Los cazadores segovianos califican de ‘pésimo’ el inicio de la media veda

Fuente: ElAdelantado.com – Guillermo Herrero, Segovia, 18/08/2012
La media veda de caza, que se abrió el 15 de agosto, ha comenzado de una forma “pésima” para los cazadores. “Muy mal, muy mal, apenas hay codornices en el campo; todos coinciden en que va a ser una media veda de pena”, señalaba ayer José Luis Gómez San Frutos, delegado de la Real Federación Española de Caza en Segovia.

La población de codorniz, especie ‘estrella’ de la media veda es, pues, bastante reducida. A pesar de ello, los cazadores intentarán cazar durante un máximo de 20 días hábiles, variables dependiendo de cada provincia. En Segovia se consideran hábiles los días 15, 16, 18, 19, 21, 23, 25, 26, 28 y 30 de agosto, y 1, 2, 4, 6, 8, 9, 11, 13, 15 y 16 de septiembre.

Para saber cómo será la media veda solo hace falta salir al campo el día que comienza y escuchar. Si se oyen tiros en abundancia, será buena. Si no, mala. Pues bien, el día 15 apenas se oían disparos… En Sepúlveda, por citar un ejemplo, entre todos los cazadores apenas sumaron media docena de codornices. En otros pueblos donde solían ser abundantes, como Bercimuel, “se veían la cuarta parte que otros años”. En esta tesitura, entre los cazadores vuelve a cundir el desánimo…
“En el año 2012 —explica Gómez San Frutos—, las codornices han criado bastante mal en la provincia de Segovia”. Por si era poco, este año han adelantado su partida a tierras situadas más al sur.

En esta tesitura, solo una buena campaña de paloma torcaz y de tórtola común podría salvar la media veda. Con respecto a la primera, Gómez San Frutos se muestra esperanzado, pues este año “se han visto más de lo habitual”, posiblemente debido a que un importante porcentaje de sus ejemplares se han convertido en sedentarios y ya no emigran. En cuanto a la tórtola común, el delegado de la Real Federación Española de Caza en Segovia no se atreve a hacer pronósticos, al ser una especie extremadamente sensible a los cambios de temperatura. Un día pueden contarse muchísimas en un lugar y dos días después haber desaparecido todas de allí.

Con estas perspectivas, Gómez San Frutos estima que la mayoría de los que decidan salir con la escopeta al hombro lo harán por el placer de comer un bocadillo en el campo. En cualquier caso, el delegado en Segovia de la Real Federación Española de Caza quiso aprovechar la apertura de la media veda para denunciar el “agresivo sistema de explotación agrícola” que, a su juicio, diezma el número de piezas. “La cosecha se ha adelantado, y las máquinas se llevan por delante a un altísimo número de pollos”, insiste Gómez San Frutos, quien también alerta del abusivo uso de herbicidas, algunos de los cuales resultan mortales para diferentes especies cinegéticas.

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