«Ya no se ve una codorniz en el monte»

Fuente: ElCorreo.com – E. Alcalde, 13/08/2012
Las malas perspectivas centran la tónica general de los cazadores riojanos ante el inicio de la temporada de caza este próximo miércoles día 15, con la apertura de la media veda.

La sequía y el calor han dejado bajo mínimos las poblaciones de caza menor, especialmente liebre y codorniz, para las cuales la Dirección General de Medio Natural ha reducido el número de días hábiles de caza como medida para salvaguardar ambas poblaciones. Entre los cazadores se oyen opiniones de que quizá ni sean necesarios: «Sencillamente, no hay».

Los 13.000 cazadores con licencia en La Rioja esperan esta apertura de la media veda, que se prolongará hasta el 9 de septiembre. El período hábil será los martes, jueves, sábados, domingos y festivos, y los horarios autorizados abarcan desde una hora antes de la salida del sol hasta una hora después de su puesta. La principal novedad es que Medio Natural ha acotado a no más de diez días la caza de liebre y perdiz roja, «cuyas poblaciones se encuentran en un estado deficiente tras años de condiciones climáticas desfavorables para su reproducción». El problema parece serio.

«Pesimismo»
«La temporada se afronta con pesimismo. La poca codorniz de paso que haya no se va a quedar porque no tiene comida, agua ni refugio, ya que los fardos de paja y el cereal, trigo y cebada se cosecharon hace tiempo por la ola de calor; la cría ha sido mala, la perdiz el año pasado ya crió muy mal y éste ha pasado igual», explica Javier Gil, cazador de San Vicente, quien cree que «si no hay caza, no hay que salir».

En Rioja Baja las perspectivas son parecidas: «No sabemos qué ha pasado, pero lo cierto es que no se ve una sola codorniz por el monte», completa Santi Milagro Fernández, secretario de la Sociedad de Cazadores de Alfaro. En los Cameros apenas hay caza menor y media veda, «y las perspectivas con el paso de la paloma son malas; llevamos unos años que no pasan, no sabemos si por los molinos, por los vientos o porque han cambiado sus rutas», lamenta José Cándido González, de Laguna. En algunas zonas, la apertura se retrasará hasta primeros de noviembre en la zona de Rioja Baja, un hecho admitido por los cazadores «porque está todo muy mal y los animales no han criado», comenta Adrián Navas, vicepresidente de la Asociación de Igea. Como factor añadido, también preocupa la alta mortandad de las crías, para la que no se encuentra explicación.

Las esperanzas se circunscriben así a la caza mayor, cuya apertura de temporada para jabalí y corzo está fijada para el 6 de octubre, y el ciervo para una semana después. En este ámbito, incluso se habla de poblaciones extensas y de la opción de bastantes batidas porque en algunos casos «están haciendo bastante daño a los cultivos».

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