La caza furtiva con galgos, en aumento

Fuente: LaVerdad.es – Juan Carlos Picurelli, Albacete, 30/07/2012

Buscar soluciones. Ese era el objetivo de la reciente reunión mantenida entre el subdelegado del Gobierno en Albacete, Federico Pozuelo, con varios representantes de diferentes organizaciones e instituciones vinculadas al deporte de la caza con galgos. ¿El problema? El creciente furtivismo que sufre el sector.

Y es que en la provincia de Albacete se celebra desde hace cuatro años una de las 16 fases clasificatorias para el Campeonato de España, algo que se según el vicepresidente de la Federación de Castilla-La Mancha de Galgos, Gonzalo Núñez «se consiguió tras mucho esfuerzo» y con la llegada del furtivismo se merma la competición.

Núñez declaró que «la problemática es creciente, los furtivos son cada vez más profesionales, no cazan por necesidad y crean graves problemas en el campo». Las zonas más castigadas por estos cazadores coinciden con los lugares de celebración del campeonato, es decir el coto social de La Gineta y otros colindantes, que son los que reúnen mayor calidad para este tipo de pruebas. Y el problema llega cuando las liebres que deben estar en dicho campo «no aparecen porque tres días antes del campeonato los furtivos han estado cazando por allí, con coches todoterreno y las espantan o matan».

De otras provincias
Núñez indica que a la competición vienen muchas personas desde Murcia, Alicante, Valencia, Toledo o Madrid. «Podemos juntarnos cerca de mil aficionados, esto cuesta mucho dinero porque se desplazan personas de todos lados», y a veces por culpa de los furtivos «llegamos al corredor y no hay liebre».

Núñez deja claro que «éste es el punto de vista que tenemos desde la competición», pero los problemas no terminan ahí, pues el furtivismo no solo les afecta a ellos, también a las sociedades de cazadores y agricultores que ceden los campos o tierras. «Nosotros los cuidamos para tener densidad de caza», pero cuando van los furtivos «les da igual que estén sembrados ajos, cebada… pasan con los coches por encima de todo, lo destrozan y no tienen ningún tipo de cuidado». El vicepresidente de la Federación de Castilla-La Mancha de Galgos, explica que «todo esta completamente regulado», es decir que si ocurre algún tipo de desperfecto o daño en cualquier campo «se pagan los destrozos porque está todo consensuado con el agricultor» y si por ejemplo, la siembra está grande, «se limita la entrada de los caballos y solo entran para juzgar las carreras los necesarios». Si hay una zona en la que no hay nada sembrado, pueden llegar a entrar entre 40 ó 50 caballos, «aunque para juzgar las carreras solo se necesitan cinco y el resto pueden esperar en zonas donde no se pueda hacer daño a nada». Núñez dice que se debe respetar al máximo el terreno que les ceden «porque al año siguiente queremos volver y nuestro mejor aliado es el agricultor».

Cada vez más continuo
El furtivismo y los robos en el campo cada vez son más continuos por la falta de medios y medidas de seguridad. Por ello desde las asociaciones pidieron el apoyo al subdelegado del Gobierno de Albacete ya que «las patrullas de Guardia Civil prácticamente han desaparecido, pero es cierto que siempre que se les llama van, lo que es de agradecer, porque cada vez que organizamos el campeonato, tenemos una pareja allí supervisando y si les llamamos porque hay furtivos acuden de inmediato».

Pero resulta complicado realizar las detenciones «si la patrulla se encuentra a 70 kilómetros de la zona».

Las federaciones de caza y los propietarios de cotos piden que tras cuidar esos terrenos durante todo el año y para no sentirse indefensos ante los furtivos, «se refuerce la vigilancia» ya que en el campo «no hay el servicio que creemos que debía existir».

Núñez sabe que no se puede pedir «que nos guarden los cotos», pero si «que nos den apoyo y cuando esté la competición cerca, es decir, un mes antes; que nos ayuden en lo que puedan» porque este es un evento en el que se desplazan muchas personas, jueces, caballos, galgos y en general «mueve mucho dinero».

El campeonato será en noviembre, por tanto, desde finales de octubre el vicepresidente de la Federación de Castilla-La Mancha de Galgos piensa que sería bueno para todos «reforzar las medidas de seguridad», y sabe que es complicado porque «cada vez los medios son menos y debemos cubrir más cosas», pero no desiste en su empeño y esfuerzo. Hoy en día, como narra Núñez, el 90% de los furtivos van acompañados de todoterrenos caros y no suelen actuar en solitario. «Van mínimo tres o cuatro personas y enfrentarse a ellos es peligroso». El furtivismo se suele practicar por el día y muchas veces cuando la veda está cerrada pues, «con los galgos se comercia mucho»; entonces si hay una venta «lo normal es probarlo antes en el campo de carreras». Como los furtivos actúan por el día en otoño e invierno por la bajas temperaturas, suelen salir a mediodía, «cuando las personas están comiendo y no hay nadie en el campo». En primavera y verano se cambia de costumbre y «realizan estos actos al amanecer o cuando anochece».
Sanciones

Son muchas las sanciones que a lo largo del año reciben los cazadores furtivos, pero Núñez cuenta que la tramitación de las denuncias «deberían ser más rápidas o efectivas» porque «hay muchas personas con varias sanciones acumuladas y siguen cazando sin preocupación». Para el vicepresidente de la Federación de Castilla-La Mancha de Galgos, «no es lógico y se debería actuar».

En la reunión con el subdelegado por tanto se solicitó que «todas las sanciones se hagan efectivas con un curso administrativo más rápido». Respecto al furtivismo, si los cazadores son amonestados en varias ocasiones, ‘la broma’ puede salirles cara, ya que «deberán pagar hasta 6.000 euros de multa».

Las personas que cumplen la ley, según Núñez, se ven indefensas. «Nosotros pagamos todo el año, nuestras matrículas y demás, pero luego el infractor no paga y no sabemos las causas».

Transporte
Desde la Federación de Castilla-La Mancha de Galgos se insistió al subdelegado en que también se apliquen normas para el transporte de más de cuatro o cinco perros, es decir, «que sea necesario un permiso especial» y si cualquier cosa no está en orden «al furtivo en vez de retirarle el arma, que se le retire al animal y hasta que no pague no se lo devuelven».

Pero Núñez sabe que eso no es fácil pues «no existen los medios necesarios», por ejemplo, la Guardia Civil «no tiene los coches preparados para eso, quitar la escopeta es fácil, pero a un animal no tanto y hoy por hoy no es viable».

Para finalizar Núñez comenta que el furtivo tiene más miedo a la Guardia Civil que al guarda del coto, este la mayoría de las veces «debe tener cuidado, incluso hay casos de amenazas y problemas entre los cuatro o cinco furtivos y el guarda».

El vicepresidente de la Federación de Castilla-La Mancha de Galgos indica que «cuando va el guarda no corren, pero si ven el coche de la Guardia Civil no se esperan».

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