.338 Winchester Magnum. El rugido de la fiera (y II)

Prueba en montería

Hasta Encinasola, Huelva, me llevo al Sako y al Blaser dispuesto a ponerlos a prueba en montería. Por eso de lo supersticioso –que no lo soy, pero por si acaso–, me toca el número que no pronuncio de la armada del ‘Pelos Negros’. Y sería casualidad, pero tiran todos menos yo, ocupando un puesto precioso con suficiente visibilidad. Pruebo en varias ocasiones sobre varetos y ciervas, el encare y captura con ambos equipos, destacando lo fácil del Aimpoint cuando la velocidad marca la diferencia. Sobre laderas de media distancia muy sucias el visor supera al punto rojo por la capacidad visual que dan los aumentos, permitiendo un seguimiento del  color del pelo entre la vegetación mas sencillo. La caza es así, otra vez será.

Quedarían huérfanas estas letras si no entráramos de llenos en la parte más substanciosa de sus cifras. Habiendo quedado clara su capacidad para enfrentarse sin mayores problemas con la mayoría de la caza del planeta, surge con fuerza la lucha continuada por subirse al trono frente a rivales de pegada tan dura como algunos .30″, algunos 8 mm e, incluso, los siempre presentes .375″.

Los tres equipos

Los tres equipos probados en .338 Winchester Magnum. De arriba a abajo, Sako 85 Bavarian con Steiner Ranger 4-16×56, Sauer S303 Synchro XT y Blaser R93 Lupus con Aimpoint Micro H2.

De nuevo la sobada universalidad en la definición del carácter, siendo en este caso más necesaria que nunca. ¿Por qué? Sencillamente por estar enfrente de uno de los aspirantes a conseguirla, nombrado y reputado cada vez que se comenta esta ventaja. Como compañeros de ring siempre enfrente el .300 Weatherby Magnum y el 8x68S.

La realidad es que son muchos más aquellos que pueden colarse en esta lista, siendo éstos de algún modo los tomados como representantes de sus familias. Piense un instante en los trescientos de características iguales o superiores al Weath. Mag. o los ocho con seis iguales o superiores al .338 Win. Mag. y verá como se encontrará con un buen puñado de cartuchos capaces de competir por ese primer  puesto del podio. Lo cierto es que todos ellos reúnen unas características muy parecidas, rindiendo prestaciones siempre sobresalientes, estando la diferencia fundamental vinculada a matices derivados de su diámetro. Sí, lo ha leído bien, es el diámetro quien marca el paso, pues todos han sido desarrollados con volúmenes de vaina tan grandes que son capaces de generar velocidades muy altas, siendo los parámetros derivados de su calibre los que realmente generan incrementos o descensos en sus performances.

Aimpoint Micro H2

El Aimpoint Micro H2 es una de las últimas novedades de la marca del punto rojo. La actualización de la versión H1 viene a sumar más rigidez, con un aparato más sobrio que, aun siendo ligeramente mayor, sigue manteniendo un tamaño y peso muy reducido. El modelo probado integra monturas originales Blaser facilitando su montaje en pocos segundos, garantizando el mantenimiento de la puesta. Encare y captación de puntería se vuelven muy sencillos, utilizando este tipo de aparatos ópticos, aportando suficiente precisión en puestos cortos y medios.

Bien mirado uno encuentra una característica común a los tres: son cartuchos grandes, pero no excesivos, significando conseguir la potencia necesaria para esa capacidad de trabajo tan extensa sin tener que recurrir a la ‘brutalidad’. Este último comentario viene a propósito del uso de vainas, digamos, extragrandes. Conseguir más potencia entonces es sencillo, más propelente a grandes rasgos viene a significar una mayor velocidad, una mayor energía, una mejor trayectoria y, por supuesto, un mayor retroceso. Podremos decir que ese incremento no es tan grande en muchos casos que se necesiten cañones mucho más largos de los habituales para quemar convenientemente la pólvora, podremos incluso agarrarnos a la desventaja que suponen las armas que los disparan, tanto por su tamaño como por su peso, pero es innegable que esa ‘brutalidad’ de vainas a la que hacía referencia se traduce en una mayor capacidad para matar. La cuestión es que, de algún modo, dejan de ser cartuchos potencialmente utilizables por la mayoría de los cazadores para convertirse casi en exclusivos de especialista.

La grandeza de .300 Weath. Mag., 8x68S y .338 Win. Mag. radica también ahí, en esa facilidad para poder ser, en cierto modo, asequible en uso por una gran mayoría, recamarándose en rifles estándar con pesos y longitudes similares a la mayoría de magnum medios. Dicho esto, queda claro que estamos frente a una terna de alto nivel, sobrados sobre nuestra caza independientemente de  modalidad o pieza.

Munición probada en .338 Win. Mag.

La munición recibida y probada en .338 Winchester Magnum. De izquierda a derecha, Sako Hambread 250 grains, Sako Twinhead 275 grains, Norma Hornady SP 200 grains,  Norma Sierra 215 grains y Norma Orix 230 grains.

Surge, entonces, el debate entre detractores y defensores, quedando la comparativa y argumentación en general desvirtuada por una sencilla razón: la mayoría no ha probado los otros cartuchos y hablan mucho de corazón y muy poco de cabeza. Y es que comprar cartuchos pasa en primer lugar por una visión de conjunto que ponga los números y las necesidades cara a cara.

Pesos medios

Pongamos, por tanto, en un primer acercamiento los pesos medios de cada uno de ellos para tratar de fijar objetivos, utilizando para ello las Factory Load, precisamente aquellos pesos con los que fueron desarrollados. Como media tendremos 180 grains para el .300 Weath Mag, pues, aunque sus cargas llegan hasta los 220 grains, siempre que comparamos debemos hacerlo con la media, nunca con los extremos, de otro modo estaremos falseando las conclusiones.

Sauer S303 Synchro XT

Pruebo el Sauer S303 Synchro XT en un puesto de hayedo muy cerrado en el cuartel de Boca de Huérgano, RRC de Riaño, cazando jabalí en batida con perro de rastro. Sin visor los órganos de puntería metálicos que le acompañan, muy contrastables, permiten una captación muy sencilla. Lo compruebo apuntando a un gran venado que no podemos tirar. Está claro que cuando la distancia es muy corta la opción del punto y alza de batida está completamente justificada.

Bien, su FL con puntas semiblindadas de 180 grains es de 1005 m/s, actualmente unos 18 m/s menos. Del segundo de los participantes, del 8x68S, elegiremos la carga de 196 grains que, según la carga original de 1938, abandonaba el brocal a 910 m/s. Finalmente, nuestro protagonista, el .338 Winchester Magnum con puntas de 225 grains vuela a 850 m/s. Está claro que existen variaciones dependiendo del fabricante, pero así y todo estas cifras nos dan una idea clara de lo que sucede al enfrentar a estos tres titanes.

Una rápida observación de los datos deja evidente que con un aumento escalonado de unos 20 grains la merma de velocidad viene a suponer unos 60 m/s. Evidentemente, se resentirá la tensión en la trayectoria, siendo en cambio la energía desarrollada en cualquier caso de unos 5000 julios o superior, suficiente para enfrentarse a cualquier pieza de caza que se mueva por el planeta, exceptuando a la peligrosa, fundamentalmente por la normativa legal que lo impide.

Puntas

Mire la diferencia entre las puntas de un .300, un 8 mm y un .338, ¿Cuánta hay? Entre el mayor y el menor: 0,8 mm.

Cosa distinta es la capacidad de transmitir esa energía, tomando entonces cartas en el asunto ese mayor diámetro y peso. Es aquí donde nuestro 8,6 mm hace enseña sus garras, facilitando abatir piezas pesadas de una forma más sencilla, con una ganada reputación sobre grandes osos, ciervos, alces y antílopes. Piense que su diámetro es 0,4 mm más grande que el 8×68, y 0.8 mm mayor que el .300 Weath. Mag., convirtiendo ese incremento de la superficie frontal y peso en un mayor poder de parada. Definitivamente, de los tres aspirantes es nuestro cartucho el que mayores posibilidades ofrece sobre caza internacional.

Está claro que jugando con el tipo y peso de punta cualquiera de ellos nos servirá para cazar en cualquier escenario, trabajando bien tanto en disparos cortos de montes cerrados como en llanuras o montañas donde necesitemos trayectorias planas. Precisamente por ello, cuando los diámetros menores se resienten ese plus se manifiesta como una garantía, ventaja que han sabido aprovechar toda la familia de los .338 para generar universales de amplia capacidad. Piensen que de los .338 Magnum es nuestra estrella el más comedido, el más tímido, lejos de las extravagancias de sus mayores. Diseñadores y cartucheras de todo el mundo han visto en esta cota esa coalición entre  las características balísticas, intrínsecas a ella misma, y su facilidad para enamorar en su comportamiento de vuelo y terminal. Simplemente basta con parar en uno de los triunfadores de la cartuchería metálica actual, el .338 Lapua Magnum, y verá como todo lo que acabo de decirle ha sido aprovechado para parir uno de los nombres mas reconocidos en la larga distancia.

Grandes, pero no excesivos

Cartuchos grandes sí, pero no excesivos. De izquierda a derecha, .300 Weath. Mag., 8×68 S y .338 Win. Mag.

Al igual que los seis y medio, los ocho y medio juntan, dentro de los pesos óptimos, números en coeficiente balísticos y densidades seccionales muy destacados, a los que sólo es necesario impulsar para convertirlo en ideal. El Winchester Magnum también los aprovecha, aunque sin imprimir toda esa velocidad de la que son capaces los Lapua, los Ultramagnum o los Weatherby. Ahí radica su éxito, aprovecha las ventajas del diámetro sin llegar a convertirse en un radical. Reposando sus valores para ofrecerles una definición, estamos ante uno de los magnum más estándar, menos chirriantes, menos agresivos, un cartucho poderoso al alcance de todos…, un poco como el .30-06 Sprgf. de los magnum.

Tirando con el .338 Win. Mag.

Campo de tiro, rifles y una variada muestra de munición. Tras tomar contacto y ponerlos, cazo con todos ellos aunque finalmente la fortuna sólo me acompaña en la berrea, sin suerte en las restantes ocasiones. La idea era probar tres equipos suficientemente especializados y distintos que viniesen a cubrir todas nuestras modalidades de caza mayor.

El primero de ellos es el Sako 85 Bavarian montando Steiner Ranger 4-16×56. Su destino el rececho, esperas o monterías con amplio tiradero. El segundo de ellos, el semiautomático Sauer S303 Synchro XT montando visor Minox ZX5 3-15×56 Minox, un buen todoterreno para modalidades de acoso y esperas. Finalmente, monto sobre mi propio Blaser R93 Luxus un cañón sin Magnaport del .338 Win. Mag., dotándolo de un Swarovski Z6 y completándolo con un Aimpoint Micro H2. Sin duda, con él conformado de esta manera cubro cualquier modalidad, aprovechando las ventajas del rectilíneo, magnificándolas en puestos cortos con la adopción del punto rojo.

Sobre las sacas reposa firme el Bavarian. Decido reglarle con Norma Orix de 230 grains, eligiendo una punta consistente y de un peso cercano a la Factory Load. Su velocidad en boca 840 m/s. Quito el cerrojo y con la diana a 50 metros alineo el visor con el eje del cañón. Luego, todo es muy sencillo, monto el pelo y llega el primer disparo, suficientemente centrado, eso sí, para  hacer una breve corrección y pasar a 100 metros. Con tres cartuchos más los impactos están unos 6 cm por encima del centro. Sé que puesto así no tendré problemas para tirar sin tener que salirme de la pieza hasta más allá de los 300 metros. El retroceso es asumible, en la línea de otros magnum medios, recalcando, como en otras ocasiones, que esto de no ser sensible a las patadas no me deja en muy buen lugar al tratar de definirlo, pecando muchas veces de un optimismo frente a culatazos que a otros cazadores les resultan molestos.

Al Sauer S303 Synchro XT en primer lugar le ajusto el lomo de la culata hasta que el encare queda perfecto. Bien conocido por mí, lo regulo en un instante siguiendo los mismos pasos que en el anterior. Para él elijo la Norma con puntas Hornady SP de 200 grains. Sin duda, estamos ante una carga muy adecuada para nuestra caza, tratándose de una punta relativamente ligera y blanda, animada en boca a 940 m/s. Teniendo en cuenta la menor longitud del cañón del Sauer, ese incremento de velocidad vendrá a compensar la pérdida sufrida por los centímetros de menos en el tubo. Definitivamente, una buena opción tanto para batidas y monterías como para recechar. El retroceso es muy suave, el freno de boca actúa con eficacia.

Finalmente, toca el turno al Blaser R93 Luxus. El Aimpoint Micro H2 trae un nuevo concepto a los equipos probados. Su rapidez de encare, magnificada en esta ocasión por ser un arma custodiada a mi físico, permite una captación de puntería instantánea. En previsión de un uso en monte cerrado y puestos cortos elijo la única carga de las pesadas que se adapta a ello, la Sako Hammerhead de 250 grains. El reglaje lo realizo a 50 metros consiguiendo en pocos disparos tocar el centro de la diana.

Cazando con el .338 Win. Mag.

Recorro media España con el 338 al hombro aunque finalmente sólo consigo tirar en Muniacos. Aprovecho la berrea para subir al área de la RRC de Caso con el objetivo de intentar abatir un venado de los denominados de otras cacería. Con un celo muy flojo y una densidad resentida por las nevadas, la sarna y los lobos, al amanecer ya estamos en el Llagu Ovia, un collado que rompe la cuerda trepando por el Arnaeru. Pronto comenzamos a ver venados que berrean tímidamente. Entre ellos algún trofeo destaca como candidato a ser, en un futuro, medallable.

Y entre prismáticos y asomadas vemos el que puede servir para esta caza de gestión. Se trata de un macho hecho con una cuerna delgada y larga. Lo observamos durante un buen rato a mucha distancia hasta verlo volcarse a las laderas del Corriverás. Y allá que vamos lo más rápido posible a intentar cortarlo. La asomada es lenta, descubriéndolo castigando a un rebollo en los márgenes de la riega.

Foto de familia

Junto a mi hermano y sobrinos con el venado abatido en la Riega el Vildreru.

La mochila, el visor a 10 aumentos, disparador al pelo y a una distancia de unos 170 metros el venado entra en el cristal. No me recreo, paro la cruz sobre el hombro y con un ángulo muy inclinado toco el disparador. Cae fulminado, exactamente igual que el de los Abedulosos con el .338 Rem Ultra Mag, idénticamente al de la Peña les Tables con el .338 Lapua Mag. Los ocho y medio magnum tienen algo que enamora, tienen una capacidad absoluta para matar limpiamente. ¡Viva al caza! CyS

Repartir la caza

Después de las fotos de rigor llega el momento de trabajar. Cuchillo y vamos sacando la carne en piezas, repartiendo entre los participantes en la cacería para su transporte. Un venado del tamaño de éstos son muchos kilos de carne que deben aprovecharse.

Texto y fotos: Miguel Coya [michelcoya@gmail.com]

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