Los cazadores son optimistas en el arranque de la media veda

Fuente: ElCorreodeBurgos.com- Gerardo González, 19/08/2012
El inicio de la media veda en la comarca burebana está resultando esperanzador para los aficionados al deporte cinegético en líneas generales. Según los cazadores la media de piezas en los primeros días ronda la veintena aunque tras lo ocurrido la pasada campaña con un aumento de capturas al final no se pronuncian sobre el balance final por precaución.

El cupo máximo establecido es de treinta y cinco codornices y tras varias temporadas de malos resultados el pasado año fue alcanzado por numerosos cazadores.

Esto ha animado a los cazadores a salir en las primeras jornadas hábiles para intentar llenar las perchas aunque el fuerte calor ha reducido el tiempo sobre el terreno. El motivo es la necesidad de dar descanso a los perros ya que las altas temperaturas, poco habituales en estas fechas en la comarca, los fatigan en exceso.

Como en anteriores ocasiones algunos cazadores ven en la recogida rápida de la paja del cereal un factor que perjudica la presencia de piezas en los campos obligando a recorrer mayores distancias para localizar las codornices.

La suma de ausencia de paja y altas temperaturas suele llevar a las aves a buscar refugio en zonas verdes muchas de las cuales se ubican en lindes de caminos.

Dado que La Bureba es una de las zonas donde esta especie es más prolífica, la repercusión de la recogida de paja se nota en menor medida que en otras zonas además de que la sequia no ha sido tan severa este año.

Por ello, comparativamente, con años anteriores y también con el resto de la comunidad castellano leonesa los resultados de estos primeros días han sido positivos. Ahora la esperanza de los cazadores se fija en las últimas fechas de la media veda en la que esperan cerrar con buenos resultados de mantenerse las actuales condiciones esperando no obstante un descenso de las temperaturas que permita trabajar a los perros con mayor comodidad.

Aunque la caza es una afición considerada como minoritaria por el conjunto de la población tiene una gran repercusión social y económica en las localidades rurales en general y en las de La Bureba en particular.

Los ingresos en las arcas municipales por los cotos supone en los núcleos más pequeños el grueso de su presupuesto, con el que se realizan las obras y prestación de servicios a los residentes, lo que hace que dependiendo de la riqueza cinegética del término repercuta de forma muy directa en la calidad de vida de los vecinos.

Además de esta aportación a las arcas públicas la práctica de la caza también repercute en las economías privadas de los vecinos, que en muchas ocasiones trabajan en temas relacionados con la caza de forma directa o indirecta.

En el plano general la presencia de cazadores en la comarca también es muy importante en el sector hostelero, especialmente en la caza mayor, ya que la abundancia de piezas hace que muchos cazadores de otras comunidades autónomas acudan a la comarca y permanezcan en ella varios días alojándose tanto en hoteles como en casas rurales.

Las dos especies de caza mayor habituales en la comarca son el corzo y el jabalí muy numerosos en los montes y páramos contribuyendo su caza a un control de población imprescindible, la presencia de corzos y en ocasiones de jabalíes en carreteras es muy frecuente, al carecer de depredadores naturales.

Desde el punto de vista macroeconómico la caza es una afición que mueve al año en todo el territorio nacional más de 2.230 millones de euros y de ella dependen, de forma directa, 15.000 puestos de trabajo pese a lo cual casi el setenta por ciento de la población afirma no sentir simpatía por la caza.

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