Montería en La Zarzuela, éxito rotundo

 

Muy próxima a la reserva nacional de El Cijara, y casi pegando con la comarca de Las Villuercas, pudimos asistir el pasado día 11 de enero a la localidad extremeña de Valdecaballeros, cuyo término municipal alberga una de las mejores fincas de caza mayor de España propiedad de D. Gerardo Rodríguez Caro.

 

Aunque el día amaneció un tanto gris en lo climatológico amenazando unas lluvias que finalmente nunca llegaron, se auguraba por todos los preparativos previos al evento que, este día, no iba a ser simplemente uno más de montería, puesto que que se cazaba La Zarzuela.

Cómo no podía ser de otra manera conociendo la exquisita organización a la que nos tiene acostumbrados D. Ignacio Sobrino, de LANKA SAFARIS, y la meticulosidad de la propiedad, el tradicional almuerzo montero tuvo lugar en el cortijo de la finca a las 09:30 am. con una puntualidad extrema. Inmediatamente después de que cada uno de los asistentes diéramos buena cuenta de un buen plato de migas, daba comienzo el sorteo de las 14 posturas que iban a cerrar la mancha, para que una vez repartida la suerte y habiendo sido asignados los correspondientes secretarios, preparáramos los bártulos y nos dirigiéramos al monte. Lo que ocurriría a continuación hizo que esta montería fuera simplemente espectacular.

Al filo del mediodía todas las posturas estaban ya montadas, pero al contrario que sucede en otras monterías, en esta ocasión no existió ese momento de preparación en el puesto y ligera tranquilidad previo a la suelta. No hubo apenas tiempo para imaginar cómo se sucederían los futuros lances ni para intuir las trochas en el testero de enfrente, porque el movimiento de las reses fue incesante desde el mismo instante en el que los monteros se desprendieron de sus morrales en el puesto, hasta después de ser recogidos los perros.

El continuo sonido de las piedras rodando y el crujir de las jaras y carrascas que caracterizan la vegetación que compone esta finca, hizo temblar el agua del embalse de García Sola durante las tres horas y media que duró la montería, haciendo las delicias de secretarios, perreros, postores y por supuesto de los monteros, alguno de los cuales hablaba de haber contabilizado más de cien venados y cincuenta muflones en un solo puesto.

Las ladras de los naveños, podencos y valduezas que componían las trece recovas encargadas de batir el monte, no cesaron ni un solo instante en toda la mañana, haciendo correr las pelotas de cuatro, ocho o veinte reses de aquí para allá alrededor de las 1.000 hectáreas que componían la mancha, dando paso a un intenso tiroteo que acabó en el momento que, uno a uno, todos los puestos fueron consiguiendo cumplir con el cupo establecido.

Como broche final a este inolvidable e irrepetible día de montería, pudimos contemplar un deslumbrante plantel de reses de una alta calidad, compuesto por 30 venados (3 oro, 5 plata y 8 bronce), 7 muflones (1 bronce) y 7 jabalíes (4 bocas), destacando los puestos de Tomás Alonso y José Luis Arjona con dos venados plata y uno broce, Ricardo Peláez con tres venados bronce y Jesús Codina con un venado plata y un muflón bronce.

Una crónica de Miguel Arjona

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