Swarovski Optik, la precisión más absoluta

K11_SWAROVSKI_OPTIK_008-1

Aunque suele ser lo habitual dejar los agradecimientos para el final, vamos a romper la norma y, a modo de introducción, vaya por delante todo nuestro agradecimiento y cariño hacia un grupo de auténticas personas que, aunque muy corto, nos han hecho disfrutar de un magnífico viaje en el que la simpatía, la alegría, la complicidad y tantas otras muchas cosas que tanto se echan de menos en estos tiempos, han sido la tónica general sin que absolutamente nadie rompiera esta línea.

Gracias a todo el equipo de Esteller, con Xavi Esteller, a la cabeza, y con Marcos Guillén, Marta Framis, Judith Pérez e Ismael de la Viuda. Al equipo de Swarovski Optik que se ocupó no sólo de mostrarnos sus instalaciones y productos, sino que hizo que nos sintiéramos en nuestra propia casa, Richard, Daniel, Florian y Christina… A todo un grupo de compañeros de viaje, armeros en su mayoría, con alguna excepción –Adolfo, Gustavo, Josu, David, Ramón, Víctor, Iker, Fernando, José Luis, Manuel, Andrés, Florencio–, y a los compañeros y amigos de la prensa, Luis Perez de León y Jaime Aníbal-Álvarez. A todos, sin excepción, ¡mil gracias y hasta pronto!

DSC_1676

Un detalle al que no estamos acostumbrados… mientras hacíamos fotos del exterior de la fábrica, abandonaba la misma su directora general Carina Schiestl-Swarovski. Amablemente, para no interrumpir nuestra sesión fotográfica, detuvo su vehículo, esperó a que finalizásemos y descendió a saludarnos ¡en castellano!

Una clase de alumnos aplicados

Empezamos nuestra jornada en la factoría de Swarovski Optik –en Absam, a muy pocos kilómetros de Innsbruck, en el Tirol austriaco– en la sala, el Communication Center, perfectamente preparada y con todas las comodidades, que la marca utiliza para sus recepciones y cursos. Nos dio la bienvenida Richard –tan amable y cariñoso como siempre– para, inmediatamente, dejarnos en manos de Daniel, quien nos expuso una clase magistral de la estructura de la marca.

Su historia comienza en 1895 cuando Daniel Swarovski, procedente de Bohemia, se traslada al Tirol buscando sus puras aguas para tallar el cristal más puro.

En 1935 su hijo, Wilhelm Swarovski, un ‘loco’ de la caza, logra crear los primeros prismáticos 6×30. En 1949 él mismo funda Swarovski Optik, separada de Swarovski Cristal, dedicada exclusivamente al desarrollo y fabricación de instrumentos ópticos para visión a larga distancia. Desde entonces, el éxito está asegurado.

DSC_1628

En la actualidad el grupo está formado por tres divisiones con gestión autónoma: abrasivos, cristal y óptica. Esta división, la más pequeña de las tres, cuenta con unos 800 empleados y en 2014 alcanzó una facturación cercana a los 120 millones de euros.

Su principal segmento de facturación es la caza, seguido de la observación de la naturaleza y, en tercer lugar, y en crecimiento, el de los viajes, aunque tienen muy claro que sólo y exclusivamente siempre se van a dedicar a la parte más alta del mercado, productos de la máxima calidad –siempre intentan fabricar el mejor de su categoría–.

La gama de producto, de todos conocida, se centra en binoculares, visores y telescopios.

Presentación de producto

Tras una breve pausa –deliciosos cafés de media mañana– Florian, director del segmento de caza, dio paso al verdadero motivo de nuestra visita, la presentación para los armeros (la prensa ya habíamos tenido ocasión de conocerlos en la presentación que Esteller realizó para nosotros en el campo de tiro de Cantoblanco, en Madrid) de la nueva gama de visores X5/X5(i), para tiro a larga distancia, un dechado de ingeniería óptica con el que, según nos había contado el propio Richard, habían sido capaces de alcanzar un blanco a ¡1.600 metros de distancia!

DSC_1632

También nos presentaron las nuevas innovaciones incorporadas a los binoculares de la serie EL Range, así como el nuevo telescopio STR 80 con retícula de Swarovski Optik.

A pesar de la magnífica y acertada exposición de los productos que realizó Florian, no es éste al lugar adecuado para exponerlas, ya que nuestro experto en armas, Michel Coya, realiza un soberbio artículo sobre las mismas en las seis páginas siguientes a este relato que estamos realizando, cuya única pretensión no es otra que exponer las excelencias de una marca y el trato humano que dispensan a sus clientes y visitantes. Y, por supuesto, el de tratar de reflejar, muy someramente, por desgracia, y por falta de espacio, el funcionamiento de una factoría digna de envidia por su organización, personal y su desarrollo tecnológico, además de por sus métodos de aprendizaje, como descubriremos en el siguiente apartado, y que tuvieron a bien detallarnos durante la visita a la fábrica.

La fábrica

Tras la comida, realizada en la Canteen, en la que comen todos los empleados, pasamos a visitar la factoría acompañados, de nuevo, por Daniel.

Lo primero que llama la atención, y lo primero que nos mostraron, es el Departamento de Educación. Swarovski Optik tiene, concedidos por el propio Gobierno austriaco, dos ciclos de tres años y medio de formación profesional, uno de óptica y otro de mecanización, en el que los alumnos pasan más tiempo en la fábrica que en el propio colegio, realizando trabajos específicos, diseñados por ellos mismos, tanto en el pulido de las lentes de cristal como en el de fabricación de componentes para sus productos. A modo de ejemplo, los alumnos de primer curso de mecánica tienen que realizar, como trabajo fin de curso, ¡un auténtico reloj de pared, diseñado por ellos mismos y en perfecto funcionamiento!

K12_SWAROVSKI_OPTIK_Produktion_004

Tras superar las distintas etapas de formación, son muchos los que entran a formar parte de la plantilla de trabajadores de Swarovski Optik. Y, como nueva y sorprendente ‘anécdota’, todos perciben un salario desde el primer día en el que empiezan su formación, y que se incrementa a medida que superan las distintas etapas. Realmente, envidiable…

El resto de la visita, sobre todo en la parte de óptica, fue de ‘abrirse la boca’, de admiración, claro, por la alta tecnología que usan para el pulido de las lentes y la precisión que consiguen. Están orgullosos de trabajar con más de cien tipos de cristales distintos (de los cuatrocientos que existen), los mismos materiales que usa su competencia. La diferencia no está en el material, sino en su forma única de trabajarlo. Volcados en la precisión más absoluta, utilizan máquinas estándar, pero preparadas de una forma secreta y personalizada para su fábrica y para que el trabajo que realizan cumpla a la perfección los requerimientos de precisión que necesitan para sus productos con una única meta: ser los mejores del mercado. Con estos métodos consiguen precisiones de 0,001 mm de tolerancias en los mecanizados, mientras que en lentes o ángulos de prismas trabajan con tolerancias por debajo de 0,001 pulgadas.

Nos mostraron como se consiguen las necesarias e importantes precisiones en el pulido de los ángulos rectos, los que devuelven la luz a la perfección, utilizando un pulido de conjunto sobre moldes en base a una pieza calibrada que sirve de soporte y que genera ángulos perfectos. En el Departamento de Control de Calidad se revisan, por porcentajes, el más de millón y medio de lentes que fabrican al año, así como los prismas, y cuenta con un espectrómetro láser, que atraviesa el cristal tallado, y con un soporte informático, da la lectura real de la precisión óptica. Cualquier pieza que no supere los estándares de tolerancia marcados por el espectrómetro, es desechada de inmediato.

K11_SWAROVSKI_OPTIK_005

En la planta de mecanizados, la maquinaria de control alfanumérico trabaja el aluminio y, en algunos casos, el acero, tallando y puliendo las piezas que acaban en el anodizado de las mismas… el resultado final es de todos conocido.

La última parte de la visita se realizó en la galería de tiro de 100 metros, subterránea –debajo de la fábrica y en el centro de la población–. Perfectamente preparada para realizar las pruebas (y muy cómoda y a temperatura constante), de nuevo Florian realizó varios disparos, de absoluta precisión, para mostrar las excelencias de los nuevos visores X5, viendo los resultados a través del telescopio STR 80 conectado a un iphone proyectando la imagen en una pantalla de televisión.

Antes, explicó el manejo a los armeros, con el visor en la mano, para su puesta a tiro, permitiendo que varios de ellos practicaran directamente antes de probarlo.

K11_SWAROVSKI_OPTIK_002

El viaje

Podríamos poner un centenar de fotos y nos quedaríamos cortos, pero como muestra un botón del inmejorable ambiente en el que se desarrolló. La visita a Innsbruck –el Tejadillo de Oro del Palacio Imperial de Maximiliano I, la Basílica de Wilten, la Catedral de Santiago, el escalofrío que produce subir al trampolín olímpico de saltos de esquí, la impresionante pintura circular de la Batalla del Monte Bergisel, el Barrio Gótico–, la experiencia del Museo Swarovski Crystal World, un mundo de fantasía de cristal, pero, sobre todo, su maravillosa cerveza y el insuperable ambiente logrado en sus cenas, divertidas, en la montaña, el ascenso –y descenso en absoluta oscuridad– al lago, los bailes tiroleses… y un grupo ya inolvidable de amigos que disfrutamos del cariño y la hospitalidad de Esteller y de Swarovski. ¡Mil gracias, de corazón! CyS

 

 

 

 

DSC_1667

K12_SWAROVSKI_OPTIK_002

Deja un comentario