En portada. Torcaz, el vínculo común

Es una de las reinas del vuelo a larga distancia, sin embargo, pasa gran parte de su vida posada, en los árboles (aunque también en farolas e, incluso, cables), durmiendo, descansando, acicalándose, anidando… o en el suelo, comiendo, bebiendo, bañándose…

No en vano, se considera a la paloma torcaz en origen como un ave forestal.

Se puede considerar a la paloma torcaz el vínculo común que une la media veda con la temporada general, pasando por su caza en los puestos tradicionales. Se puede cazar, dependiendo de la comunidad autónoma, claro, desde mediados de agosto hasta mitad de febrero, aunque en ninguna autonomía se permite su caza de continuo en el plazo antes indicado; además, es muy posible que no sean hábiles para cazar todos los días dentro de los periodos en los que se permita su abate.

Vínculo de distintas modalidades de puesto fijo: en media veda, a la que haremos referencia en este artículo, la pasa (en los puestos tradicionales de aves migratorias), al paso a los comederos y/o bebederos, con cimbel, las palomeras… En las manos o al salto suele ser una pieza circunstancial.

La torcaz es vínculo común también de poblaciones nidificantes –nativas– y migratorias, ya que ambos modos de comportamiento se dan en las poblaciones ibéricas, baleares y norteafricanas.

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