Los Quintos de San Martín, un ejemplo de montería

“Organizando esta exigente montería -me decía Guillermo Rowe a comienzos de temporada- quería marcar un paso adelante en mi carrera, un reto más asumiendo para mis monteros la exitosa organización de una montería tan exigente e importante como la recientemente celebrada en Los Quintos de San Martín, Extremadura”.

 

Ayudado por Jesús Casanueva, quien conoce el ritmo montero a la perfección y lo aplica con ejemplo, los monteros eran recibidos a la entrada de la finca, en una desapacible mañana, por las preceptivas migas, al amparo de unas carpas brindadas por el catering Ataulfo, siempre perfecto.

Como mandan los cánones, la suelta se produjo a las 11:00 de la mañana y la fiesta montera comenzó en ese mismo minuto. En sus explicaciones previas, Guillermo insistía en que era una montería sólo apta para buenos cazadores que fueran a la par buenos tiradores, lo cual no siempre va unido, pues la naturaleza auténtica y salvaje de esta finca, así lo exigía. Los largos tiraderos de las 850 ha que se monteaban, dieron lugar a un chorreo constante de lances inolvidables ayudados por las 30 rehalas que allí cazaban junto a los monteros, quienes presentaron un plantel final de altísimo nivel.

Desde la torreta en la que pudimos disfrutar de esta montería contabilizamos cerca de 350 tiros, lo que otorga una efectividad superior al 65% en el cómputo contra las reses y cochinos cobrados, para orgullo de monteros y de organización. Simplemente, desde nuestra envidiable posición pudimos disfrutar de más de 50 lances con los cochinos y otros 20 con los venados, en esta ocasión con la cámara, pero con igual nervio y pasión.

Nada más y nada menos que 157 cochinos se terminaban por mostrar en la junta de carnes, acompañados de 31 venados, algunos de ellos notables, y un gran número de ciervas descastadas, pues dado el alto número de éstas en la mancha la propiedad autorizaba in situ un tercer venado de cupo como recompensa por el abate necesario de cuatro hembras en la postura.

Ni la lluvia ni el frío lograron mermar el ánimo ni la agudeza montera de los allí citados, como fue el caso de César Caballero, con un gran venado, plata en verde, y 5 cochinos ente ellos un orazo que asustaba por la anchura de sus colmillos. Feliz, completamente feliz, vimos a José Luis Echavarri, que cobraba dos venados oro (en verde) y 6 buenos navajeros, dos bronces entre ellos, en la que había sido “la montería de mi vida, qué pena que no me hubiera podido acompañar mi hija para haberla vivido junto a ella, que es una gran montera, pero estaba de exámenes y lo primero es lo primero”. Alberto Núñez Seoane, presidente de Cinegética, tuvo un gran día y destacó mucho la organización de esta montería, abatiendo además 5 cochinos, uno de ellos con gran boca, y un venado largo y parejo, medalla de bronce, desde un puesto de barranco muy exigente, con tiradero a un testero muy largo. Damián García Junco y Enrique, acompañando a sus tíos, se hacían con dos buenos venados y cinco cochinos. José Gallegos, gran cazador, fue otro de los que disfrutó en grande con esta montería y destacaba por encima de todo el continuo ritmo de lances chorreaditos que había podido vivir, por encima de las reses y cochinos que lograba cobrar.

Así se hacen las cosas, sí señor. El paso ha sido dado y el reto superado.

Una crónica de Luis de la Torriente

 

Finca: Los Quintos de San Martín

Población: Llerena, Extremadura

Organiza: Jóvenes Monteros

Puestos: 18

Rehalas: 30

Cupo: 6 cochinos y dos venados

Resultados: 157 cochinos (4 oros, 5 platas y 14 bronces) y 31 venados (6 oros, 6 platas y 8 bronces)

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