como internacional, y solicitar todas las ayudas y subvenciones posibles. 

ASUNTOS EXTERNOS: FACE. Diferentes Comisiones y Grupos europeos (Mediterráneo, etc.), Intergrupos del Parlamento. 

ESCUELA ESPAÑOLA DE CAZA: Será la responsable de complementar la formación del cazador y el desarrollo en cuanto a exámenes y cursos, congresos, conferencias, etc. 

La Escuela Española de Caza es hoy un elemento aglutinador de los esfuerzos por complementar la formación del cazador que desde todos los lugares del Estado se plantean como imprescindibles en el futuro del ejercicio venatorio y, por consiguiente, en el futuro de los cazadores. 

Hace tiempo que desde la Real Federación Española de Caza propusimos una mirada diferente para contemplar las actividades formativas emprendidas en la EEC desde su fundación. Nos pareció que, además, de que la EEC pudiera responder a las necesidades imperiosas de los cazadores, también debía de tener un espacio para el planteamiento de las grandes cuestiones que nos acechan. Un espacio donde la discusión entre expertos no sirviera para oscurecer la discusión, sino todo lo contrario. Un espacio donde las cuestiones de mayor fondo pudieran plantearse, discutirse y pronunciarse con claridad, para poder ser comprendidas sencillamente. 

La apuesta por la creación de un Centro de Interpretación de la Naturaleza (CIN) en la sede de la Escuela de Prácticas en Castillejo de Robledo es una propuesta que podrá ser trasladable a iniciativas similares en todo el territorio del Estado en un futuro muy próximo y que incide en recomponer nuestra imagen entre el colectivo que nos interesa que conozca de forma veraz nuestra actividad: los escolares. 

En la EEC se ha hecho una apuesta decidida por el concepto de Escuela Viajera. Un concepto divulgador, participativo y solidario con los esfuerzos desarrollados desde las Escuelas Autonómicas de la Caza y las Delegaciones. Un concepto que supera aquél que entendía en su creación la EEC como un punto donde convergían los esfuerzos y que aboga por ser un punto dinamizador de las preocupaciones territoriales. 

La EEC que pretendemos seguir desarrollando es un auténtico ventilador de actividades. Una apuesta valiente y decidida por las nuevas tecnologías de la información que nos permitirán una incorporación de la cultura formativa del cazador al futuro. 

CENTRO INTEGRAL DE ACTIVIDADES CINEGÉTICAS: Será responsable de las Instalaciones de Castillejo de Robledo con todas las competencias. Será indispensable la autorización del uso de las mismas no sólo para cursos y campeonatos, sino también como centro de recuperación de especies. 

ASUNTOS JURÍDICOS: Responsable de todos los asuntos legales de interés general. Planteará acciones penales contra injurias que se puedan verter en los medios de comunicación contra la caza, dotándolo con todo lo necesario para un funcionamiento satisfactorio. Además, se potenciará la actuación en materia jurídica en relación a las agresiones con el medio ambiente. 

GABINETE DE COMUNICACIÓN: Con atención especial para los medios de comunicación. La prensa y los medios especializados deben ser los primeros aliados de la Real Federación Española de Caza, para ello se deberá abrir una mesa de diálogo donde todas las partes puedan exponer la problemática existente y buscar soluciones comunes orientadas hacia el futuro. 

El área desarrollará un boletín periódico de la Real Federación Española de Caza que potenciará el conocimiento de la actividad federativa y el resto de asuntos de interés general para el colectivo. 

COORDINACIÓN: Es primordial que exista una total coordinación entre la Real Federación Española y todas las Federaciones Autonómicas. No se deben desperdiciar los esfuerzos. En todo momento se han de conocer las actuaciones que se están realizando en asuntos como investigación, temas jurídicos, reivindicaciones nacionales o autonómicas que puedan tener repercusión fuera de la autonomía, etc. Esto traería consigo alcanzar dos metas importantes: a).- Unificación de esfuerzos: con lo que alcanzaríamos una verdadera coherencia. b).- Economía de medios con un ahorro importante. Según mi criterio, las sociedades de caza, federaciones o delegaciones provinciales, federaciones autonómicas y nacional forman un todo equilibrado en el que cada una de las piezas es fundamental, insustituible e imprescindible. El trabajo en conjunto genera beneficios mutuos y un flujo recíproco de provechos, que no debe entenderse de otra manera. 

OBJETIVOS: Uno de los objetivos primordiales, es la INTEGRACIÓN dentro de la RFEC de todos los sectores implicados en la caza. Somos conscientes de las dificultades y posiblemente con alguno de ellos sólo sean viables acuerdos puntuales. Para ello es necesario que pongamos, libremente, un esfuerzo renovado. Un empeño continuo por alcanzar dichos objetivos. Al mismo tiempo es necesario que todos los logros conseguidos en cada autonomía, susceptibles de ser extrapolados a otras, puedan ponerse en práctica, de esa manera podríamos ser todos beneficiarios. La RFEC ha de hacerse imprescindible para las autonomías. Ser lo que en realidad es: la Unión de Federaciones Autonómicas, siendo primordial el respeto a la estructura respetando la crítica constructiva, propiciando su mejora y desarrollo. Las relaciones entre la RFEC y FFAA se fundamentan en los principios de cooperación, coordinación y respeto recíproco. 

 

Otro aspecto muy importante será la modificación del Reglamento de Armas. Desde la RFEC y otras instituciones y asociaciones ligadas al sector cinegético hicimos numerosas aportaciones (incluida la remisión de un borrador de texto consensuado con las principales y más representativas asociaciones del colectivo). Por otro lado, nos preocupa enormemente la forma y la motivación con la que se están revocando y denegando las renovaciones de armas en España. Básicamente, repudiamos que la privación de licencia de armas o su denegación se haga en base a meros antecedentes policiales o hechos no directamente relacionados con la caza. Esto nos parece un atropello y una privación de derechos rayana de la arbitrariedad. Debemos tener una fijación especial con todo aquello que pueda perjudicar a los cazadores y, por supuesto, a las armerías. 

Otros dos asuntos de vital importancia son los daños producidos por los animales tanto a la agricultura como en accidentes de tráfico. La caza es una y muchas cosas a la vez: actividad social, económica, cultural y cumple una función social importantísima. 

Sin caza sería imposible sembrar, o mejor recoger una cosecha en muchos puntos de España. Galicia, las dos Castillas, La Rioja, Extremadura, Aragón, el Levante, gran parte de Andalucía, etc., han visto en los últimos años cómo el conejo se ha convertido en una plaga y sólo mediante el auxilio de las sociedades de cazadores se ha podido poner solución al problema. El cazador, especialmente el cazador de a pie, se ha convertido en una herramienta para la sociedad. Lo mismo puede decirse de los accidentes de tráfico. Sepan ustedes que anualmente en España se capturan más de 400.000 reses entre jabalíes, ciervos y corzos; sin este control de población, que es de facto la caza, sería imposible circular por las carreteras españolas, y la Administración tendría que hacernos funcionarios y crear el ‘Real Cuerpo de Cazadores del Estado’ con cargo a los presupuestos generales. 

La caza es una actividad que forma parte de nuestro patrimonio cultural, realizada sobre un recurso renovable, para cuyo mantenimiento es imprescindible un esfuerzo económico y de gestión que hace necesario considerar la sostenibilidad económica del mismo y, sobre todo, es una actividad no sólo compatible con la conservación de la naturaleza, sino absolutamente necesaria. La aplicación del Reglamento de Desarrollo Rural de la Unión Europea debe contemplar en los programas operativos en que se instrumente el apoyo a la actividad cinegética, contribuidora neta del desarrollo rural. Lamentablemente, con más frecuencia de la deseada, cazadores agricultores y ganaderos, a pesar de la gran imbricación existente entre ellos, hemos ido por caminos diferenciados, a veces incluso opuestos. Herbicidas, pesticidas, concentraciones parcelarias, cambios en los hábitats, nuevos métodos de laboreo y de cosecha o cultivo intensivo son temas que han venido a enzarzar una relación complicada. Pero, en el fondo, estamos obligados a entendernos respetando los criterios de cada uno. Reconociendo al agricultor-ganadero su legítimo derecho de llevar su explotación de la manera más moderna y competitiva, en este difícil entorno que le ha tocado vivir, y al cazador, el reconocimiento en su acción de aprovechar ordenadamente unos recursos renovables que ofrece la naturaleza. 

También algunos han venido intentando diferenciar, e incluso oponer, lo que se ha venido en llamar el mundo rural, tachado con un sesgo de tradicionalismo con el mundo urbano-industrial, calificado de más avanzado política y económicamente. Las etiquetas al uso sólo sirven para eso, para crear estereotipos cada vez más alejados de la realidad. Y, en este sentido, no estaría de más revisar viejas y trasnochadas opiniones para dar al campo la importancia que realmente tiene, no sólo en el ámbito económico o de producción, sino como asentamiento de un mayor número de personas en un medio que debe resistirse a perder la importancia de la que siempre ha gozado. Por lo tanto, las recetas, los diagnósticos y las medidas que se pongan sobre la mesa no pueden ser nunca ajenas a esa realidad y que no contemplen con objetividad las consecuencias de esa realidad para la economía española y para un sector tan importante de la misma como es el sector primario y dentro de él, el sector cinegético. 

La RFEC es el interlocutor ante las Administraciones. No debemos perder ese prestigio. Debemos continuar día a día afianzándolo más y más. Por ello, asuntos como la licencia única, guardas de caza, etc., son importantes llevarlos a buen puerto. Quedan muchas cosas por hacer, soy consciente de ello. No tenemos que malgastar el tiempo en disyuntivas que no conducen absolutamente a nada, pero que, por el contrario, pueden llegar a deteriorar la imagen de la caza. Es mucho lo que queda por hacer y, al igual que en otras ocasiones, con problemas gravísimos que hemos conseguido vencer. No tengo la menor duda de que todos unidos alcanzaremos las metas que a corto y medio plazo nos propongamos. 

Estoy, como siempre, a tu disposición y a la espera de poder hablar contigo personalmente de este borrador de programa con el que concurriré, junto a otras posibles alternativas, a las próximas elecciones federativas. Insisto, es un programa abierto a todas las aportaciones que consideres necesarias. 

Recibe un fuerte abrazo. 

Fdo. Andrés Gutiérrez Lara. 

 

 

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