La Comunidad reducirá la población de arrui en Sierra Espuña a 300 ejemplares por las quejas de los agricultores

Fuente: LaVerdad.es – Miguel Ángel Ruiz, 05/08/2012
No más de trescientos arruis en la reserva de caza de Sierra Espuña antes de final de año. Este es el objetivo que se ha marcado la Consejería de Presidencia, que ostenta las competencias de Medio Ambiente, para ajustar la población de muflones del Atlas a una cifra sostenible y manejable.

El motivo principal, según admitió a ‘La Verdad’ el jefe del Servicio de Biodiversidad, Caza y Pesca Fluvial, es la necesidad de evitar los daños en los cultivos, una queja recurrente de los agricultores del entorno del parque regional, que han llegado a reclamar la eliminación de este ungulado invocando su carácter de especie importada. «Vamos a cambiar el modelo de gestión para concentrar al arrui en el centro y las zonas altas de la sierra para reducir así los perjuicios en las explotaciones agrícolas», asegura Justo García.

La decisión, que se adoptó en la última reunión de la junta consultiva de la reserva de caza, celebrada a finales de junio, supone ajustar la población de arruis a la cantidad marcada por el Plan de Ordenación de Recursos (PORN) del Parque Regional de Sierra Espuña, que establecía un número de entre 200 y 300 cabezas.

Esta fue la cifra que se acordó en 1995, año en el que se aprobó el PORN, de acuerdo con un estudio de carga cinegética y unos «parámetros y objetivos de caza concretos», según explica Justo García. Sin embargo, la densidad de arruis ha sido casi siempre muy superior: de hecho, la sobrepoblación derivó a principios de los años noventa del pasado siglo en una epidemia de sarna que diezmó notablemente la especie. Pero la población se recuperó e incluso se expandió hacia el centro y Noroeste de la Región y las sierras almerienses de María y los Vélez, a través de las montañas de Lorca.

¿Cuántos arruis hay ahora mismo en Sierra Espuña? ¿Y en la Región? Fuentes oficiosas cifran en unos mil los ejemplares presentes en la reserva de caza -que coincide en un 70% con los límites del parque regional- y en aproximadamente otros mil los que hay en el resto de la Región. Otras fuentes aseguran que estas cifras se quedan cortas. El jefe del Servicio de Caza asegura por el contrario que «como mucho en Sierra Espuña han llegado a los 500 o 600 ejemplares. Lo que ocurre es que da la impresión de que hay más porque tienen una época, antes del otoño, en que son muy gregarios y se reúnen en grupos enormes».

Justo García mantiene que la población de arrui en la reserva de caza «siempre se ha mantenido cerca» de la cifra que marca el PORN, y que las alteraciones al alza del censo ideal se deben a «animales que vienen de otros cotos» y a que «no siempre se cazan todos los ejemplares que se adjudican». El método para reducir la población será el habitual: sorteos más caza selectiva por parte de los celadores del parque regional.

La Administración regional no va a tomar medidas para frenar la expansión del arrui fuera de Sierra Espuña. Esa tarea, advierte Justo García, corresponde a los propietarios de los cotos privados, que deben mantener sus rebaños «en cifras que no den problemas».

Introducido en 1970
El arrui fue introducido en 1970 en Sierra Espuña, procedente de la cordillera marroquí del Atlas, con fines exclusivamente cinegéticos. Este ungulado se adaptó perfectamente a la orografía y al clima seco de la Región, y se expandió fuera de los límites de la reserva de caza para disgusto de los agricultores del entorno de Sierra Espuña, que llevan años protestando por los daños que dicen sufrir en sus cultivos.

Las asociaciones ecologistas también han sido muy críticas con la gestión del arrui, pues consideran que impide la expansión de la autóctona cabra montés y daña la vegetación protegida del parque.

El Catálogo de Especies Exóticas Invasoras -aprobado en noviembre pasado y modificado después por el ministro Arias Cañete- incluye al muflón del Atlas pero concede a las comunidades afectadas la posibilidad de gestionar la especie dentro de las reservas de caza o cotos en los que fuera introducido legalmente antes del año 2007, lo que supone de hecho su legalización.

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