Nos vamos tras codornices y tórtolas a Vojvodina (Serbia)

Por Redacción Caza y Safaris

Hoy os proponemos un destino tremendamente atractivo para aquéllos que seáis aficionados a la caza de la codorniz con perro por delante. Serbia, y en concreto la región de Vojvodina, ofrece una experiencia fantástica para poder disfrutar de jornadas de caza tras las pequeñas coturnas, donde los lances y abundantes perchas están aseguradas. Además, Voljvodina permite combinar esta modalidad con tiradas a tórtolas turcas y comunes desde puesto fijo, en las que las capturas numerosas también son la tónica habitual. ¡Bienvenidos a Voljvodina!.

Hay tres entradas principales de la codorniz común (Coturnix coturnix) en su increíble vuelo migratorio de África a Europa, que realiza, normalmente, al comienzo de la primavera. Deja sus áreas de invernada africanas para nidificar en las europeas. Esta pequeña gallinácea es la única representante de la familia Phasianidae que migra.

De las rutas referidas, la primera de ellas proviene de las costas de Marruecos y de Argelia (oeste) y pasa por la Península Ibérica y Baleares. La gran ventaja que presenta el norte de Serbia, y por tanto Vojvodina, es que llegan codornices a través de las otras dos rutas de migración. En la segunda las codornices van desde las costas de Argelia (este), Túnez y Libia hacia la Península Itálica, para continuar después hacia las llanuras del Danubio y Rusia, mientras que, en la tercera ruta, las codornices vuelan desde las costas egipcias a la Península Balcánica y al este europeo en general.

La codorniz a su llegada a Vojvodina encuentra su especial paraíso: rastrojos de trigo, alfalfares y maizales, llanos fértiles, sobre todo en la vega del río Tisa, donde el máximo responsable de Safari International, Sergio Dimitrijevic, cuenta con las zonas de caza para la pequeña gallinácea, y también para la caza desde puesto fijo de la tórtola turca (Streptopelia decaocto) y de la tórtola común (Streptopelia turtur).

Organización de la caza
Sergio Dimitrijevic se ha distinguido a lo largo de su dilatada trayectoria como organizador cinegético por tener programas muy variados, muchos de ellos de caza menor, sobre todo en Europa y Asia. Cuenta con numerosos aficionados italianos, pero su intención es dar a conocer también a los cazadores españoles estos destinos tras la caza menuda.

Un día normal de caza comienza con la salida del sol porque hay que aprovechar mientras haya rocío y antes de que el calor apriete, ya que en ese momento, se hace imposible el trabajo de los perros. La organización cuenta con perros propios que pone a disposición de los cazadores, aunque éstos pueden también llevar los suyos sin mayor problema. Hay perros de reserva para ir rotándolos, así siempre están frescos para realizar su trabajo. Las razas predominantes son el setter, el drahthaar y, en menor medida, el pointer. No es difícil que cada cazador consiga una percha de 20 o 30 codornices. Normalmente, alrededor de las nueve de la mañana se deja de cazar.

Al igual que ocurre con los canes, el cazador podrá llevar su escopeta, tras pagar un permiso de importación de armas (20 euros), siendo el trámite rápido y sencillo, pero, si así lo prefiere, también puede alquilar la escopeta. Los cartuchos se pueden comprar en el destino; el precio es de alrededor de 10 euros la caja de 25.

El ‘hueco del día’ se puede aprovechar para hacer alguna tirada de tórtolas turcas (por lo visto son más bravas que las que últimamente abundan en la Península Ibérica), y posiblemente alguna común, pero en menor medida. Las perchas de 30 a 40 por cazador no son raras.

A última hora de la tarde, se repite el periplo codornicero matutino.

La época de caza va desde el 1 de agosto al 10 de septiembre. La zona de caza cuenta con cuatro pequeños –y coquetos– hoteles perfectamente equipados para acoger a los cazadores y a sus perros, aunque quien lo prefiera puede pernoctar en hoteles de cuatro o cinco estrellas.

Para más información:
Sergio Dimitrijevic: 671 213 205 / info@safariinternational.com / www.safarinternational.com

No es difícil que cada cazador consiga perchas de entre 20 y 30 codornices.
No es difícil que cada cazador consiga perchas de entre 20 y 30 codornices.

 

Drahthaar, setter o pointer son los perros más utilizados en esta zona para ir tras las coturnas. La organización dispone siempre de perros de reserva para irlos rotando.
Drahthaar, setter o pointer son los perros más utilizados en esta zona para ir tras las coturnas. La organización dispone siempre de perros de reserva para irlos rotando.

 

Tampoco son escasas las perchas de tórtola turca, aprovechando el hueco del día para cazarlas desde puesto fijo.
Tampoco son escasas las perchas de tórtola turca, aprovechando el hueco del día para cazarlas desde puesto fijo.

 

Otra imagen de una buena cacería de tórtolas turcas. No son raras capturas de entre 30 y 40 piezas.
Otra imagen de una buena cacería de tórtolas turcas. No son raras capturas de entre 30 y 40 piezas.

 

La época de caza de coturnas en Voljvodina va del 1 de agosto al 10 de septiembre.
La época de caza de coturnas en Voljvodina va del 1 de agosto al 10 de septiembre.

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