Los jabalíes vuelven a causar estragos en los campos de maíz

Fuente: el comercio.es

«Los puercos entran cada noche en las plantaciones arrasando cuanto encuentran a su paso y dejando el cereal inservible»

Al igual que en ejercicios anteriores, los jabalíes vuelven a ser protagonistas durante esta época del año. Se está convirtiendo ya casi en una rutina que estos cerdos salvajes dañen numerosas plantaciones, especialmente de maíz, durante la última etapa del verano y antes o al inicio de la temporada de caza de estos berracos, que comenzó el pasado fin de semana. Si durante el verano los daños los han producido principalmente en pomaradas, en fincas particulares o hasta en campos de golf –caso de Gijón–, ahora su objeto de deseo son los campos de maíz.
Los destrozos se van extendiendo poco a poco por toda la geografía regional aunque, por el momento, no se ha llegado a la situación del pasado año, cuando fueron varios los municipios asturianos –caso de Colunga o Peñamellera Alta– que solicitaron al Principado la autorización para efectuar cacerías con el fin de minimizar los daños que causaban los puercos en las plantaciones.
Este año hay algo que ha cambiado y que hace que los daños de los jabalíes al maíz resulten aún más dañinos para la maltrecha economía de los ganaderos. Y es que con la sequía que afecta a Asturias, y los precios del forraje y los piensos en máximos históricos, eran muchos los ganaderos que confiaban en que la cosecha de maíz supusiera un balón de oxígeno para poder reducir costes en lo que a la alimentación de sus animales se refiere.
Para analizar esta cuestión, la secretaria regional de Coag, Mercedes Cruzado, ha solicitado un encuentro con la consejera de Agroganadería, María Jesús Álvarez, en el que la sindicalista le trasladará la problemática de los destrozos provocados por los jabalíes en las cosechas de maíz –este año con más virulencia en la zona de Navia– y de las que se desentienden «varios cotos». «Los jabalíes entran cada noche en las plantaciones arrasando cuanto encuentran a su paso, dejando el cereal inservible y creando serias dificultades para cosechar el que pueda quedar en buen estado», afirma Cruzado.
Para la principal representante de Coag en Asturias, «la gravedad de la situación crece al mismo ritmo que la crispación de los afectados que, en algunos casos han invertido alrededor de 20.000 euros en la siembra, para ahora encontrarse ante un problema que no han creado y para el que nadie parece tener respuestas».

Deja un comentario