Un informe denuncia aumento del furtivismo y tráfico de especies

Un informe presentado por WWF y Traffic en el marco de la reunión que el Comité Permanente de CITES está celebrando esta semana en Ginebra (Suiza) denuncia que el furtivismo de tigres, elefantes y rinocerontes y el tráfico de estas especies sigue siendo una práctica muy común en África y Asia.

Ambas organizaciones han analizado la situación de estas tres especies en 23 países asiáticos y africanos, con una conclusión cuanto menos preocupante, puesto que el comercio ilegal «continúa en casi todos las naciones estudiadas»; debido a que los gobiernos «han fracasado»en la protección de estos animales.

El documento apunta directamente a varios países asiáticos como responsavles directos del tráfico ilegal de marfil y cuernos de rinoceronte ilegales. En concreto, WWF y Traffic condenan a Vietnam por ser el primer mercado para los cuernos de rinoceronte, y a China y Tailandia por servir al comercio de marfil africano.

«Es hora de que Vietnam afronte el hecho de que el consumo ilegal de cuerno de rinoceronte está conduciendo al aumento de la caza furtiva en África. Vietnam debería revisar sus penas y reducir inmediatamente la venta al por menor de esta materia», subraya el informe. En cuanto a China, las dos organizaciones autoras del informe señalan que este país «ha fallado en la supervisión de los mercados de marfil legales» (como, por otra parte, sacó a la luz recientemente un programa de la BBC británica), mientras que Tailandia «no ha logrado cubrir el vacío legal que existe en torno al comercio de colmillos de elefante», lo que supone que esta práctica se pueda llevar a cabo entre minoristas.

Pero no solo han recibido críticas los países origen de la demanda de cuernos y colmillos. También los países que albergan poblaciones de elefantes y rinocerontes tienen en este duro informe calificaciones negativas en materia de protección de su fauna, caso de la mayoría de los países del África, y en concreto en el caso de los elefantes.

Zambia, Mozambique, Egipto, República Democrática del Congo, República Centroafricana, y Camerún obtuvieron las evaluaciones más negativas, mientras que solo Kenia, Zimbabue y Sudáfrica mostraron avances en la protección de esta especie.

El Fondo destacó que Gabón, aunque no aparece como un país que haya mostrado una gran mejora, en junio pasado quemó cinco toneladas de marfil confiscadas a los cazadores furtivos, para evitar que fueran negociadas en el mercado negro.

Cifras alarmantes de furtivismo
El informe denuncia asimismo la cifra récord de 448 rinocerontes cazados furtivamente en Sudáfrica en 2011, dado que en estos momentos en el país africano ya han sido abatidos por furtivos 281 rinos.

En relación a la matanza de elefantes en Camerún, la organización denunció «la caza furtiva de alto vuelo, por bandas organizadas, bien armadas, que cuentan con helicópteros, herramientas de visión nocturna y tranquilizantes veterinarios».

La clasificación -por medio de tarjetas rojas, amarillas y verdes- evalúa a los países que permiten el destino, tránsito u origen del comercio de cuernos de rinoceronte, marfil y partes de tigre, así como sus esfuerzos por respetar las normas internacionales para la protección de las especies.

Naciones como Nepal e India recibieron una tarjeta verde por sus notables esfuerzos con miras a frenar el comercio ilegal de partes de las tres especies animales.

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