Safari en Benin. Objetivo cumplido

Me encuentro en la sala VIP del Aeropuerto Charles de Gaulle de París, en el inicio de un nuevo viaje hacia un país desconocido, la República de Benín… Y es, en estos momentos, llenos de soledad y de recuerdos –hermosos recuerdos de África–, cuando me asaltan todas las dudas: ¿seguir o no seguir? Ésa es la cuestión…

Iba a comentar que es el último gran viaje, pero eso nunca debe decirse aunque esté dentro de lo posible, ya que puede traer mala suerte. Digamos, pues, que se trata del penúltimo, aunque la verdad es que estos viajes desorbitados, en lo que a mí respecta, están a punto de llegar a su fin. Por primera vez estoy decidido a darlos por terminados y, además, así se lo he prometido a mi sufrida mujer, Maite. La verdad es que éste estaba preparado desde hace bastante tiempo y, aun así, he estado a punto de suspenderlo estos últimos días. Sin embargo, los arduos preparativos del mismo, y el tiempo que llevamos mareando la perdiz, me han convencido para quitármelo de encima y, por lo tanto, llevarlo a cabo. Tengo que reconocer, sin embargo, que ha nacido un tanto gafado, aunque yo no crea en gafes, y que no las tengo todas conmigo sobre el buen resultado del mismo.

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