La ciencia en defensa de la buena gestión: un estudio del IREC demuestra que la gestión privada de cotos es más eficiente que la pública para producir trofeos de calidad.

¿Suplementar para conseguir buenos trofeos es correcto? Este tipo de gestión ha sido vilipendiado por muchos, gestores públicos o privados, como una mala práctica de gestión. Sin embargo, la realidad es que muchos gestores que la critican públicamente, la llevan a cabo en sus propios cotos. Aunque la CIC ha publicado en 2011 un documento de posicionamiento contrario a la manipulación genética o reproductora de especies de fauna (buscar en Google “CIC landmark position”, este organismo no condena la suplementación que en algunos países como la República Checa y para los ciervos está basada en leyes del siglo XIV.

Un reciente estudio del IREC publicado en febrero en el European Journal of Wildlife Management evaluó cómo afectan dos tipos de gestión a la cuerna como diagnóstico del estado de la población de ciervos: pública (basada en sólo en el control de la población) o privada (aportando suplementos de comida o minerales). El artículo, como otros del grupo de Tomas Landete, Laureano Gallego y Andrés García, evaluaba la composición mineral de la cuerna, su estructura y las propiedades mecánicas del material óseo que la forman. Al compararlo con ciervos bien alimentados de la granja experimental de la UCLM y de una granja privada, las cuernas bajo gestión pública eran más cortas y con estructura de peor calidad. El material óseo también tenía una peor calidad mecánica (se rompía más fácilmente) y mostraba deficiencias en varios minerales (calcio, magnesio, sodio, azufre y zinc) comparado con cuernas de cotos privados. En la mayor parte de los casos las cuernas de gestión privada y las de granjas tenían unos valores similares. Esto significa que los suplementos dados a los ciervos en el campo corrigen deficiencias minerales y mejoran la estructura y rendimiento mecánico frente a una población de ciervos donde sólo se evite la sobrepoblación.

El estudio también comparó cuernas de cabañeros donde la población de ciervos es muy baja (15 ciervos/km2), y por tanto, permitía ver si rebajar mucho la densidad de población podría compensar deficiencias minerales y peor rendimiento mecánico. Los resultados mostraron que aunque reducir mucho la población corregía la estructura y propiedades mecánicas de la cuerna, no corregía deficiencias minerales. En resumen, reducir la población incluso a los niveles más bajos puede mejorar la estructura de la cuerna y sus propiedades mecánicas, pero no hay reducción que pueda compensar las deficiencias minerales.

Este hallazgo podría cambiar a nivel internacional la concepción sobre prácticas aceptables en gestión cinegética de ciervos. En breve, será publicado un artículo en Caza y Safaris y otra docena de las mejores revistas europeas de caza sobre sus implicaciones. Este hallazgo, otros de sus líneas, y los últimos avances de los mejores científicos de la UE serán expuestos a gestores de cotos y criadores de ciervos en parques o granjas de toda Europa para su aplicación inmediata en un foro anual que el Dr. Tomás Landete está organizando en Albacete el próximo mes de septiembre: la I reunión europea sobre cuerna y ciervo (EMAD por sus siglas en inglés, www.emad.es), que pretende ser también un centro de contactos y negocios entre los asistentes de varios países (desde Rusia, Polonia o Francia donde ya se ha presentado, hasta España donde se presentará en las próximas semanas).

Dirección de contacto: Tomas.Landete@uclm.es 

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