Entrevista al Dr. Jorge Cassinello, experto sobre el arruí

Nuestros compañeros de Ciencia y Caza han entrevistado al Dr. Jorge Cassinello, doctor en Ciencias Biológicas, científico titular del CSIC y uno de los mayores expertos sobre el arruí en España, y por el interés de sus respuestas reproducimos a continuación esta entrevista en su totalidad.

Jorge, ¿cómo surgió tu interés por el arruí?
Ante todo quiero daros las gracias por ofrecerme la oportunidad de exponer lo que las evidencias científicas nos dicen a día de hoy sobre el papel ecológico jugado por el “arrui” (*ver nota al final de la entrevista) en las zonas en donde ha sido introducido. Recordemos que esta especie, con nombre científico Ammotragus lervia, habita en sierras del sureste español desde ya casi medio siglo, sin que se hayan constatado efectos negativos aparentes en el medio natural que lo acoge. Se trata de un bóvido de origen norteafricano que actualmente se encuentra en una situación vulnerable en sus países de origen.
Jorge CassinelloComencé a estudiar el comportamiento social y maternal del arruí en 1990, cuando se me concedió una beca del Ministerio de Educación y Ciencia para realizar mi tesis doctoral en la Estación Experimental de Zonas Áridas, un instituto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), sito en Almería. Yo había finalizado mis estudios de Biología, en la rama de Zoología, en la Universidad de Granada y, como muchos, mis primeros pasos en la investigación se dirigieron al campo de la ornitología; sin embargo, cuando la Dra. López Alados, a la postre mi directora de tesis, me ofreció la oportunidad de trabajar en el comportamiento de ungulados no lo dudé ni un instante, pues se trata del grupo animal que siempre me ha fascinado más.
Las instalaciones del CSIC en Almería acogen una población en cautividad de arruís desde el año 1975, y esta fue la que estudié en mi trabajo doctoral. Hasta la fecha muy pocos trabajos científicos se habían realizado sobre el arruí, por lo que se abrió ante mí un gran reto con muchas vías de estudio. La existencia de una población de arruís en libertad en la cercana Sierra Espuña fue un aliciente más, pero transcurrieron unos años hasta que comencé a publicar mis primeros trabajos con observaciones en libertad.
Con el transcurso de los años amplié mi campo de estudio a otras especies de ungulados, me trasladé a diferentes centros de investigación para continuar con mi carrera investigadora, y tras vivir varios años en ciudades como Cambridge, Madrid y Ciudad Real, el año pasado regresé a mi natal, Almería, incorporándome ya como científico titular en el mismo instituto en el que obtuve mi primera beca de investigación.
¿Podrías resumirnos cuáles han sido los hallazgos de investigación sobre la especie durante los últimos años?
No es fácil, pero voy a hacer un esfuerzo por sintetizar lo que sabemos sobre el arruí, particularmente a nivel ecológico, que es el que nos interesa más en la actualidad.
Sabemos que el arruí, como especie de origen exótico, traía consigo el potencial de influir de algún modo sobre el medio natural, y esto es así porque no había coevolucionado (no había evolucionado a la par) con la fauna y flora del sureste peninsular. Se trata de una regla básica de la ecología: todas las especies animales y vegetales que conviven en un mismo ecosistema se organizan en una compleja red de interacciones que conforman la denominada cadena trófica, en donde cada especie tiene “un papel asignado”, establecido durante milenios por complejos procesos evolutivos.

“Nuestros conocimientos sobre el arruí son en la actualidad muy amplios a nivel de reproducción y comportamiento”

El arruí llegaba de golpe a los montes murcianos plagado de un buen número de incógnitas. La primera de ellas era si sobreviviría, si sería capaz de establecerse y reproducirse en ese nuevo ambiente. Las evidencias demostraron a los pocos años que no solo se adaptó perfectamente a su nueva casa, sino que comenzó a expandirse a las sierras de alrededor y a caracterizarse por un comportamiento colonizador desconocido hasta entonces. Resulta un tanto paradójico comprobar que esa propagación se está dando en la actualidad en especies nativas como el ciervo común, la cabra montés y, por supuesto, el jabalí, particularmente debido a los cambios de uso del suelo: abandono de cultivos y extensiones ganaderas.
358 - Muflon del Atlas (8) arruíRegresemos al arruí. Pronto pudimos comprobar que su adaptación a los montes del Sureste fue absoluta. Allí encontró más alimento que el que le ofrecían los montes norteafricanos, prácticamente ningún depredador natural, una gestión cinegética poco eficaz y la carencia de barreras que impidieran su expansión. Supimos de su alta tasa de natalidad: los partos gemelares son muy comunes (22,6% en cautividad), y se ha apuntado la existencia de partos triples en años excepcionales. Por otro lado, no parece presentar cargas parasitarias importantes y no se le ha detectado la presencia de enfermedades o procesos infecciosos, con la excepción de la epidemia de sarna sarcóptica que afectó a un 90% de la población murciana a comienzos de la década de los noventa del siglo pasado. Curiosamente, todos los arruís españoles están emparentados entre sí, pues proceden de muy pocos individuos fundadores que a su vez procedían de zoos, pero los estudios científicos han demostrado una gran tolerancia de la especie a los cruces consanguíneos.
En suma, podemos decir que nuestros conocimientos sobre el arruí son en la actualidad muy amplios a nivel de reproducción y comportamiento; sabemos cómo se organizan en el espacio y cuáles son sus tendencias expansivas.

¿Qué nos dicen los estudios sobres los efectos del arruí sobre la flora y la fauna de los hábitats que ocupan?
Como comenté antes, su origen exótico obligaba al principio de precaución y nuestros primeros estudios se limitaban a mostrar su capacidad colonizadora o “invasión” del territorio, su expansión en muy pocos años, y por supuesto su incremento poblacional, de poco más de 30 animales en 1970 a 2.000 dos décadas después.
¿Eran un riesgo para el ecosistema? No lo sabíamos, porque no convivía con otros ungulados herbívoros nativos y tampoco teníamos datos sobre sus preferencias alimenticias. Sin embargo, su llamativa expansión y su estrecha relación taxonómica con la hispana cabra montés (Capra pyrenaica) nos hizo ser cautos y proponer medidas de control poblacional.

El arruí es un más que probable aliado para mantener la diversidad de los hábitats en mosaico”

Nuestros análisis de selección preferente del hábitat también nos mostraban algunas diferencias interesantes entre arruis y cabras, en donde quedaba patente el origen norteafricano del primero, prefiriendo zonas más áridas y cálidas.
Tras estos estudios, publicados hace unos 10 años, hemos podido ampliar nuestro conocimiento sobre las costumbres alimenticias del arrui, y es ahí donde comenzamos a vislumbrar diferencias substanciales con la cabra montés y el resto de ungulados herbívoros autóctonos: el arrui es una especie preferentemente pastadora, es decir, prefiere alimentarse de pastos y herbáceas, asemejándose más al comportamiento de muflones (también exóticos). Finalmente, tenemos un dato importantísimo aportado por el equipo de Sergio Eguía recientemente: la cabra montés ha llegado a los montes murcianos para quedarse, y no solo no muestra síntomas de sentirse desplazada por el arrui, sino que están conviviendo ya en varias sierras.images_wonke_actualidad_nacional_junio_2013_20130606_arrui
Consecuentemente, y a falta de estudios empíricos más finos, podemos comenzar a afirmar que el arruí no es una amenaza para la cabra montés, y su preferencia por los pastos lo convierte, sorprendentemente, en un más que probable aliado para mantener la diversidad de los hábitats en mosaico, es decir, aquellos en donde tenemos amplias zonas abiertas con parches de matorral y bosques, un papel que no ejerce ningún ungulado nativo actual y que solo cumplen ovejas y vacas domésticas (aconsejo la lectura de este artículo: El paisaje en mosaico del Mediterráneo y su supervivencia: de la ganadería extensiva al papel desempeñado por las especies exóticas).

¿Qué opinas sobre la reciente sentencia dictada por el Tribunal Supremo?
Y aquí nos encontramos con la sentencia del Tribunal Supremo señalando el carácter invasor del arruí en todo el territorio nacional. ¿Cuál es mi opinión? Pues que es lógico que sea así, si el arruí está considerado y clasificado como especie exótica invasora, en el sentido actual de “invasor” que equivale a “dañino” o “perjudicial”, por parte del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, no parece de recibo que lo sea en algunos territorios y no en otros, cercanos o adyacentes, dependiendo de consideraciones esencialmente políticas. En suma, pues, no tengo nada que decir sobre la sentencia, salvo que me parece razonable en el contexto en el que está redactada. Lo que ocurre es que yo niego la mayor, ¿invasor? ¿en base a qué argumentos científicos?

¿Es esta una situación reversible o crees que podría “darse la vuelta”?
Desde un punto de vista jurídico tengo entendido que no es reversible la situación, pues se trata de una sentencia firme del Supremo. Pero la situación cambiaría si el arruí dejara de ser considerado especie invasora, y en mi opinión el estado de conocimiento actual sobre su ecología y comportamiento y los efectos ocasionados en el sureste peninsular, desaconsejan que sea considerada como tal.

Yo niego la mayor, ¿invasor? ¿en base a qué argumentos científicos?

358 - Muflon del Atlas arruíMi planteamiento de partida en la actualidad es que los indicios y los datos de campo que tenemos no solo reflejarían una presencia no dañina, sino que incluso podría ejercer un importante papel beneficioso de cara al mantenimiento de pastos naturales en ambientes semiáridos del sureste. Creemos que podría convivir perfectamente con la cabra montés y otros ungulados nativos, pues ocuparía un nicho diferente y vacío hoy por hoy, el que ocupaban antaño los ungulados silvestres pastadores extinguidos (tarpanes, uros y bisontes). En suma, creo que ha llegado el momento de que gestionemos el medio natural sin prejuicios del pasado, comprendiendo que, al igual que ocurre con algunas plantas, puede haber especies animales de origen exótico neutras e, incluso, beneficiosas.

 

Nota del autor sobre el término “arrui”
*El término “arrui” es de origen árabe. Quienes trajeron los ejemplares del antiguo Sáhara español a Almería, allá por 1975, siempre lo han pronunciado arrui, con acento en la “a”, y esta pronunciación se sigue escuchando en el sureste español. La Real Academia de la Lengua lo acentúa en la “í”, si bien en su libro Los Mamíferos de Marruecos (Museo Nacional de Ciencias Naturales, 1932) el naturalista Ángel Cabrera se refería a este especie como “árrui” al transcribir el término del árabe. En castellano, pues, debería escribirse arrui, sin ninguna tilde.

 

9 Comments

  1. Estimados amigos de cazawonke, una aclaración que querría hacer. En realidad, en su pionero trabajo, Ángel Cabrera transcribió el término del árabe como “árrui”, con una tilde en la “a”, como queriendo dejar claro que la palabra se acentuaba al comienzo… en castellano esa pronunciación no necesita del uso de la tilde, pero resulta muy significativo lo explícito que este clásico naturalista fue en su descripción. Como ejemplo curioso, arrui rima con saharaui.

    Gracias por la entrevista y por la presentación que habéis hecho en la web con estas magníficas fotos de arruis en libertad.

    Jorge Cassinello

    • CazaWonke

      Gracias a ti por la aclaración y corregimos en la nota final según esta indicación.
      Y gracias también a Ciencia y Caza por permitirnos reproducir esta interesantísima entrevista.

  2. Sebastian Donat Gonzalez

    Me parece una decisión drástica extinguir un animal que se ha adaptado tan bien a nuestro ecosistema, siendo más beneficioso que dañino, nutriendo de fauna a nuestros montes.

  3. Jose Andres

    Jorge, gracias desde la Federación Andaluza de Caza por intentar demostrar una vez más, con estudios científicos y dedicación, la realidad de una especie que otros intentan destruir desde la sinrazón y casi el odio. Me aparece muy importante destacar, que desde un punto de vista global, España es hoy por hoy el único lugar del planeta que cuenta con poblaciones de arrui sanas y equilibradas, por lo que su aniquilación quizás deje a este planeta sin otra especie más en estado salvaje

  4. creo q es mal la esterminacion del arrui

  5. josé luis ferrándiz carbonell

    He leído detenidamente la entrevista que te hacen y no puedo hacer otra cosa que felicitarte por la claridad que expones tus puntos de vista.
    Paso por encima las primeras preguntas sobre tus principios de estudiante y doctorado y me centro en tus opiniones sobre el arruí ( yo sigo acentuándolo como Alfonso a pesar de tus aclaraciones… ) Hay que ser valiente para variar puntos de vista a medida que se va progresando en la investigación de un tema concreto, eso que me parece tu llamabas en otra publicación “redireccionar” a medida que se va investigando, o sea, ser capaz de aceptar, uno mismo, que las primeras hipótesis supuestas no parecen cumplirse o ser ciertas a medida que los resultados de la investigación te van marcando otro camino o, incluso alguna vez , lo contrario ; he conocido muy pocas personas que sean capaces de sufrir la crítica y, mucho menos, hacerse la autocrítica de sus primeras hipótesis.
    Este va a ser, me temo, el principal problema que vamos a tener para intentar sacar el arruí de la lista de Exóticas Invasoras, en el que cada vez estamos más seguros que no “deberia seguir”, no digo “estar” porque, a priori, los temores a sus posibles “daños” al entorno y especialmente a la cabra salvaje, estaban más que fundados.
    He dicho que iba a hablar de la Sentencia y no he dicho nada concreto, vamos a ello. Tu sabes cómo pienso y por tanto, no pudo añadir nada nuevo a lo que tu dices, solo puedo añadir una reflexión y me refiero al poco tiempo que el Supremo le ha dado a la Disposición Transitoria para anularla, precisamente ahora que cada vez se van teniendo datos mas contundentes- por ejemplo el trabajo de Sergio Eguía que deja muy claro que arruí es desplazado por la cabra cuando conviven en el mismo entorno ( ver Trofeo marzo2016)- pienso que, antes de sentenciar, podría haber investigado o haberse informado un poco más, como ha hecho en algún otro caso, porque en este caso la sentencia es de exterminio para un animal ya considerado Vulnerable y con tendencia en origen de entrar en peligro de extinción y esto también va en contra de los acuerdos internacionales firmados por España y del espíritu de la Ley 42/2007 de 13dic, del Patrimonio y de la Biodiversidad

  6. SR. CASSINELLO ¿QUÉ DEBEMOS HACER PARA QUE NO SE DECLARE AL ARRUÍ INVASOR, PUES NO LO ES?

    ECOLOGISTAS EN ACCIÓN SON LOS MAYORES EXTERMINADORES DEL ARRUÍ ESPAÑOL

    Pretenden exterminar al arruí de Sierra Espuña en el año 2016 y de toda España, por la propuesta de los ecologistas de exterminar a todas las especies “invasoras” según ellos, aunque invasoras lo son todas y, la que más, la especie humana. El doctor Cassinello del CSIF nos demuestra que el arruí no es dañino ni invasor.

    No parece muy coherente que ayuntamientos como el de Jijona paguen a pastores para que sus cabras y ovejas domésticas ingieran los hierbajos del monte y; en cambio, pretenda Medio Ambiente, la Generalitat Valenciana, muchos ecologistas, etc. erradicar los arruís cuando realizan la misma labor y sin gasto para los contribuyentes. O sea, nos sirven de contra incendios y gratis, sustituyendo la labor que antes hacían las cabras domésticas (cada vez hay menos), las vacas, los burros, caballos.

    Veamos los motivos por los cuales no debe ser exterminado: Como que este animal no se hibrida con ninguna otra especie, está protegido como especie vulnerable por la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza). No se ha demostrado hasta hoy que sea transmisor de enfermedades. El arruí se alimenta de pastos y favorece las praderas y pastizales. Ya habitó aquí hace cien mil años, pero se extinguió y, de no ser por el Estrecho de Gibraltar, estaría aquí, igual que se encuentra ahora. No soporta la humedad, luego no se cree que se expanda hacia el norte: su hábitat natural se halla entre pinos y terrenos áridos. No compite ni expulsa a ninguna especie; al contrario, su adaptación a las dificultades le permite sobrevivir bien sin tener que rivalizar con la cabra montés o el ciervo mucho más agrestes y menos resistentes a estas zonas del semiárido alicantino, murciano, etc.
    Todos los factores anteriormente mencionados nos demuestran que la especie arruí no es usurpadora ni debe ser suprimida, ni declarada exótica invasora y, sin embargo, la han proclamado de esa manera y no lo es, pues tampoco perjudica la economía de donde habite. Al contrario, genera ingresos a los cotos, hoteles rurales, etc., y otros muchos beneficios a la flora y fauna; valga de ejemplo, sus restos alimentan a infinidad de especies protegidas como águilas, buitres, etc.
    Uno no quiere pensar mal, pero como siempre un tanto de corrupción humana (humana, demasiado humana, diría el gran filósofo Nietzsche) podría atañer también a este asunto: ¿a ver si anhelan suprimirlo de su vida en libertad en los montes para que sólo se puedan cazar en grandes cotos vallados, con hotel incluido y unos cuantos miles de euros por trofeo? Pues casualmente nadie en España se ha planteado erradicarlos de esos grandes vallados.
    No entiendo cómo los cazadores matan a arruís, gamos, cabras montesas, corzos, ciervos, etc., cuando estos animales se quedan de muestra, parados, vigilando a los cazadores y estos más que cazarlos, los fusilan cuando los cuadrúpedos se quedan fijamente mirándolos. Pero mientras no se prohíba la caza recreativa como ya ha ocurrido en Costa Rica, pienso que los cazadores debieran de movilizarse y que no sólo los puedan cazar los escopeteros más pudientes, en esos vedados para la clase alta, sino que no los exterminen de la Font Roja, Sierra Mariola, Carrasqueta, Sierra Espuña, Islas Canarias, etc. y que si han de cazarse que pueda ser, con control, en algunos montes; así al menos no sería masacrado de algunos parajes de España. Este tema está siendo muy manipulado y el objetivo es eliminarlo para los amantes de la naturaleza, los cazadores más modestos y que el negocio perdure solo en los vallados para monteros tipo Blesa, Juan Carlos I, magnates y gente de esa ralea.
    Nunca he entendido este afán de algunas autoridades y de ciertos grupos ecologistas por exterminar a las especies que no sean autóctonas. Cuidado con el amor al exterminio, pues los arruís son más nobles e igual de animales que los seres humanos y son menos foráneos que los marroquíes, ingleses, rusos, etc que residen en España. Por eso mismo, los arruís están más arraigados que muchos españoles, por algo ya pacían por España antes de nacer los menores de 45 años, en pleno periodo franquista. Además, debieran demostrar científicamente el deterioro que provocan a la fauna española, que, por cierto, es nulo. Pienso que existen las mismas razones para exterminar al arruí que las que esgrimía Hitler para el genocidio judío: ninguna. Por ello, les ruego a mis colegas los ecologistas y a las autoridades de medio ambiente que no debemos mantener el exterminio de ninguna especie solamente por ser foránea (además de que el arruí está bien adaptado a muchos montes españoles desde el 1970); sino dejadlos que convivan en paz, como el inofensivo arruí.
    En el semiárido alicantino, murciano, almeriense, etc., no hay ninguna otra especie de cabra salvaje que se adapte tan perfectamente como el arruí. En Texas (EEUU) la conservan, ¿por qué en España hemos de ser menos? Espero que seamos equitativos con esta especie animal y contribuyamos a una larga vida al arruí español que tantos beneficios nos aporta en algunas de nuestras sierras. ¡Seamos conservacionistas y no exterminadores!

    Raimundo Montero es presidente de Adhif (Asociación en Defensa de Herbívoros Contra Incendios Forestales)

  7. Nos abres los ojos, ante ciertos grupos manipuladores sociales.
    Viva la cabra esa del Saharaui vecino país.!!

  8. ARGUMENTOS CONTRA LA MATANZA DEL ARRUÍ ESPAÑOL

    Desde ADHIF (Asociación Defensora de Herbívoros contra Incendios
    Forestales) presentamos las siguientes consideraciones para contribuir
    a que finalice pronto el exterminio del arruí español (español pues
    nos ha limpiado algunos montes de hierba este siglo y parte del XX):

    1.- El Tribunal Supremo español dictó Sentencia 637/2016 contra el
    arruí y lo declaro invasor y dañino e instó a su exterminio de España,
    al dar respuesta a Ecologistas en Acción y otros grupos parecidos que
    tantas ganas tienen de liquidarlo completamente y que nunca han
    atendido las razones que desde ADHIF se le presentaban de que estaban
    muy equivocados.

    2.- El Tribunal Supremo se fundamentó en su veredicto en pruebas
    científicas contra el arruí, pero como se basaban en el prejuicio
    ecologista de ser amantes sólo de la botánica y con prejuicios
    infundados sobre los herbívoros; el tiempo ha demostrado que, los
    mismos científicos del CSIC que declararon dañino e invasor al arruí,
    han rectificado y actualmente piensan que no es dañino sino
    beneficioso para el ecosistema del sureste español y no desplaza para
    nada a la cabra montés.

    3.- Lo que es difícil de entender es que si el doctor Jorge Cassinello
    (véase http://www.cienciaycaza.org/protagonista-del-mes/jorge-cassinello-roldan-/15)
    ha modificado su anterior criterio y solicitado como ADHIF y otros
    grupos que el Ministerio de Agricultura excluya al arruí del catálogo
    de especies invasoras y dañinas, ¿por qué no lo efectúa? ¿Por desidia?
    Es grave que no lo haga pues se lo solicita los mismos científicos por
    lo cuales fue incluido en su día como dañino.

    4.- Tampoco entendemos desde ADHIF que si el Tribunal Supremo se basa
    en unos estudios contra una especie animal, si esos trabajos han sido
    refutados por su mismos autores, ¿por qué no anula lo tocante a una
    especie que ya la ciencia no la considera perjudicial? Es somo
    condenar a muerte a una persona y, si después de la sentencia aparecen
    pruebas de su inocencia, ¿sería justo que un tribunal permitiese que
    la ejecutasen?

    5.- Para más pruebas en favor del arruí, la Comisión Europea
    (13-07-2016) ha ordenado a todos los países miembros (por supuesto,
    incluida España) que acaten su resolución y exterminen a las especies
    invasoras y preocupantes para la Unión Europea. Como era lógico y de
    suponer, el arruí no aparece en esa lista de especies a erradicar, ni
    que sean preocupantes. Al ser así, ¿ por qué el Ministerio de
    Agricultura no la excluye del catálogo español de especies
    preocupantes e invasoras, tal como lo ordena el mismo Presidente
    Jean-Claude Juncker, que es quien firma el Reglamento de obligado
    cumplimiento, el 13 de julio del 2016, en el Diario Oficial de la
    Unión Europea?

    Pese a todo lo demostrado hasta aquí, la Generalitat Valenciana está
    llamando a los titulares de los cotos de las tres provincias a fin de
    que maten a todo arruí que se halle en sus dominios. Si la Conselleria
    de Medio Ambiente de la Generalitat es tan seguidista de la política
    pepera sobre la naturaleza y hasta mantiene a los mismos altos cargos
    del PP en lo referente a caza, especies, etc., ¿a causa de qué en este
    aspecto no hay cambio político en absoluto y, en vez de tratar de
    mejorar el tema de la caza en su Comunidad, no se esfuerza nada para
    mejorarla y se lanza a la caza y aniquilación de un inocente animal
    con pruebas científicas en su favor y la resolución de la Unión
    Europea?

    Desde ADHIF (http://wwwadhif.blogspot.com.es/) rogamos a la
    Conselleria de Medio Ambiente que rectifique esa matanza
    injustificada. Igualmente solicitamos a toda la gente de bien que nos
    apoye contra este exterminio y pedimos a los cazadores que se nieguen
    a practicar esta masacre contra una especie animal tan bien aclimatada
    y beneficiosa contra los incendios forestales.

    Raimundo Montero es presidente de ADHIF

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