La SSC de la UINC publica los Principios Rectores para la Caza

La Species Survival Commission (SSC, en castellano Comisión de Supervivencia de Especies) de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) ha adoptado unos principios rectores para la caza. El objetivo es que estas directrices sean utilizadas por los miembros de la UICN, gobiernos y otros para las toma de decisiones políticas y de gestión relacionadas con la caza, por ejemplo, en el diseño de nuevos programas cinéticos o en la revisión de los ya existentes. Una directiva similar ya fue publicada por el Grupo de Especialistas en Óvidos de la UICN hace varios años.

 

La Comisión de Supervivencia de Especies de la UICN es una red científica con más de 7.500 expertos voluntarios de casi todos los países del mundo, que trabajan juntos para conservar la biodiversidad. La mayoría de los miembros están repartidos en más de 120 grupos de especialistas, asesores de la Lista Roja y grupos de acción.

La UICN, de la cual el Consejo Internacional de la Caza (CIC) es miembro, ha reconocido desde hace tiempo que el uso racional y sostenible de la vida silvestre es compatible y contribuye a su conservación, ya que los beneficios sociales y económicos derivados de la caza puede proporcionar incentivos para que la gente conserve las especies y sus hábitats, viendo la actividad cinegética como una herramienta de distribución equitativa de los beneficios asociados con el uso de los recursos naturales. Los Principios Rectores para la Caza destacan que las especies que son raras o están amenazadas pueden ser incluidas como trofeos de caza, como parte de una estrategia de conservación específica de un determinado lugar.

El Presidente del CIC, Bernard Loze, ha dado la bienvenida a los Principios Rectores de la Caz como un hito político de la UICN en el ámbito del uso sostenible de los recursos naturales, agradeciendo a la UICN su continuo compromiso con el tema. “Los principios generales expuestos en este documento están en la línea del pensamiento conservacionista del CIC”, ha afirmado. Como ejemplo concreto para demostrar este vínculo, citó el documento de la UICN que establece que la caza “es una forma de aprovechamiento de la vida silvestre que, bien gestionada, puede ayudar en la consecución de objetivos de conservación, mediante la obtención de beneficios e ingresos económicos para la gestión y la conservación de las especies cinegéticas y su hábitat, así como para apoyar los medios de vida locales. Sin embargo, si está mal administrada, puede dejar de proporcionar estos beneficios “.

El Presidente del CIC también señaló que los dos ejemplos que el SSC de la UICN nombra en el anexo del documento como ejemplos exitosos de caza sostenible, a saber, las áreas de conservación de Namibia y el proyecto cinegético Torghar Markhor, han sido ambos ganadores del prestigioso galardón CIC Markhor Prize.

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