Caza en Turquía: ‘Ronda turca’ a los jabalíes

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Acabamos de aterrizar en Madrid, y aunque cansados por la falta de sueño, estamos aún emocionados por las apasionantes jornadas de caza de jabalí que hemos disfrutado en Turquía de la mano de Gönye Hunting Activities, que con más de 23 años de experiencia, seguramente es el mejor outfitter del país.

Sin lugar a dudas, Turquía es uno de los destinos más interesantes para la caza del jabalí por varios motivos:

•A las nutridas poblaciones salvajes de jabalíes repartidas por todo el país, se une el hecho de que estos animales alcanzan un gran tamaño (hasta 300 kg) y tienen unas defensas impresionantes, que en algunos casos han superado los treinta centímetros de ‘navajas’.

•Todas las áreas de caza son abiertas, los escenarios de caza son espectaculares y la forma de cazar, bien sea individualmente (rondas con aguardos) o bien cuando se hacen batidas, es muy bonita y emocionante, satisfaciendo plenamente al cazador.

•De entre todos los países de la zona de Asia Menor y Oriente Medio, Turquía es el país más estable y tranquilo con diferencia, donde la seguridad de las personas está garantizada. Es un país bien organizado y con una excelente red de infraestructuras, al mismo nivel que muchos países europeos. La gente es hospitalaria y agradable, y tiene una mentalidad bastante abierta y occidental.

•También es el país mejor comunicado de la región, con numerosos vuelos diarios desde España a Estambul, y una red de vuelos domésticos que abarcan todo el territorio con facilidad. Las combinaciones de vuelo desde España a destino final interior (Konya, Adana, Ankara, Mar Negro, etc.) son, además, bastante económicas.

•El visado se tramita muy fácil y rápidamente por internet, y llevar las armas no supone ningún problema, siendo bastante sencillo el proceso.

•Como complemento a la caza, y desde el punto de vista turístico, Turquía goza de una gran riqueza de lugares de interés desde un punto de vista cultural, histórico o paisajístico.

Gönye Hunting Activities, a través de su agente exclusivo Caycam, ofrece paquetes de caza individual en 1×1 muy atractivos, tanto para un solo cazador, como para pequeños grupos de hasta 5-6 cazadores. Normalmente se recomiendan cinco jornadas de caza, que son más que suficientes para traerse una buena percha de grandes jabalíes.

Metodología de caza

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La técnica que hemos desarrollado a lo largo de años de experiencia, la podríamos denominar como ‘ronda turca’. Consiste en aprovechar las ventajas de la espera tradicional y de la caza en ronda, soslayando en gran medida los aspectos negativos de ambas modalidades de caza nocturna.

En el aguardo tradicional, tras revisar minuciosamente cada cebadero por la mañana, el cazador elige, entre los puestos posibles donde están entrando los jabalíes, el sitio que más le gusta o que mejor feeling le produce, bien sea por el tamaño de las huellas, por las condiciones meteorológicas del día o por el resto de variables relacionadas. Una vez hecha esta elección, nos jugamos la carta del día a ese puesto, permaneciendo allí desde antes del anochecer hasta la hora en que decidamos retirarnos.

Para tener éxito en nuestro aguardo y abatir un gran macho trofeo, además de tener la suerte que siempre es necesaria en la caza, habremos de tener un comportamiento impecable en el puesto (no hacer ruido, estar plenamente concentrados, entrar al puesto adecuadamente, etc.). Y, aun así, siempre estaremos expuestos a que el viejo macareno, curtido ya en mil batallas, se las arregle para barruntarnos, y echar por la borda, con cuatro bufidos y una ruidosa huida, todos nuestros esfuerzos de ese día (todos los amantes de la espera nos hemos sentido así más de una vez…).

En la caza a la ronda nocturna, por el contrario, uno no se ciñe a un solo puesto, sino que, una vez de noche, cuando los jabalíes están en plena actividad, se hacen entradas a rececho a varios comederos, donde se intenta sorprender a los cochinos que, tras haberse tomado todas las precauciones antes de entrar, ya se encuentran comiendo totalmente confiados. Esta caza es mucho más dinámica y permite abarcar varios lugares en una misma noche. El aspecto negativo de este método es que no se sabe si uno acude en el comedero en el momento correcto. También existe el problema de que se sólo se puede abarcar un número limitado de comederos.DSC05260

En nuestras ‘rondas turcas’ se preparan entre 10 y 20 cebaderos en áreas distintas, al menos dos semanas antes de la llegada del cazador. Se estudia cuidadosamente la posición de cada cebadero teniendo en cuenta los vientos dominantes, la forma de entrar al puesto y la cercanía a los caminos, de tal suerte que se pueda realizar un recorrido que permita hacer entradas a la mayor cantidad de cebaderos en una misma noche sin perder demasiado tiempo en desplazamientos.

El cazador se coloca, acompañado de su guía, en el primero de los cebaderos, una hora antes del anochecer. Permanecerá en el puesto hasta una o dos horas tras la puesta de sol, haciendo un aguardo tradicional en puesto de suelo. El momento de cambio de tipo de caza de aguardo a ronda se produce cuando se abate el primer jabalí de la noche, o cuando el criterio del guía lo determina. A partir de ese momento, en que nos movemos del primer puesto, comienzan varias horas de actividad y emoción, durante las cuales se sucedan los pequeños desplazamientos en coche con las caminatas de aproximación a los cebaderos y las entradas sigilosas a los jabalíes, que son sorprendidos comiendo. Y todo ello con el manto de las sombras nocturnas como escenario principal.

Dependiendo de las condiciones y circunstancias, se pueden llegar a hacer entradas hasta en nueve y diez cebaderos en una misma noche. Según las zonas, hay veces que las entradas a cebaderos se complementan con recechos en siembras y rastrojos querenciosos, y no es raro cazar algún gran trofeo de esta forma bien entrada la madrugada.

El cazador más afortunado en los veinte años largos que Gönye lleva guiando a cazadores internacionales, llegó a abatir ocho jabalíes trofeo en la misma noche. Cada noche de ‘ronda turca’ se ven jabalíes y, normalmente, siempre se tira una o dos veces como mínimo.

Como es de suponer, la fase creciente de la luna es el momento más propicio para este tipo de caza, si bien, hoy en día, con la ayuda de los sistemas de visión nocturna, ya no es un factor tan determinante. La mejor época abarca desde mediados de mayo a últimos de septiembre, aunque también se puede hacer en invierno, siempre y cuando el tiempo meteorológico no sea demasiado complicado (temporales de lluvia, copiosas nevadas, fuertes vientos).

Armas y munición

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Dado que se trata de animales que sobrepasan con facilidad los 200-250 kg, uno puede caer en el tópico de recomendar grandes calibres como el .375 H&H, .338, 8×68, 9,3×74, etc., que, por supuesto, son perfectamente válidos para este tipo de caza. Pero conviene decir que calibres de menor potencia, como el .308, .30-06, 7 mm, .300 WM y otros más, se pueden utilizar con totales garantías.

Yo soy defensor de una filosofía muy extendida por Estados Unidos. A la hora de abatir un animal, el factor más importante es el lugar donde se coloca el disparo (bullet placement), seguido del tipo de proyectil (bullet manufacture), y por último el calibre utilizado (caliber).Caza en turquía 'Ronda turca' a los jabalíes

Puesto que los animales no están en situación de estrés cuando se les dispara (esto no son batidas) y, por tanto, la adrenalina no es un elemento que deba contrarrestarse con una gran energía de parada, mi experiencia me dice que un proyectil de entre 150 y 180 grains, que sea blando o de alta capacidad de deformación para que comunique toda su energía al animal, resulta más que suficiente para abatir limpiamente un gran jabalí (por supuesto, colocando la bala en un buen sitio). En aras a la manejabilidad del arma y a minimizar el retroceso, recomiendo el uso de un calibre .308o .30-06.

Otro punto muy importante es utilizar un buen visor, como mínimo de 3-10 x 50, con óptica de calidad para captar la máxima luminosidad, y con una retícula gruesa, a ser posible iluminada. El arma deberá estar puesta a tiro a 100 metros de distancia, pues raramente se tirará más allá de 120-150 m. La distancia media de disparo son 50-60 m.

Viaje y rutina diaria

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Los vuelos internacionales más habituales son Madrid–Estambul o Madrid-Ankara, de menos de cuatro horas de duración. Desde Estambul o Ankara, tras un tránsito de 2-3 horas, se toma un vuelo doméstico de menos de una hora al aeropuerto regional más cercano al área de caza (disponemos de varias repartidas por el país).

Siempre se realiza un servicio completo de recepción y asistencia en el aeropuerto, facilitando todos los trámites de equipaje e intervención de armas. Desde el aeropuerto regional, los cazaderos raramente distan más de doa horas en coche, y el transporte se realiza con vehículos modernos y confortables.

Los cazadores se alojan en hoteles agradables de tres estrellas, con buenas instalaciones y servicio, donde se desayuna y se cena. La comida suele hacerse en el campo o bien en algún pequeño restaurante o casa de comidas típicas en algún pueblecito del área de caza. La ubicación del hotel suele estar a menos de 30 minutos de los cazaderos. Normalmente, el cazador no madruga demasiado. Tras desayunar, el guía le recoge y se desplazan al área de caza, donde se invertirá toda la mañana reponiendo el grano de los Caza en turquía 'Ronda turca' a los jabalíescomederos, revisando las huellas y estudiando los movimientos de los jabalíes, para recabar la máxima información para definir la estrategia de la noche. Según la hora a la que se termine, se elige el sitio donde almorzar de camino al hotel, donde se deja al cazador para que disfrute de unas horas de descanso fundamentales para aguantar el ritmo de vigilia nocturna. Después del descanso, se cena abundantemente y se parte hacia los cazaderos para poder colocarse en el primer puesto con una hora de luz aproximadamente. Aquí comienza la caza, la ilusión de meter en la cruz uno de esos monstruos de 30 cm, la sucesión de lances emocionantes donde el corazón se pone a 180 pulsaciones… En definitiva, un verdadero éxtasis cinegético que se puede llegar a prolongar hasta las tres o cuatro de la madrugada.

Animamos a todos los amantes de la caza del jabalí a probar este destino cinegético único y fascinante, cuyo precio es bastante razonable y en el que se viven experiencias y sensaciones inolvidables. ¡Os esperamos!

Caza en turquía 'Ronda turca' a los jabalíes

 

Por Pedro Pablo Alejandre / Caycam (Cazaycazadores) – www.caycam.com

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