Detenido por lacear un jabalí en una zona osera

Fuente: lne.es

Agentes del Seprona arrestaron a A. L. C., vecino de Pendones, después de que los guardas del Parque Natural de Redes lo sorprendieran descuartizando el animal

Agentes del Seprona (Servicio de Protección de la Naturaleza) de la Guardia Civil detuvieron a un vecino de Pendones, en Caso, como presunto autor de un delito contra la flora y la fauna cometido en el Parque Natural de Redes. El hombre, que responde a las iniciales A. L. C., había sido sorprendido cerca de Pendones junto a otra persona por miembros de la guardería del espacio protegido cuando estaba descuartizando un jabalí que había quedado atrapado en un lazo ilegal de caza, según aseguraron fuentes del Instituto armado.

La guardería de Redes presentó la denuncia el pasado 23 de agosto ante el Seprona. Cuatro días más tarde los agentes de la Guardia Civil detuvieron al supuesto autor de los hechos, que no tiene antecedentes. Las diligencias han sido trasladadas al Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Laviana.
Los hechos se produjeron en una zona del Parque Natural de Redes considerada como zona de paso de osos. Precisamente, hace poco más de una semana, un oso murió en Porley, en Cangas del Narcea, atrapado por un lazo colocado para cazar de forma furtiva. El animal, que pesaba 108 kilos y tenía entre cuatro y cinco años, tenía la pata delantera izquierda enganchada a un cordón de acero que pendía de un piornal. El oso falleció durante las labores de rescate. El Seprona abrió una investigación para tratar de detener al furtivo que colocó el lazo ilegal en el que quedó atrapado el animal. La muerte de un oso puede acarrear a su responsable cuatro años de cárcel y multas que pueden llegar a dos millones de euros.

La detención en el Parque de Redes se produce también poco después de que un vecino de Langreo de 67 años fuese arrestado tras ser sorprendido cuando colocaba un lazo para cazar de forma furtiva en el coto de Langreo, que gestiona la Sociedad Deportiva Unicaza. La Guardia Civil le considera autor de un delito contra la flora y la fauna.

Desde abril de 2009, cuando se constituyó el Coto Regional de Caza de Langreo, los guardas de la reserva cinegética han retirado casi un centenar de trampas similares. Esta acción supone un riesgo para todo tipo de especies, incluso aquellas que están protegidas, ya que en los lazos pueden caer animales domésticos, en peligro de extinción o piezas cinegéticas. Esta práctica está castigada con fuertes sanciones que pueden llegar a penas de prisión en los casos más graves. Son los guardas del propio coto los que se encargan de detectar y retirar los lazos de acero que se encuentran en el espacio cinegético. Hace unos días desactivaron una trampa que encontraron en el coto.

Poco después, en el mismo lugar había otro lazo. Los guardas avisaron inmediatamente al Seprona y tras someter a vigilancia la zona en la que fue colocada la trampa, localizaron al presunto autor de su colocación. Fue días después, el pasado 22 de agosto a las nueve y cuarto de la mañana, cuando agentes del Seprona procedieron a la detención acusándole de un delito relativo a la fauna y la flora.

El Coto Regional de Caza de Langreo incluye toda la superficie del municipio a excepción de las 800 hectáreas que ocupan los seis distritos urbanos del concejo. La reserva cuenta, por tanto, con una superficie total de 7.440,6 hectáreas. En sus tres años de funcionamiento los guardas retiraron un centenar de trampas dirigidas a los animales. De ellas decenas fueron detectadas en los primeros meses. Sin embargo, esta práctica se ha mantenido en los años posteriores aunque de forma más esporádica.

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