Según WWF, el comercio de partes de tigre ha acabado con 1.400 animales en una década

 

Un nuevo estudio llevado a cabo por la organización TRAFFIC, en alianza con WWF, revela que las partes de más de 1.400 tigres han sido incautadas en toda Asia en los últimos 13 años. Un número más que significativo si tenemos en cuenta que tan sólo quedan unos 3.200 tigres en estado salvaje.

El informe hecho público hoy ‘Reducidos a Piel y Huesos Revisitado’, que analiza los datos de decomisos entre 2000 y 2012, revela que las partes de por lo menos 1.425 tigres han sido incautados en los 13 países del área de distribución de la especie excepto en uno, Camboya.

El análisis proporciona pruebas claras de que el comercio ilegal de tigres, sus partes y productos, sigue siendo uno de los mayores problemas para la conservación de la especie.
Un total de 654 decomisos de partes de tigre, desde la piel hasta los huesos, los dientes, las garras, los cráneos o los penes se llevaron a cabo durante este período. Se trata de un promedio de 110 tigres muertos al año, dos cada semana. Según Luis Suárez, Responsable del Programa De Especies de WWF España: “Si no somos capaces de frenar esta matanza, tan solo podremos ver tigres en los zoos o bien convertidos en alfombras”.
Según datos del informe, el 89% de los decomisos se dan fuera de las áreas protegidas, lo que pone de relieve la importancia de interrumpir las cadenas de comercio e impedir las incursiones en el hábitat del tigre.

Uno de los hallazgos más importantes del análisis es el incremento de incautaciones de Tigres vivos. Se capturaron 61 individuos vivos en el plazo de tres años desde la última reunión de CITES en 2010. Se trata de un incremento del 50% desde el año 2000, cuando se decomisaron 123 animales. Tailandia fue el lugar donde más tigres vivos se encontraron (30), seguido por Laos (11), Indonesia (9) y Vietnam (4). Se cree que esos tigres pudieran estar siendo vendidos para la creación de nuevos centros de cría en cautividad, comúnmente llamados ‘granjas’ de tigres.
Nick Cox, Responsable del Programa de Especies de WWF Internacional en el Mekong, explica: “Teniendo en cuenta las estimaciones tan bajas de las poblaciones de tigres salvajes en Tailandia, Laos y Vietnam, junto con la presencia de instalaciones de cría de tigres en cautividad en estos tres países, las preguntas deben ser planteadas con respecto a la procedencia de estos tigres”.

Implementar un sistema similar al de los elefantes en África, como el ETIS o el MIKE (Respectivamente Sistema de Información del Comercio de Elefantes y Monitorización de la Matanza Ilegal de Elefantes,  por sus siglas en inglés) es crucial para poder señalar sin dudas a los países que no cumplen las normas.
“Si la información fuera recogida de forma rutinaria, analizada y compartida entre países, se podrían identificar claramente los sindicatos del crimen detrás del tráfico de tigre”, dijo Natalia Pervushina, Líder del Programa sobre Comercio de Tigres para TRAFFIC y WWF.

Un sistema de este tipo, lograría, además, identificar el volumen de comercio en cada país y cuáles son los productos predominantes en cada zona geográfica, de manera que sea posible trabajar de forma más directa para reducir la demanda en cada país.
El informe, un esfuerzo conjunto de TRAFFIC y WWF, fue presentado hoy en la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), actualmente en curso en Bangkok (Tailandia). A lo largo de esta semana los gobiernos debatirán sobre las acciones realizadas por los diversos países para proteger a los tigres y otros grandes felinos asiáticos.
De los 13 países del área de distribución (Bangladesh, Bhután, Camboya, China, India, Indonesia, Laos, Malasia, Myanmar, Nepal, Rusia, Tailandia y Vietnam), sólo la India ha mantenido registros de decomisos suficientemente detallados como para permitir un análisis significativo que identifique los ‘puntos calientes’ donde el comercio del tigre tiene lugar.
En la India el informe identifica cinco ‘puntos calientes’, incluyendo Delhi, mientras que los otros cuatro se encuentran cerca de las áreas protegidas en distintas partes del país (Uttar Pradesh, India central, Bengala del Oeste  -Sundarbans- y el paisaje del sur de India en los Ghats occidentales).
Sarah Stoner, especialista en análisis de datos de tigre de TRAFFIC explica: “Los países deben tomar medidas para mantener sus compromisos en el marco de CITES para proteger a los tigres salvajes, proporcionando información sólida sobre la situación actual”.
En virtud a los acuerdos alcanzados en anteriores reuniones de CITES, los países del área de distribución del tigre han de indicar qué medidas se han tomado para proteger a los grandes felinos asiáticos. Al comienzo de las reuniones, tan sólo China, la India y Tailandia habían presentado los informes requeridos por CITES.

 

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