Dos muertos por ataques de osos en el sur de Rumanía

La policía y los cazadores están siguiendo a un oso pardo que atacó y mató a un hombre de 64 años en el sur de Rumanía el pasado miércoles 19 de septiembre, sólo días después de que un oso infectado con rabia fuera abatido a tiros después de matar a un hombre y herir a otros dos en la misma zona.

Rumanía cuenta con, aproximadamente, la mitad de los osos pardos de Europa, que viven en gran parte de los Cárpatos, en un número estimado de 4.000 a 7.000 ejemplares.
El oso que mató al hombre el miércoles en el condado de Dambovita, al noroeste de Bucarest, se había escapado de un trampa de un furtivo antes de atacar. Luego, desapareció en un bosque cercano. “El oso estaba enredado en una trampa y herido. No sabemos si el hombre que fue atacado pasaba por aquí o si él había puesto la trampa él mismo”, dijo Dragos Rusu, prefecto de Dambovita, a la televisión local Realitatea TV.
Por otra parte, la zona alrededor de donde se produjo el ataque de otro plantígrado el sábado 15 de septiembre, en el que murió un hombre de 71 años de edad que estaba trabajando en su huerto y fueron heridas otras dos personas, ha sido puesta bajo cuarentena después de que los resultados preliminares de la autopsia mostraran que el animal estaba infectado con la enfermedad de la rabia.
Las montañas de Rumanía han sido el hogar de osos pardos durante siglos y su número aumentó entre los años setenta y ochenta, cuando su caza fue prohibida.
Ahora las leyes permiten cazar algo menos de 350 ejemplares al año para mantener bajo control la población, aunque se sabe que más osos son abatidos de forma furtiva.
Los osos en este país se ven a menudo alimentándose de la basura de las ciudades de las zonas montañosas rumanas, e incluso se han dado casos de ejemplares que han entrado en edificios, patios e, incluso, pubs.
Varias personas, incluidos turistas extranjeros, han sido asesinados o heridos por osos hambrientos o asustados, y los ecologistas han advertido que hábitat natural de los animales está siendo destruido por la construcción haciendo sus recursos alimenticios cada vez más escasos, lo que favorece su acercamiento a las zonas limítrofes de pueblos y ciudades buscando comida.

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